Andrea Echeverri Arias, Echeverry

Bogota

Cantantes

Personaje

 

Aterciopelados 

www.aterciopelados.com  

Cantantes, conjunto

 

 


25 años de vida artística (Lecturas/El Tiempo - 2015)

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Aterciopelados: Cómo nacen las canciones

por María Paulina Ortiz

Piso sexto de un edificio esquinero del barrio Cedritos. El ascensor llega directo al apartamento de Héc tor Buitrago. En el camino hacia las dos amplias habitaciones acopladas como estudio se ven cuadros religiosos del más estricto estilo kitsch, una tranquila gata negra, hamacas quietas, guitarras y bajos de todos los colores colgados en las paredes. Una niña de meses juega a sus anchas en otra de las alcobas. Es Milagros, la hija de Andrea Echeverri. En el estudio, Héctor y Andrea dialogan frente al computador. Revisan una de sus nuevas composiciones. Ella con su guitarra en la mano, él con los ojos clavados en la pantalla. Aunque se haya dicho ya, vale repetirlo: lo de estos artistas es una combinación perfecta. Cada uno entrega lo que es preciso para hacer las canciones de su dúo, Aterciopelados. 

Sus temas aparecen por diferentes vías. Una de ellas puede ser, por ejemplo, la ducha de Andrea. Mientras ella se baña piensa en acordes que después se convertirán en canciones. También pueden surgir de su trabajo con la guitarra, debatiéndose a solas una y otra vez con letras que la persiguen hace tiempo o que acaban de entrar en su cabeza. Una palabra, una película, un libro, una situación, una frase, un sentimiento... de cualquiera de ellos puede nacer una canción. Ella hace un esqueleto del tema y a partir de ahí comienza el trabajo en dúo. Héctor opina si le gusta ("él es más exigente que yo, que pase su retén es complicado", cuenta Andrea), monta la canción en el computador y empieza a darle una base sonora y a probar con los programas de sonidos que tiene incorporados en el aparato. 

Ese es un camino. Otro son las composiciones de Héctor Buitrago. Al principio de Aterciopelados era él quien más escribía, pues tenía una experiencia ganada con la banda de la que había hecho parte. 

Ahora el trabajo está más repartido, pero él no ha dejado de componer. Lo hace directamente en el computador. Las ideas de alguna letra las apunta en su cuaderno, pero el oficio duro es con el aparato, que se ha convertido para ellos en la herramienta que más ayuda en esta tarea. Es un computador con multiefectos, sesenta y cuatro canales, que ofrece posibilidades de doblar, de voltear la estructura de la canción si es necesario, cortarla, subir o bajar los tonos, acelerarlos o desacelerarlos. Todavía recuerdan los primeros años, cuando componían apenas acompañados del bajo. Eran otros tiempos, tiempos de Delia y los Aminoácidos... Héctor también le muestra sus pro puestas a Andrea. Algunas cosas gustan, otras  no, unas más se reelaboran hasta que los convenzan a ambos. De las propuestas originales de cada uno puede quedar muy poco en el resultado final, o al contrario: algunas composiciones llegan al disco tal cual fueron escritas por ellos. 

SUS PRIMEROS DISCOS LOS GRABARON 

en otros estudios, incluso el tercero fue producido en Inglaterra y el cuarto en Nueva York. Pero a Aterciopelados les gusta más el método que tienen ahora, pues el resultado es más propio, menos estándar, riesgo que se corre cuando se graba en un estudio en el que además hay cientos de proyectos en camino, de artistas diferentes. Ellos prefieren el trabajo en este piso tan suyo de Cedritos. Antes ambos escribían de noche y empezaban el día tarde. Ahora las rutinas han cambiado. Andrea porque tiene a Milagros que la despierta temprano en la mañana, y Héctor porque su pareja trabaja en un colegio y su horario también es matutino. No reniegan del día, pero añoran la noche. Les rendía más el tiempo y, sobre todo, no sonaba tanto el teléfono. 

CON TODO Y ESO ANDREA ESTÁ "DISPARADA"

en la composición, según cuenta Héctor, mientras él está entregado a aprender a manejar con detalle los programas del computador. Porque es mucha la carpintería fina que viene después de que una canción está escrita, sin contar el tiempo con los músicos que llegan al estudio a grabar por separado, el guitarrista, el percusionista... Lo curio
so es que cuando el producto está terminado el público no sabe quién escribió determinada canción. El trabajo es tan compartido que ellos firman todo como Aterciopelados. Y no hay manera de distinguir de cuál de los dos es un tema. Quién diría, por ejemplo, que Rompecabezas, esa canción que tiene un saborcito a balada setentona, o Mi vida brilla, que todos consideran un tema dedicado a Milagros, hayan salido de la inspiración de Héctor y no de Andrea. Pues sí, son de él. "Es que los años que llevamos juntos son tantos que uno absorbe mucho del otro", explica Andrea. Basta oír sus discos. Verlos trabajar juntos. Definitivamente ahí no son ni Héctor ni Andrea. Son Aterciopelados.

Tomado de La Revista de El Espectador, No.123, 24 de noviembre de 2002

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"Una mamacita rockera"

por Sara Araújo

Sentada en la sala de Entrecasa, su espacio de ensayos, de exposiciones y de oficina, Andrea repite varias veces la frase "Es como pensar bonito" para hablar de su nuevo álbum, el que lanzó como solista en el Putumayo hace poco más de un mes. Luego explica: Pensar bonito es una frase del taita (don Antonio Jacanamijoy, el papá de Carlos, el pintor), con el que tomamos yagé. Como su lengua es el inga, entonces tienen un español como simple y elemental, un poco infantil pero reprofundo. `Pensar bonito, ahí está re sumido todo el pensamiento como el del yoga o la meditación".

Esa frase resume también a Andrea Echeverri hoy, la que pasó de ser "La florecita rockera" a La mamacita rockera". Lo reconoce: a pesar de haber sido `niña-buena en el colegio, era una rebelde que peleaba con la gente, con el mundo y con la autoridad. Ahora, con una humildad ajena a una representante de las juventudes reaccionarias, comenta: "Uno se da cuenta de que (como artista) tiene un poder detrás muy violento, y tiene que escoger qué es lo que transmite. Por eso el mensaje es más suavizado y más "buena onda".

AMOR CONJURO

Andrea ha hablado en distintas ocasiones del yagé, una medicina natural que se toma en algunas comunidades indígenas del Amazonas (huitotos, ingas). Las ceremonias de yagé atraen a jóvenes que esperan encontrar experiencias psicodélicas parecidas a las narradas por Carlos Castañeda con el peyote. Otros, más convencidos en la fe, siguen las tradiciones indígenas como una religión.

Lo de ella y Aterciopelados es mucho menos místico, pero no menos mágico. "Yo en realidad no soy de ninguna religión. Creo en que cada uno tiene una luz por dentro que la tiene que descubrir, y que nadie se la puede mostrar. Sumercé es la única que la puede entender. Y sí, hay cosas que le dan a uno pistas". ¿Como lo de Milagros (su hija)? "Esa vez, primero me sentí muy maluca, y después de eso hay revelaciones. Sentí que me estaban regañando por desafiar mi naturaleza, porque yo siempre había dicho que no quería tener hijos. Y después, así suene como raro, se me apareció un ángel, a lo Virgen María, y me dijo que mi bebé iba a arreglarlo todo".

Si no fuera la cantante de Aterciopelados, esa que hemos visto romper las reglas, hacer de la forma de ser bogotana un estilo (qué decir del "su mercé" y de las canciones de carrilera en versión rockera de hace 10 años), ese cuento del ángel sonaría realmente raro. Pero a Andrea nada de esas cosas le desentonan, porque su autenticidad y su honestidad son afinadas y armoniosas.

Ni siquiera se le oye raro hablar de ese amor reposado que ella menciona en su nuevo disco, en donde Milagros y Manolo (su compañero) son protagonistas "Es miti y miti. Porque yo siento que las familias están como en vía de extinción, y este disco es miti un reflejo de lo que me pasa y miti es construcción de lo que yo quiero que suceda. Yo quiero ser fiel, quiero que mi relación sea linda, duradera, armoniosa y que comamos perdices".

Mientras habla de sus deseos, grabados en las canciones, se le iluminan los ojos y sigue diciendo: "Me parece chévere, porque es una manera de presentarlo con swing, porque ese concepto de la familia es charro, pero el disco no lo es. Si sumercé sólo oye hablar de él, suena jarto, pero cuando lo oye, pues, no. Es una música superbonita que tiene todo que ver con nuestro desarrollo musical. Son 13 años de música y búsqueda. Es moderno, sensual, contemporáneo".

Es un álbum con canciones profundas que hablan de un amor no de viejitos pero tampoco de muchachitos. "Amor tan puro que ha brillado en lo oscuro. Amor escudo fidelidad yo te juro". Cosas que se sienten después de vivir 10 años con una persona, como llevan ella y Manolo.

EVOLUCIÓN PODEROSA

Ese cambio en el estilo de Andrea y por ende de Aterciopelados se hizo evidente en las dos canciones nuevas de su último álbum, Evolución (una recopilación) y en Gozo poderoso, que tienen ya la línea de último trabajo de Andrea, en el que participaron todos. Pero no sólo están en el tono de las canciones, sino en la calidad musical que se transformó en estos 13 años de trabajo musical.

El cambio fue paulatino y del grupo de punk de principios de los 90 que tocaba en Transilvania y se reunía en Barbie y Barbarie (los bares de Andrea y Héctor), queda poco. Andrea confiesa que "en esa época no sabíamos nada. Héctor venía del hardcore y nadie sabía tocar, ahí hacíamos una cosa muy cercana al punk, toco tres notas y hago lo que puedo... Así, puro sentimiento. Después, cuando empieza a dominar más la música, la cosa tiene más matices. Y luego un sentimiento de responsabilidad, no por el yagé sino por años de escenario". Un espacio que han compartido con grandes de la música,. porque ese recorrido que Andrea resume en pocas palabras, los ha visto subirse a escenarios y grabar con Soda Stereo, entré otros `papás.del rock en español.

Así; la misma suerte, más parecida a disciplina y tenacidad, que mandó La mujergala (ese demo mal grabado que iba a ser sólo publicidad para un toque en un bar), a las primeras listas en todo el país por allá en el año 93 y que los acompañó a firmar ese primer contrato con BMG, los ha llevado a tener dos nominaciones a los Grammy americanos y a ganar uno como mejor álbum de rock latino.

Es esa misma suerte llena de disciplina y talento que los ha convertido en los representantes del rock colombiano por toda Latinoamérica; que llevó a Andrea de gira por Estados Unidos la semana pasada y que los tiene a todos trabajando en Entrecasa, su propio sello discográfico, con el que ya sacaron un disco de música electrónica, produjeron sus últimos dos álbumes y con el que grabarán el disco de boleros que está preparando la mamá de Andrea, doña Amparo de Echeverri.  Esa suerte llena de luz que brilla en los ojos de An drea cuando se despide y agradece.

Tomado del periódico El Espectador, 22 de agosto de 2004

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Sentimientos de doble vía

Qué es primero: el amor o la amistad? No parece existir una verdad revelada para responder este viejo interrogante. También en el amor todo tiene su tiempo bajo el sol. Hay quienes quedan flechados al instante. Los enamorados tendrán que conocerse sobre la mar cha. También hay idilios que empiezan con una amistad a través de la cual se van despertando las razones y sinrazones del corazón. Ambos casos brindan argumentos para exaltar el amor y la amistad.

DEL AMOR A LA AMISTAD

Corrían los años 80. Héctor Buitrago y Andrea Echeverri vivían en la misma ciudad sin siquiera sospecharse. Ella estudiaba en un colegio dediparado y él en uno `normal. El destino los unió en la Universidad de Los Andes, aunque en carreras diferentes: ella en Artes y él en Ingeniería.

Un día de `hueco en el que los estudiantes se dedican a tomar el sol y a leer el paisaje femenino mientras llega la hora de volver a clase, Héctor vio pasar una mujer que le llamó poderosamente la atención. "Yo la vi pasar y sentí algo especial. Pero de ahí no pasó". De hecho, Andrea ni lo vio.

Pasaron unos semestres y ocurrió un milagro de esos que sólo puede obrar la música. "En esa época yo empezaba a hacer música y quería hacer una banda con un amigo guitarrista. Un día mi amigo me dijo que había conocido una mujer que también estaba montando su banda, y cuál sería mi sorpresa cuando veo llegar a Andrea al ensayo". Según descubrieron más tarde, ambos sintieron que había creada una química especial entre ellos. "Se puede decir que fue amor a primera vista", confiesa Héctor.

Los unía no sólo su amor por la música, sino hasta su especial forma de vestirse. Todo los unía. Según Héctor, los juntó "el gusto por la música y porque los dos manejábamos una estética y una forma de vida muy particulares". Era la época en que se `rumbiaba en La Candelaria.

Héctor define así su relación con Andrea: "Éramos jóvenes, salvajes y muy acelerados. Axial fue nuestra relación. En una pala bra, podría decir que nuestra relación fue intensa".

Pero así como la materia nunca se destruye, sino que se transforma, también las relaciones sentimentales cambian. Y el intenso amor se convirtió con el tiempo en una gran amistad. Claro que ese tránsito no se dio de la noche a la mañana. La pareja le hizo el duelo a la relación. Fue duro para ambos.

"Fue muy difícil porque había mucho cariño entre los dos. No es fácil conseguir una persona con la que se pase rico, se quiera y se atienda. Es muy difícil deshacerse de algo axial, chévere", según las palabras de uno de los fundadores de Los Aterciopelados.

El amor es eterno mientras dura, según el verso de Vinicius de Moráes. Casi un año después, Andrea y Héctor pudieron superar el duro trance. La música siguió haciendo milagros. "Yo es taba bien, ella también. Nos unieron las ganas de seguir haciendo música entre dos personas que se conocían". A los pocos meses tuvieron su hijo musical llamado Delia y Los Aminoácidos que en 1993 tomó el ya famoso nombre de Los Aterciopelados.

Tomado de la Revista La Riviera No. 9, Agosto de 2004

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ASI ES EL DISCO OYE MUJER 

Las novedades en este trabajo de Atercíopelados son varias, en primer lugar ya no está con ellos Alejandro Gomezcaseres, que fue su guitarrista durante casi una década. La ausencia de la electrónica, muy presente en sus discos anteriores, les da un sonido más orgánico. El grupo sigue su línea urbana y, tal vez como nunca antes, la preocupación por lo social se hace presente en varias de las canciones. De hecho, hay un homenaje a todos esos artistas que han convertido los asuntos urgentes en materia musical, como sucede en Protesta, donde mencionan a Joan Báez, John Lennon, Serrat y Manú Chao, entre muchos otros. En Oye mujer manifiestan su preocupación por la omnipresencia del modelo Barbie de belleza en la sociedad colombiana. También hay unos agradecimientos musicales a su público, en la canción Fan.

Tomado del periódico El Tiempo, 8 de octubre de 2006

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Elogios de la prensa gringa 

El álbum Oye ocupó lugares destacados entre lo mejor del año de la prensa de E. U.

Si bien, el dúo bogotano Aterciopelados puede considerarse por encima del bien y del mal, en cuanto a la crítica, no le viene mal reafirmar el respeto que se ha ganado con las flores que le llegan de los diarios estadounidenses. Esta vez, Andrea y Héctor se dieron el lujo de encabezar la lista del Chicago Tribune, de lo mejor del 2006 en materia de música latina.

Lo hicieron con dos discos: Oye, de Aterciopelados, y Conector, el trabajo en solitario de Buitrago (en el que Andrea también puso su granito de arena). Así que no es extraño que el crítico Ernesto Lechner, de ese diario, los hubiera evaluado como un todo.

En la presentación de su listado, Lechner reconoce que el rock sacó la cara por la música latina en el 2006, ya que álbumes como los de Aterciopelados, Gustavo Cerati y Los Tres rompieron con lo establecido con sonidos "refrescantes" y "energéticos".

Sobre el trabajo de Angrea y Héctor escribió un comentario titulado `La historia de un gran regreso. En el que comparó las producciones del 2006 con sus más recientes antecedentes. Afirmó que el álbum anterior del dúo había "decepcionado" y que al de Andrea en solitario le faltó la "energía infecciosa que elevó al dúo varios grados en el rock latino". Pero que Aterciopelados regresó para presentar un nuevo álbum sorprendente, tanto como el disco psicodélico de Héctor. Además, sugiere oír la canción Que lo besen a la que califica como "la más emotiva canción latina del año".

Y no es el único: el del Chi cago Sun-Times también les dio el primer lugar por enci ma de La Banda El Recodo, Gustavo Cerati, Fonseca, Los Tigres del Norte y Alejandro Sanz. Mientras que Ed Mora les, de Newsday, de New York, ubicó al disco en el número 9 de su top latino.

El Nuevo Herald, por su parte, celebró que la espera por lo nuevo del dúo había valido la pena, y el Illinois Entertainer les dio el cuarto lugar en su lista de música del mundo.

Y Héctor Buitrago en solitario no se puede quejar. Su disco Conector se ubicó en el cuarto lugar del Tucson Citizen.

Tomado del periódico El Tiempo, 19 de enero de 2007

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Rock social

El bajista y productor de Aterciopelados, dúo formado también por Andrea Echeverri, es padre hace tres meses. En su tono de voz pasivo y elocuente recuerda el inicio del grupo. Han pasado dieciséis años desde el nacimiento de los Aterciopelados y del primer sencillo que los sacó del anonimato, Mujer Gala. Casi dos décadas de experiencia musical y personal acreditan al dúo bogotano como estandarte del rock nacional y latinoamericano. "En aquella época la única expectativa era tocar en un bar. No pensábamos ni siquiera en sonar en la radio. Hoy la música es nuestra forma de vida", dice Buitrago. Luego vinieron la fama, las giras y la interacción con un negocio musical de grandes proporciones. Así grabaron dos discos más hasta La pipa de la paz. Entonces iniciaron una búsqueda de conciencia y responsabilidad. Cada uno experimentó con su arte apoyándose en el otro, y después de cinco años sin grabar se reencontraron como banda. "Tomamos las cosas más suavemente. Trabajamos con nuestros sellos independientes. No tenemos la maquinaria de otros artistas, pero esto era lo que queríamos".

Lo que poco ha cambiado es la denuncia social de sus canciones. Acaba de salir el video Canción protesta que forma parte del último álbum, Oye (2006), y que rinde homenaje a la generación de músicos de la década de 1970 y a las víctimas de la violencia. En palabras de Buitrago, "protestar no es terrorista ni antipatriota sino todo lo contrario". Éste es el mensaje que llevarán los Aterciopelados a sus próximas presentaciones en Austin, Texas, y en España, pues es afuera donde está claro quiénes son los embajadores del rock colombiano.

Mauricio Ojeda.

Tomado de la Revista Diners No.449, agosto de 2007

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El rock latino de Aterciopelados

Esta banda colombiana fue conformada hace 17 años por Andrea Echeverri (vocalista y guitarra) y Héctor Buitrago (bajo, arreglista y productor). Ambos compositores han producido nueve álbumes desde que se unieron en Bogotá, incluyendo una compilación de grandes éxitos y dos proyectos en solitario en los que también trabajaron juntos. 

La música de Aterciopelados es una construcción cultural que sigue un camino de exploración personal, de búsqueda de identidad y de un sonido propio. Por esto, desde sus inicios, se han dedicado a experimentar y fusionar toda la música del mundo: el rock, la electrónica y la música popular latinoamericana. Su primer álbum, Con el Corazón en la mano, contiene insistentes guitarras distorsionadas y, al mismo tiempo, un latido punk combinado con algo de salsa, carrilera y bosanova. 

A partir de su segundo álbum, El dorado, Aterciopelados afianzó su propuesta, incluyó más ritmos tradicionales colombianos y latinoamericanos. Un buen ejemplo es su primer éxito internacional Bolero Falaz. Esta canción llevó a la banda a los premios MTV Latinos y la hizo famosa en Latinoamérica. El tercer álbum titulado La Pipa de la Paz obtuvo la primera nominación a los Premios Grammy en la categoría “Best Latin Rock/Alternative Performance”. 

Las canciones más significativas del álbum fueron Cosita Seria, Chica Difícil y Baracunatana. Estos temas afianzaron la imagen de Andrea Echeverri como una mujer con una actitud neo-feminista y anti-machista. Al año siguiente, Aterciopelados lanzó su cuarto álbum titulado Caribe Atómico. Este expandió el sonido de Aterciopelados al mundo de la música electrónica y condujo al grupo a su segunda nominación a los Grammy en la categoría de “Mejor Álbum Rock/Alternativo Latino”. 

En el 2000 lanzaron Gozo poderoso donde Héctor Buitrago (bajo) debutó como productor. El álbum ganó un Grammy Latino y marcó el comienzo de una senda independiente, de autogestión y compromiso con el medio colombiano. Luego siguió la edición de Evolución, grandes éxitos, donde el grupo incluyó dos canciones nuevas, Mi vida brilla y Tanto amor, más una versión nueva y electrónica de Florecita Rockera

En el 2004 salió al mercado Andrea Echeverri, disco producido por Buitrago, nominado a dos Grammy, y que siguió al disco en solitario de Héctor Buitrago, Conector. Estos dos proyectos son exploraciones más personales de los dos miembros de Aterciopelados. En el 2006 salió el esperadísimo Oye. En este álbum también se destacan canciones en las que se tratan temas sociales y políticos. 

En el mismo año, Aterciopelados lanzó el video del sencillo Canción Protesta con el que hicieron un homenaje al género musical conocido como Canción protesta y envió un mensaje contra aquellas cosas que destruyen el país. En el video de esta canción, los músicos aparecen con uniformes y tocando las “escopetarras” de César López. 

Gracias al éxito del disco Oye, Aterciopelados ganó el Latin Grammy como “Mejor Álbum Alternativo”. En 2007, el grupo fue seleccionado como uno de los diez protagonistas de la cultura en el país, en la última década, en el concurso liderado por el periódico El Tiempo y el Ministerio de Cultura. 

Chocquibtown: Del Pacífico para Bogotá

Esta agrupación, conformada por seis músicos chocoanos, nació en el año 2000 cuando Goyo, Slow y Tostao se conocieron en su natal Quibdo. Desde entonces emprendieron la aventura de rescatar a través de la música las raíces de su tierra que, a pesar de ser olvidada, conservaba aún la “sabrosura” y los ritmos que desde siempre han caracterizado a sus habitantes. 

Al mismo tiempo, los tres jóvenes se dedicaron a experimentar con la música típica del Chocó, que les sirvió de inspiración para crear el nombre de su banda, y los ritmos modernos y contemporáneos que llegaron hasta la selva del Pacífico colombiano gracias a la globalización. El resultado de esta tarea de estudio y creación de nuevas propuestas musicales es Chocquibtown. 

A pesar de haber trabajado sin descanso durante cuatro años, esta agrupación se dio a conocer en el Festival de Hip Hop al Parque 2004 en el que obtuvieron uno de los peores puntajes de las bandas que lograron entrar al festival. En contra de todos los pronósticos, el día que dieron su primer concierto en ese gran escenario cultural, le demostraron a sus detractores que merecían estar ahí al lado de grandes músicos de la escena local y nacional. 

Gracias a esa presentación, el grupo fue uno de los ganadores y recibió como premio uno de los paquetes presupuestales que el Instituto Distrital de Cultura y Turismo donó para que grabaran su primer trabajo discográfico. Desde entonces, perfeccionaron su propuesta y se convirtieron en una de las bandas nacionales insignia de la cultura pacífica que combina los ritmos tradicionales de su región con hip hop, funk, ragga, dance soul y jazz. 

Hoy, Chocquibtown está compuesto por sus tres fundadores y Larry, Andrés Zea y Anabel. Juntos crearon Somos Pacífico, su canción más reconocida, a mediados de 2006. El álbum que lleva el mismo nombre se reeditó en septiembre de 2007 y, gracias a él, el grupo obtuvo el Premio Shock Pura Sabrosura en el mismo año. 

Con este concierto y con la política de Ciudad Abierta, la Universidad Nacional continúa su inserción al panorama cultural de la ciudad y del país y abre una vez más sus puertas para que el público pueda disfrutar de grandes espectáculos en todos sus escenarios.

Información gentilmente suministrada por Mrgarita Calle, 2008

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Las dos cabezas de Aterciopelados, socios musicales desde hace 17 años, creen firmemente en las canciones que protestan: se dejan poseer por "ese espíritu" de "arma de cambio" siempre que se sientan a escribir. Río, que será lanzado en el teatro Metro este viernes 27 de marzo, es la prueba de que el grupo es incapaz de cantar algo que sobre: sus 13 canciones valientes (vienen a la mente Tréboles, Día paranormal, Bandera, Ataque de risa y Agüita) son plegarias a la vida que avanzan palabra por palabra, que se dejan llevar por una corriente de sonidos semejantes a los sonidos del mundo y se resisten a perderse en el mismo aire en el que se pierden las tonterías falsamente positivas que gobiernan las emisoras.

Tomado de la Revista Arcadia No.42, marzo de 2009

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¡Rock del bueno!

por Kathy García Ibarra

Este dúo roquero está cargado de originalidad, actitud y mensajes de peso. El próximo 21 de octubre (2009) saldrá a la venta Río, séptimo disco del grupo, una producción en la que fusionan el rock con ritmos tradicionales de diferentes regiones del país, toques electrónicos y letras con tono ecológico, para reflexionar sobre la contaminación y el uso que le damos al medio ambiente, especialmente al río Bogotá. Además, cuenta con la colaboración de Milagros, hija mayor de Echeverri, que con solo siete años de edad ya sigue los pasos de su madre y grabó una de las canciones del disco.

¡Originalidad ciento por ciento!

Héctor y Andrea, que se conocieron en un club de rock de Bogotá a principios de los noventa, llevan 17 años explorando ritmos y problemáticas colombianas y se han consolidado como uno de los grupos de rock en español más exitosos de la escena.

¿Cuál es su secreto?

"Estamos en contra del cliché de que todas las canciones rock suenan igual, las poses y las letras. Nosotros nos hemos inspirado en toda la música del mundo, en el rock, en la electrónica y, especialmente, en la música popular latinoamericana, lo cual es lógico ya que crecimos escuchándola", dice Buitrago.

Desde hace algunos años Aterciopelados se ha vinculado a los grupos ambientalistas y a través de su música transmiten mensajes de alerta sobre la importancia de la Madre Tierra y su cuidado especial. Ellos tienen claro que si la música evita que las guerras dejen de pasar, cada día habrá más gente que quiera unirse en favor del medio ambiente y de la paz.

 

 

 

Andrea Echeverri, vocalista, guitarrista y compositora

Es una mujer fresca, chévere y superoriginal que ha logrado mantenerse fiel a sus principios e identidad musical. Su primera y gran influencia artística fue su madre: "Mucho de lo que canto del estilo de Bolero falaz, Maligno y La estaca viene de esas raíces de bolero, ranchera y tango que oí de ella. La música siempre estuvo cerquita. Nadie (en su familia) fue al conservatorio ni tiene formación clásica, pero estaba ella. Por eso digo que mi mamá tiene responsabilidad en lo que ha hecho Aterciopelados", dijo hace un tiempo.

 

 

 

 

Héctor Buítrago, bajista, arreglista y productor

Amante de la fusión del rock con el folclor colombiano y la electrónica, Buitrago tiene un talento innato. "Cuando era joven escuchaba el bugaloo de Richie Rey y, más tarde, cosas como Led Zeppelin, Deep Purple y Yes -dice Héctor-, Cuando compré una guitarra de bajos, ni siquiera había tenido una en mis manos antes. Comencé a escribir canciones de oído"

Tomado de la Revista Alo, No.539, 23 de septiembre de 2009

 

 
   
 

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Luego de tres años de receso, vuelve el grupo de Héctor y Andrea.

Andrea Echeverri y Héctor Buitrago, después de tres años de andar por caminos separados, estarán de vuelta con Aterciopelados en el escenario de Rock al Parque.

Héctor, guitarrista y compositor, cuenta que al finalizar la gira de ‘Río’, su último disco como grupo, en 2011 decidieron “tomársela más suave”, para dedicarles tiempo a sus familias y a los proyectos que ya adelantaban como solistas.

No concretaron nada, quizás volverían a hablar para el 2015, pero nada era seguro. Las ofertas no faltaron, el Instituto Distrital de las Artes (Idartes) insistió y la celebración de los 20 años del festival rockero de Bogotá los atrapó.

“En Rock al Parque fue donde nos graduamos. Nuestros primeros conciertos grandes fueron allí”, dice Buitrago.

“Me acuerdo del primer Rock al Parque y una tocada en el parque El Tunal con La Derecha. Fue una época intensa, de aprendizaje y búsqueda, de mucha energía. Éramos un tremendo voltaje”, señala Andrea.

AterciopeladosLos primeros acordes

Aterciopelados se formó en 1992, dos años después se inició el festival. El grupo y el evento fueron creciendo paralelamente, hasta convertirse en insignias del rock en Colombia.

“Tuvimos la suerte de ser atrevidos con la propuesta. Escribíamos de la realidad de ser bogotanos y rápidamente la gente se identificó”, dice Buitrago y recuerda cómo comenzó ese viaje musical.

En algunas fiestas Andrea y Héctor se habían visto. “Nos llamábamos la atención”, pero no hablaban. “Un día un amigo me dijo que formáramos un grupo, que él conocía a una cantante, así conocí a Andrea, hubo química y nos cuadramos”, dice Héctor.

Ahí nació su primer grupo, ‘Delia y los Aminoácidos’, “duramos dos años y rompimos, no volvimos hablar”. Pasó el tiempo y la música los volvió a unir para que naciera Aterciopelados y vinieron grandes reconocimiento como un Latin Grammy (2011).

“Fueron ‘ventipico’ de años de pura montaña rusa, de caminos y precipicios, hallazgos y pérdidas, errores y aciertos”, asegura Andrea.

Se hicieron famosos por éxitos como ‘Sortilegio’, ‘Mujer gala’, ‘Florecita rockera’ y ‘Bolero falaz’, que pertenecían a sus dos primero discos ‘Con el Corazón en la Mano’ (1994) y ‘El Dorado’ (1995). Por ello, en su presentación en Rock al Parque, volverán a estas canciones, con su sonido original para recordar sus comienzos.

Ahora, juntos de nuevo, tienen una serie de proyectos que incluyen un nuevo disco que se comenzaría a cocinar el próximo año, además de una gira para celebrar su regreso.

Asimismo, en el marco del festival lanzarán un libro que cuenta su historia musical, a través de fotos y una estética con su sello característico de creatividad.

Sin embargo, sus apuestas como solistas seguirán en pie y apostarán por alternar con Aterciopelados.

Héctor, quien tomó como bandera de lucha el cuidado del medio ambiente y la protección del agua, acaba de lanzar ‘Niños Cristal’, su segundo disco.

Andrea, por su parte, ha plasmado con su música a la mujer y ha resaltado su verdadero papel en la sociedad. La artista está preparando la que sería su cuarta producción.  

Tomado del periódico ADN, agosto 15 de 2014 

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