Juanita, Juana Acosta

Cali, Valle

Actores (Television, peliculas)

Personaje

 


Juanita Acosta

Juana Acosta

www.juana-acosta.com

actriz, modelo
 

   
 

Otras Imágenes de Juanita Acosta en ColArte

     En NuestraColombia

     En CervezaCosteña

 

   
 


1977, Cali, Valle
Estatura: 1.72

Actriz - filmografía
(2000s) (1990s)

  1. Anna (2015 - Pelicula francesa)
  2. Sanctuaire (2015)
  3. Libertador (2013)
  4. El cartel de los sapos (2012)
  5. Con amor y sin amor (2011)
  6. Libertadores (España)
  7. 116 (españa)
  8. Trilogia Carlos (Francia)
  9. "El cartel" (2010)
  10. "Una hora más en Canarias"(2009)
  11. "Mujeres asesinas" (2007, en produccion para RCN)
  12. "Génesis" (2007) Serie de televisión en España ... Policía científica
  13. "Bienvenido a casa" (2006)
  14. "El pulso" (pendiente, pelicula para televisión)
  15. "A golpes"(2005)
  16. Diario de un skin (2005)
  17. "Los dos lados de la cama" (pequeño papel - 2005)
  18. "Diario de un skin" (España) (2004)
  19. Slam (2003) (as Juana Acosta) .... Natalia
  20. "Javier ya no vive solo" (2002) TV Series .... Beatriz
  21. "Policías" ... prostituta caleña
  22. "Reina de Queens, La" (2000) TV Series .... Laura Salinas
  23. Juegos bajo la luna (2000)
  24. "Dama del pantano, La" (1999) TV Series .... Mariana Cervantes
  25. Es mejor ser rico que pobre (1999) .... Julia
  26. Kalibre 35 (1999) .... Akira Viani
  27. Golpe de estadio (1998) .... Gomela
    ... aka Colpo di stadio (2000) (Italy)
    ... aka Time Out (1999) (Canada: English title)
  28. "Mascarada" (1995) TV Series .... Mariana Carbo

 
 
Información cortesía The Internet Movie Database. Con permiso
 
 
   

Con tan solo 24 años (2001) Juanita Acosta no solo ha participado en la novelas La Dama del Pantano y La Reina de Queens, sino que ha hecho lo que muchas actrices quisieran hacer:  legar al cina.  Fue Akira en la película Kalibre 35, Maruja en Juegos bajo la luna y Julia en Es Mejor ser Rico que Pobre.  Hoy, mientras asiste a la escuela de actuación de Juan Carlos Corazza en Madrid - la misma a la que fueron Margarita Rosa de Francisco y Patricia Ercole - Juanita se prepara para grabar siete capitulos de la serie española Policías, donde la única ley será triunfar

Tomado de la Revista SoHo, No. 17, mayo 2001


JUANA BAILA SOLA
por Felipe Lozano Puche

Estamos en Changó, pero no en Juanchito. Es sábado y se acercan las cuatro de la mañana. Entre las sombras y el humo, Juana baila sola. No dice nada, solo se mueve feliz, acomodada en ese anonimato del que ahora goza y que no le parece nada raro. No es el vodka, ni la noche; ni siquiera la música. Es pura tranquilidad. Está bien ahí, rodeada de desconocidos, latiendo al ritmo de tambores latinos, beats europeos y luces de colores.

La rumba en Madrid, como la vida misma, es más una experiencia individual que un ritual colectivo. Acá la gente solo se preocupa por bailar. En eso, este Changó madrileño se parece mucho a su tocayo de Juanchito. Ambos son templos en donde se celebra el baile y el cuerpo, Un culto pagano al que los gentiles se abandonan despreocupados.

Aunque hace un frío para cagarse allá afuera, hay que ver el gentío que se vuelca a las calles en busca de la marcha. Corren los primeros días de diciembre y dentro de poco caerán unas gotas de nieve sobre la capital. Cientos de colombianos verán nevar por primera vez, lejos de su país, disfrutando o padeciendo de un exilio no tan voluntario. Madrid, ligero, sigue celebrando sus noches. No le preocupa nada más. Ni el tiempo, ni la gente, ni Juana, que sigue bailando sola. Ella también se fue, hace no tanto. Ahora que vive lejos puede recordar mejor lo mucho que disfrutaba con las pequeñas cosas que le regalaba Colombia. Las mañanas raras colgadas de los Farallones, o el viento nuevo que soplaba sobre el río Cali. La insólita belleza deTaganga o la imponente vista de los llanos. Un país -el suyo- que desconoce la mezquindad de las estaciones y es víctima de pasiones sin equilibrio.

Acá es más libre y menos conocida. Trata de parecerse a sí misma, como ahora que baila sola y feliz, y los demás la dejan, porque no les importa. Alguna vez lo dijo Julia, su personaje en la película Es mejor ser rico que pobre: "solo se puede ser libre donde no se tiene historia".

Su último personaje fue una puta colombiana. El de ahora es una profesora de jardín infantil, colombiana también. A pesar de las tres películas que tiene encima y de la pomposidad de algunas producciones en las que participó en Colombia, estos dos son papeles que trabajó para conseguir. Su nueva serie es una de las más vistas del domingo y está contenta. ¿Suerte? Sí. Por supuesto. Es el resultado de su energía inagotable, de su con fianza y su fe. Del fuego con el que combina todo lo que hace.

El fuego ya lo he visto antes en sus palabras, aunque no tan implacable como ahora. Juana sabe mejor qué es lo que quiere y mucho me temo que. habrá de con seguirlo. A1 fin y al cabo es colombiana y sus pasiones tampoco conocen límites.

Solo habrá que esperar a que termine de bailar. O no. Aquí o en Changó, Juana es la vida eterna de una canción alegre.

Tomado de la Revista SoHo No.27, marzo de 2002


Juanita Acosta, no tan perdida en Madrid

Por Julián Isaza

A estas alturas de su carrera parece destinada al éxito. Juanita Acosta, la actriz colombiana que lleva el eterno diminutivo, como si algún tufillo naif fuese una marca en su nombre (con ese "ita" de pequeñita, de niñita, de chiqui-tiqui-tiqui tica , ¡blab!), no es tan rnínima/ingenua como se podría inferir al escucharlo. Sí, trabaja en Madrid y sus películas le empiezan a abrir un camino en la filmografía ibérica con papeles sobre inmigrantes, exilios y violencias. ¡Ah!, también será mamá en los primeros meses del año.

Clandestina, desaparecida e ilegal en la ficción, hace un mes estrenó A golpes, un film español en el que interpretó a una colombiana, que también se llamaba Juanita y era igualmente caleña. Un año antes estuvo en Diario de un skin encarnando a otra colombiana, en una trama rodeada de racismo y violencia. Ahora se le ve en un pequeño papel en Los dos lados de la cama y está pendiente el lanzamiento de El pulso, una película para televisión. Pero sin que se acabe el aire para enumerar los proyectos, en febrero se estrenará la cinta Bienvenído a casa y para mediados de 2006 rodará tina nueva comedia romántica. Es todo... por el momento.

Qué se puede decir, la fortuna está de su lado. Abracadabra. Con una presencia poco uniforme durante el tiempo que desarrolló su carrera artística en Colombia, encontró su destino en otro continente. La vimos en Mascarada como una modelo encandilada de tanto flash y en la Dama del pantano enredada en una aparatosa trama de hombres lobos y escenarios apocalípticos. Un inicio criticado por algunos inconformes con las producciones. Sin embargo, eso ya pasó.

Entre tanto efecto especial con poco efecto en especial, Juanita fue mutando a inclinándose por el cine, adquiriendo ese aire urbano que la caracteriza, desplegando esa extraña seducción latina que encantó a los españoles, a los que al principio calificó de fríos y secos y luego de alegres y "gocetas". Ella cambia constantemente.

LA GITANA

Juanita es magia, tiene unos ojos pequeños y rasgados, llenos de fuego, una figura magra y pelo ensortijado cual gitana de cuento. El fotógrafo Carlos Gaviria captó su humanidad en unas imágenes que dejaban ver esa extraordinaria estampa enfundada en mínimas vestiduras, mientras que Raúl Higuera ahora la muestra más maternal, pero igualmente fantástica, en plena creación de la vida, con el poder y la fragilidad que brinda una gestación en desarrollo.

Es Sagitario y quizás por eso es tan unida con su hermana Valentina, que la rige Leo, un signo también de fuego. La astrología hace parte de su vida, como una inclinación heredada de su madre, que desde hace 15 años estudia el movimiento de los astros y su influencia en las vidas de los terrestres. Sin embargo, ella desecha creer en el destino y prefiere pensar que la existencia no está gobernada milimétricamente por los movimientos de los planetas, aunque sí está de acuerdo en que estos definen en parte la mente y el carácter de la gente.

Nada por aquí, nada por allá. Tres pases mágicos y un soplo para aderezar el truco. Pero no hubo ningún espejismo, nada que llegara solo ni que saliera de un sombrero, Juanita se ha esforzado para alcanzar cada uno de sus logros. Viajó a España por primera vez hace nueve años para estudiar actuación, pero quedó tan fascinada que se prometió a sí misma volver. Tres años más tarde cumplió su promesa y regresó con el compromiso de labrarse el camino que quiere seguir, para convertirse en esa actriz que ella espera.

Como una gitana errante ha trasegado por el mundo sin un destino fijo, pero no olvida su origen. La caleña sigue viva y baila salsa, afirma que extraña "el calor de la gente, el clima, el verdor de las montañas, las playas, las frutas, los olores y los sabores". Pero ahora tiene su vida en Europa y su hija nacerá en España, donde también viven su madre y su compañero argentino, por eso tal vez ancle por un tiempo allá.

LA LATINA

A lo mejor a Juanita se le nota en la cara esa herencia sudamericana inconfundible. Tiene unos rasgos latinos que en parte explican el magnetismo que ejerce. Esa atracción que le abrió las puertas en el país y luego fuera de él, la misma que la pone en el lugar de belleza urbana con aire bohemio, pero que al mismo tiempo le brindó un dejo de timidez a inocencia. Como una suerte de rubia-rubísima de Andrés Caicedo (pero más chic), la que está entre el rock and roll y lo tropical.

En su carrera cinematográfica su origen sobresale, con papeles de colombiana a inmigrante, casi como un sino. No por nada en sus últimas interpretaciones su condición de latina ha estado sobre el tapete, encarnando en varias ocasiones personajes marginales, a esas legal/illegal aliens de Police o mejor de King Changó (la banda venezolana que les ha cantado a los indocumentados en Estados Unidos).

Pero más allá de esto, Juanita sigue perteneciendo profundamente a estas latitudes. Tanto, que casi como una extraña casualidad vive en un lugar llamado La Latina, en pleno corazón de Madrid, en el que la vida se desenvuelve entre el mercado, el tendero, el carnicero, la música, ¡Al ritmo de la banda!, ¡Al compás del son!. Un lugar que tiene ese aroma a barrio que se respira en una ciudad del sur de América (de Colombia), pero que normalmente pocos imaginarían que se pudiera encontrar en Europa (¡en el primer mundo!).

En la lejanía, como en cualquier exilio (así sea voluntario) se echan de menos las raíces, la familia. A Valentina, que tiene su vida de este lado del océano. Pero la vida de ella esta allá, donde el trabajo no le ha faltado, donde están ahora sus amigos y su recién formada familia, donde nacerá su mayor milagro, a lo mejor en abril.

Es verdad, ella es de por acá (con orgullo). Pero para su fortuna no es (como alguien cantó alguna vez) "otra roñosa sudaca en la vieja Europa", no tiene colgados en la pared los recuerdos de sus viejas glorias ni lava copas en un bar, no es sapo de otro pozo ni a duras penas trata de sobrevivir. Está bien, no es exactamente la típica latina, aunque a todas luces lo sea.

Tomado de la Revista Alo, Edicion 447, 20 de enero de 2006


 
 


Un huracán llamado Juanita

por Ronald Mayorga

Esto puede sonar extraño, pero la fuerza de Juanita -porque le seguiremos diciendo Juanita, así en España la llamen Juana-, está en su pelo. El poder de esta mujer, de verdad, está concentrado en esa melena dorada que maneja con una absurda precisión y que enloquece a todos los que se le acercan. Eso pudimos comprobarlo en esta sesión de fotos para elenco, pues cada vez que sacudía su cabeza hacía que todas las distracciones posibles quedaran anuladas. Juanita, la rubia de piernas esculturales, sabe cómo hacer que los ojos se concentren en ella. Quizá por eso es que tiene al público español rendido ante su gracia, que es una mezcla extraña de dulzura, belleza, agresividad y, por supuesto, pasión por el oficio que escogió para toda su vida.

Sobre las mujeres caleñas pesan varios mitos. Y viendo a Juanita coquetear para la cámara resulta inevitable pensar en ellos, pues es como si los encarnara todos, sobre todo uno que ella misma ratifica con orgullo: caleña que se respete baila como profesional.

Por la cabeza de esta mujer retumban los sonidos que escuchó durante 17 años en una ciudad que respiraba salsa. Por supuesto, fue ahí donde aprendió a bailar y a imprimirle a su cuerpo movimientos acelerados, a transmitir con sus propios gestos las letras de las canciones, y aunque Juanita ya no está en Cali, esa pasión no ha muerto: "Tengo guardado el recuerdo de ese viento delicioso que baja de Los Farallones, y el sabor del manguito biche. A veces me entra nostalgia de Cali y lo que hago es llamar a mi abuela por teléfono y me quedo ahí un rato largo con ella, o me preparo unos pataconcitos con hogao para calmarme. Pero eso sí, no es sino que me pongan salsa y ya me muevo sola".

Y para eso, para moverse sola, sí que tiene talento. Comenzó a moverse sola cuando decidió que si quería ser una estrella de verdad debía dejar su Cali del alma para buscar las oportunidades con las que soñaba. Por eso terminó en España, en donde, a diferencia de los comentarios generalizados, Juanita no tuvo que aprender a impostar su acento y mucho menos a lidiar con comentarios hostiles: "Nunca he sentido rechazo por ser latina. Solo tengo cosas bonitas para decir de los españoles. Gran parte de mi carrera la he hecho allá, por eso en mi casa no fue difícil romper ningún estigma porque no ha existido. Siempre han sido respetuosos conmigo, me han cuidado, me han ofrecido papeles muy interesantes".

En su récord hay más de ocho trabajos en cine y la misma cantidad de apariciones en TV, contando la famosa serie Hospital Central e Hispania, la leyenda, una serie ambientada en la península ibérica del Siglo II a. C., que ya va por su tercera temporada. ¡Ah!, y como si fuera poco, en enero inicia el rodaje de una nueva película en Francia.

En Madrid conoció al amor de su vida, con quien decidió casarse. Se trata del actor Ernesto Alterio, hijo del también actor Fléctor Alterio, con quien, a diferencia de muchas celebridades, mantiene una relación alejada de la prensa: "Lo hacemos porque siempre hemos separado nuestra vida personal y nuestra vida laboral. Incluso hemos intentado no aprovechar la condición del otro para sacar provecho; cada uno ha hecho su propia carrera, con sus propios tiempos. Posamos juntos cuando hay un estreno, sin problema, porque somos pareja y todo el mundo lo sabe, pero no nos interesa ser la pareja de moda".

De alguna manera, ambos coincidieron en no permitir que la fama y el reconocimiento guiaran sus vidas y mucho menos que determinaran el tipo de trabajos que iban a escoger: "Ernesto es un actor comprometido, amo su entrega y su manera de investigar para crear personajes. Entre los dos nos retroalimentamos y también entendemos el viaje del otro. Esta es una profesión que requiere un tiempo muy complicado, horarios difíciles, y cada trabajo implica meterse en un viaje profundo que si tu pareja no lo entiende, es muy complicado". Un pacto similar tiene que ver con su hija, Lola (5 años), a la que mantienen alejada de la prensa.

Juanita es una mujer de acuerdos, porque, sin proponérselo, también consiguió que Angie Cepeda, otra estrella colombiana a la que muchos veían como la gran competencia de la caleña en España, se convirtiera en su amiga, en su mejor aliada: "Es verdad que cuando Angie vino a España alguna persona por ahí me dijo "pero usted por qué insiste tanto en que se venga Angie para España si es de su edad, linda, actriz" y yo dije porque hay trabajo para todo el mundo. Creo que hay tantos personajes como seres humanos y en la vida el que da recibe. Somos amigas. Y una de las cosas más lindas que tenemos es que no competimos, al contrario, nos ayudamos, incluso hemos tenido que hacer casting para el mismo personaje y cuando una gana la otra se alegra y si no queda ninguna, pues nos lamentamos juntas".

Sin duda, Juanita no es la misma jovencita que el país recuerda en novelas como Mascarada o La dama del pantano.

Han pasado años pero no ese aire de mujer fatal que a muchos encanta: "En este país a todas las mujeres bonitas (porque somos un país de mujeres bellísimas) les ponen esa etiqueta de símbolo sexual". Sin embargo, mantener ese rótulo es ahora lo que menos le importa: "Cuando me fui de Colombia lo hice para estudiar y disfrutar más de mi oficio. La belleza siempre abrirá puertas, pero si no trabajas por mantenerlas abiertas ni te tomas el asunto con respeto y seriedad, no pasa nada".

Sus palabras son las de una mujer madura. Por ahora Juanita regresará a Madrid, a su casa, pero seguramente volveremos a tener noticias de ella cuando El cartel de los sapos, la película, llegue a las salas, pues ahí interpretará a la esposa del protagonista. A Juanita aún le queda mucho camino, pues como ella misma asegura: "Actuar no es un trabajo de un mes. Entré con 18, ahora tengo 34, y doy las gracias por poder vivir de lo que hago: Actuar".

Tomado de la Revista Elenco, Edición 76, 25 de agosto de 2011 


   
   

 

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