Daniel Jimenez

Fotografos

Figura Humana

 

Daniel Jiménez

fotógrafo


Adiós a un cazador de imágenes

Montó sobre el cuerpo de su cámara Nikon un lente de 135 milímetros con duplicador... La velocidad a 250 milésimas de segundo y la apertura de diafragma a 5,6. Apuntó sobre el roto que hizo en un ejemplar del periódico El Heraldo, detrás del cual se camufló, y así capturó las imágenes de la compraventa de votos en Barranquilla. Por esto, Daniel Jiménez ganó el premio Simón Bolívar al mejor reportaje fotográfico de 1984.

Dos años después recibiría una mención del prestigioso World Press Photo y sus imágenes de la toma del Palacio de Justicia le dieron la vuelta al mundo. Había llegado a la cúspide de su carrera como fotoperiodista.

Jiménez estudió Artes Gráficas y Publicidad en el Sena a ingresó al Departamento de Publicidad del diario El Espectador. Su talento natural lo Ilevaba a tomar fotos de todo lo que pasaba en la ciudad. Con esa perseverancia que siempre lo caracterizó, logró ingresar al departamento de Fotografía y luego de cinco años fue, por fin, nombrado reportero de planta.

También pasó por periódicos como La República y El Siglo, y en 1978 llegó a CROMOS. Ahí no paró de ganar premios nacionales. Inolvidables, además de sus fotos, eran sus anécdotas, su afición por la cocina, su profunda convicción religiosa.

Todos recuerdan que cada vez que había un disturbio en la Universidad Nacional él era el primero en llegar. Sus compañeras decían que "prefería una balacera a un show de ballet". Fotografiaba gamines, evitaba los reinados y los cocteles, soñaba con Brigitte Bardot y Sofía Loren.

Siempre vivió al ritmo del obturador de su cámara, hasta este año cuando trabajó para Ambito Jurídico. Falleció el domingo 27 de agosto a los 58 años, casi cuatro décadas después de que su madre, Blanca lnés Peña, le regalara su primera cámara.

Tomado de la Revista Cromos No.4618, 4 de septiembre de 2006

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