Armenia Ciudad Capital Quindio

Armenia, Quindio

Ciudades y sitios

Construcción

 


 

Armenia está en el centro del departamento, rodeada de 10 municipios más, casi todos cafeteros. Por ello sus alrededores son verdes de todos los matices y en cada esquina humea un café recién hecho. Debido al auge del turismo, se convierte en paso obligado del turista que la encontrará agradable para caminar y de paso conocer nuevas construcciones que la hacen una bonita ciudad. Son unos 400.000 habitantes que lo recibirán como a un hermano.

LUGARES PARA VISITAR

Museo Quimbaya.  Valiosas piezas del adelantado trabajo orfebre de la cultura quimbaya que habitó la región, se exponen en este recinto del Banco de la República, que además de la sala de oro cuenta con otros espacios para lectura infantil, talleres, exposiciones y conciertos. El diseño del museo, a cargo de Rogelio Salmona, fue merecedor de un premio de arquitectura en 1986, año en que se inauguró.

Plaza de Bolívar.  El moderno edificio de la Gobernación, la estatua de Simón Bolívar, el Monumento al Esfuerzo del ingenioso Rodrigo Arenas Betancourt, hacen parte del cuadro que presenta este céntrico y representativo lugar de la ciudad. La figura de Bolívar fue esculpida en París por el maestro quindiano Roberto Henao Buriticá.

Estación del Ferrocarril.  Con la llegada del primer tren en 1927 fue inaugurado este lugar de estilo republicano que se conserva como una de las reliquias de la ciudad. Los rincones de la estación, puertas, ventanas, pisos y la gran terraza reflejan la finura con que se diseñó el lugar, monumento nacional en 1979 y hoy sede de una biblioteca y de varias dependencias departamentales.

Parque de la Vida. Un oasis de Armenia con senderos adoquinados, construcciones en guadua, lago, puentes peatonales, parqueadero, patinódromo y zona de juegos infantiles. Este lugar se recorre a través de una agradable caminata que lo llevará a contemplar una cascada de terraza entre jardines y árboles. El parque, ubicado en la Av. Bolívar, fue una donación de la Federación Nacional de Cafeteros a la ciudad en su primer centenario.

Parque La Secreta. En la carrera 18, en inmediaciones del mirador que lleva su mismo nombre. Recorra el sendero ecológico observando un lindo paisaje. El parque es una reserva forestal.

Plaza de la Quindianidad. Lo que fuera en un tiempo la plaza de mercado está hoy convertido en un espacio urbano renovado, ideal para recorridos peatonales y apreciar el transcurrir de la vida cotidiana en Armenia.

Templo San Francisco de Asís. En materia religiosa es el templo más importante de la ciudad dado su valor arquitectónico, cultural a histórico. El recinto, establecido en un costado de la Plaza de la Quindianidad, fue hasta 1929 una pequeña capilla que empezó a tener cambios hacia 1937 cuando los franciscanos iniciaron su remodelación.

Parque Cafetero. Lugar construido en honor a los caficultores de la región donde sobresale la figura del arriero y su mula cargada de café. El parque está diseñado en niveles a través de los cuales están dispuestas las distintas clases del grano.

Tomado del libro Guía de Rutas por Colombia, Puntos Suspensivos Editores, 2007

 

 
 


Armenia, descanso y recreación

La capital del Quindío es mezcla de ciudad y campo. Desde tertulia pura hasta buena rumba.

Armenia es de esas ciudades que uno estaría dispuesto a caminar de punta a punta, sin sentir cansancio. Desde el Museo Quimbaya, en el norte, se puede empezar el recorrido y llegar 70 cuadras después al corazón de la ciudad.

A pesar de estar próxima a celebrar sus escasos 119 años, del primero al 13 de octubre de 2008, Armenia sobresale por su tradición en la oferta turística nacional por ser una ciudad tranquila y acogedora.

Como el ave Fénix, la ciudad que había quedado en ruinas en 1999 supo erguirse de nuevo y tomar un fuerte impulso, tras padecer la crisis cafetera y un fuerte terremoto. Sin embargo, fue esto lo que la empujó para darse a conocer en el mundo entero.

Poco se ve de aquellas casas de arquitectura colonial antioqueña porque el sismo las destruyó y en otros casos les cambió la cara. Quienes hace 10 años no la visitan encontrarán que todo es distinto. Nuevas vías permiten al visitante atravesarla.

En menos de cinco años Armenia se ha llenado de ofertas en cafés, bares, restaurantes, discotecas y hoteles. Sectores que hace unos años estaban catalogados como sitios peligrosos, hoy son centro de encuentro y recreación. Un ejemplo de ello es el sector del Parque de la Vida, donde además del majestuoso escenario verde hay restaurantes que prometen la velada más romántica.

Una de las características que más llama la atención a los foráneos es que en cuestión de minutos se pasa de la ciudad al campo. Un ejemplo es el Parque Nacional de la Biodiversidad (Panabi), a 10 minutos de la Zona Rosa. Armenia es un pulmón en sí misma. Los niveles de contaminación y ruido son escasos si se compara con lugares con la misma población.

En la ciudad los planes van desde la tertulia pura hasta la más apoteósica rumba. Es así como hay cafés estilo francés en el Pasaje Bolívar; en el Parque Sucre, que tiene una ceiba centenaria; en Los Fundadores; en la Zona Rosa y en los límites con el vecino municipio de Circasia. .

Existe un centro agradable, pues la carrera 14 hace poco más de un año se peatonalizó desde la calle 21 hasta la calle 12, convirtiéndola en recorrido obligado para quien quiera liberarse de las tensiones que en ocasiones puede tener el centro de una ciudad.

Hay planes culturales como visitar el Museo Quimbaya, donde hay exposiciones constantes de artistas locales y nacionales, y está la colección de piezas de oro de la cultura de los Quimbaya, habitantes de estas tierras mucho antes de la llegada de los españoles.

También puede disfrutar, en la Plazoleta Centenario, de exposiciones artísticas, y los fines de semana hay una proyección de películas o presentaciones de grupos culturales.

Para concluir el día y después de cenar, un buen bar alternativo como Stars Gallery Lounge (carrera 13 No. 15N-17); es el recomendado. También en ABC encontrará comodidad a la hora de compartir con sus amigos.

Hoy se construyen dos centros comerciales, uno en el sur y otro en el. sector centro norte de la ciudad. Como Armenia se renueva todos los días, en cuestión de dos años será un sitio con mayor oferta para el sosiego y la relajación.

El clima, la calidez de la gente, la movilidad y la posibilidad de caminarla y gozársela de punta a punta hacen de Armenia, en términos paisas, una urbe `amañadora.

Tomado del periódico El Tiempo, 18 de septiembre de 2008


 
   

ARMENIA Ciudad milagro

por Martha Teresa Martínez Rubiano
 

Armenia es la capital del Quindío, región histórica y geográfica que en los tiempos precolombinos fue ocupada por los Quimbayas, uno de los cacicazgos indígenas más reconocidos por su expresión artística en objetos orfebres y cerámicos. Estas obras de arte se conocen como el "Tesoro de los Quimbayas”, buena parte de las cuales se encuentran en museos de diferentes lugares el mundo y está integrado por piezas que representan estatuillas, instrumentos musicales, recipientes o "poporos", alfileres, coronas, cascos, narigueras, orejeras, collares, cascabeles, pendientes y pasadores.

Durante el siglo XVI esta región fue conquistada por los españoles Jorge Robledo, Francisco Cieza de León y Sebastián de Belalcázar. Los relatos del encuentro con los Quimbayas y el hallazgo de su tesoro no se conocen muy bien; sin embargo, esta riqueza arqueológica, atrajo a numerosos conquistadores quienes se dedicaron a la "guaquería" y lograron extraer mucho oro, representado en valiosas piezas de orfebrería. Por casi dos siglos, en esta región no se establecieron asentamientos debido a varios motivos: En primer lugar, a la reducción de la población indígena que padeció de manera violenta las pandemias desatadas por los conquistadores en el año de 1546. De otra parte, la llamada montaña del Quindiu o Quindío se convirtió en un obstáculo para la colonización e integración del territorio; Isaac Holton, recuerda las dificultades de atravesar desde Ibagué, las montañas del Quindío:

“Desde Toche contemplé lleno de asombro el camino que debíamos seguir. Parecía más bien una fortificación. Los zig-zag eran tan escarpados que un soldado armado a duras penas podría subir, y llegaban hasta riscos que prácticamente se elevaban sobre nuestras cabezas. Las vueltas y revueltas parecen talladas en piedra o construidas en ladrillo y lo menos que parece es un camino, pues lo que busca son los picos más altos y no pasar las montañas, cual es el objeto que debería tener. Sin embargo, es un camino y el que nosotros debemos seguir.”

Alejandro von Humboldt a finales del siglo XIX describía los detalles geográficos:

« Considérase la montaña de Quindiu (lat. 4°, 36, long. 5°, 12) como el más penoso paso de la Cordillera de los Andes; porque es bosque espeso, completamente deshabitado, que en la mejor estación cuesta diez ó doce días de travesía. Allí no hay cabaña alguna, ni medios de subsistencia. Los viajeros, en todas las épocas del año, hacen sus provisiones para un mes...El sendero porqué se pasa la Cordillera es tan estrecho que apenas tiene 4 ó 5 decímetros, y se parece á una galería al descubierto. Como casi toda la Cordillera, esta parte de los Andes es de superficie arcillosa, habiendo formado barrancos de 6 á 7 metros de profundidad los hilos de agua que bajan de la montaña. Los bueyes, bestias de carga que se usan en estas comarcas, difícilmente pasan por dichas galerías que tienen hasta 2,000 metros de largo, y si se tropieza con ellos por desgracia en el centro de los barrancos, hay que desandar el camino recorrido ó subirse á los bordes de la grieta sujetándose á las raíces que del suelo penetran hasta allí.”

En 1641 la Compañía Burila reclamó derecho de propiedad del territorio fundamentado en una Cédula Real que concedió tierras a los hermanos Francisco y Antonio Palomino, sobre una extensión en forma de un paralelogramo sobre la cresta de la cordillera central, cubriendo la mitad meridional del Quindío. La baja ocupación de estos territorios hizo que se considerara, hacia finales del siglo XVIII, como la región más aislada y atrasada de la región andina del Nuevo Reino de Granada. Durante esta época, ese gran espacio baldío e inhóspito estaba inscrito, a la provincia de Popayán, luego al Departamento del Cauca; desde 1857 conformó parte del estado federal del Cauca.

Las reformas de un nuevo orden comenzaron a orientar el poblamiento de nuevas tierras hacia una actividad productiva que equilibrara la ancestral del oro a favor de otra basada en la agricultura. En el siglo XIX la colonización antioqueña llega a lo que se denominaba el antiguo Caldas, donde establece varios caseríos que con el paso del tiempo se convirtieron en grandes ciudades, tal fue el caso de la ciudad de Armenia, fundada el 14 de octubre de 1889.

Armenia, fue fundada por Jesús María Ocampo, liberal y militante en las guerras civiles, conocido como “El Tigrero”. Su fundación se ubicó en un cruce de caminos estratégicos entre el oriente y occidente de nuestro país, una ruta obligatoria de los personajes de esa época. Marco Palacios escribió que muchos poblados del Viejo Caldas surgidos en el proceso de la colonización eran “antiguas fondas en los cruces de camino”. Armenia se localiza entre los 04º 32 de latitud norte y entre los 75º 41 de longitud oeste en la vertiente occidental de la cordillera central. Su asentamiento se extiende bajo las vertientes más altas de la cordillera central (Nevado del Quindío, 5 150 metros), con un relieve ondulado o suavemente quebrado que corresponde a un área cubierta de flujos de lodos volcánicos transportados por el río Quindío y sus numerosos tributarios. Se ubica a una altura promedio de 1.483 metros sobre el nivel del mar. En este lugar los campesinos sacaban sus excedentes agropecuarios, donde confluían las rutas de comerciantes, para intercambiar productos de otras altitudes. Todo este proceso motivó a los colonos para abrir trochas, talar el bosque y asentarse e iniciar la producción agropecuaria. Todos contribuyeron con el trazado de un poblado, al cual se agregaron pronto comerciantes y latifundistas que llegaban con el fin comerciar con las tierras aprovechando su valorización. Este fue uno de los periodos más importantes en la historia de Armenia, es por ello que aún hoy en el centro de la ciudad se encuentra un monumento al hacha, herramienta de la colonización de estas montañas.

En el año 1890, el caserío de Armenia fue erigido en corregimiento por parte del Concejo Municipal de Salento de donde dependía administrativamente. Posteriormente, debido a la Guerra de los Mil Días, Salento se constituyó en sitio vulnerable a los ataques guerrilleros y Armenia fue promovida a Distrito en el año 1903. En 1908, el caserío de Armenia pasó a integrar el departamento de Caldas. Ante las reiteradas solicitudes de las gentes del poblado, el Gobierno Nacional mediante Decreto No. 340 de abril 16 de 1910 promueve la localidad a la categoría de Municipio y en 1966 Armenia es designada como la capital del departamento del Quindío.

Uno de los mayores factores de desarrollo de la ciudad son las vías de comunicación, pues Armenia se encuentra a 265 Kilómetros al occidente de Bogotá. Por el oriente se comunica con Calarcá, Ibagué y Bogotá. Por el norte con Pereira; por el sur están las vías de la de Tebaida y las que conducen al departamento del Valle y la salida para Córdoba y Génova. Por el Occidente se comunica con Pueblo "Tapao", Montenegro y Quimbaya.

Para el siglo XX, aquel espacio de osos y soledades que describió el botánico norteamericano Isaac Holton, con lluvias periódicas ente marzo a mayo y septiembre a noviembre y temperatura promedio que oscila entre los 18º y 21°C, se transformaría para dar origen a una de las ciudades cafeteras de Colombia. La economía de Armenia gira entorno al cultivo del café, aunque tiene otros sistemas productivos que en los últimos años han incrementado su producción como el cacao, plátano, sorgo, soya y maíz. A través de los planes de desarrollo se ha impulsado la diversificación agropecuaria, los cítricos han tomado importancia, no solamente por la potencialidad del mercado, sino por la agro-industrialización del producto.

El sistema productivo del café trae consigo un rápido desarrollo económico y demográfico de la región, razón por la cual Armenia se constituye como uno de los centros urbanos y comerciales más importantes del país. En la siguiente tabla se presenta la evolución de la población de la ciudad:

Población en Armenia

AÑOS NÚMERO DE HABITANTES
1818 17.466
1938 50.383
1951 78.380
1973 145.341
1985 195.453
2005 273.114

Fuente: Dane, Censos de Población.

Desde mediados del siglo XX se generó una profunda transformación de la economía que tuvo también un impacto notorio sobre la estructura regional del país. Las grandes ciudades beneficiarias del auge cafetero fueron las más afectadas por un nuevo factor de poblamiento, la industrialización. Este cambio tiene una relación directa con la integración espacial de las regiones dando prioridad a las ciudades más desarrolladas como Bogotá, Cali, Medellín y Barranquilla, entre otras.

Armenia es reconocida por la pujanza y amabilidad de sus gentes y fue bautizada " La Ciudad Milagro " por Guillermo León Valencia, debido a su gran crecimiento urbano y desarrollo en corto tiempo. Esto fue evidente el 25 de enero de 1999 a la 1:19 p.m., cuando un sismo de 6.2 grados en la escala de Ritcher destruyó a Armenia. Su cercanía a los sistemas de fallas de Romeral y Palestina, los cuales liberan continuamente energía acumulada por los movimientos de las placas tectónicas, la ubican en una zona de alta amenaza por sismicidad. En aquel terremoto se registraron 1.185 personas que perdieron la vida y 8.523 heridos; el número de damnificados se calculó para toda la región en 550.000. En Armenia los daños se concentraron en las áreas de antiguas construcciones sin diseños sismo-resistentes y ubicados en lugares riesgosos con altas pendientes.

Para suerte de la ciudad de Armenia y después de los grandes desastres ocurridos en el territorio colombiano, en esta oportunidad el Sistema de Prevención y Atención de desastres SNPAD, coordinó de manera oportuna y eficaz la atención de la emergencia evitando daños irreversibles a largo plazo y posteriormente se creó un Fondo para la Reconstrucción y Desarrollo Social del Eje Cafetero, que mostró resultados socialmente eficientes, los cuales permiten ver diez años después a Armenia como una cuidad organizada, con programas de desarrollo que integran la prevención de desastres.

BIBLIOGRAFIA

Arturo, Julian. Pobladores urbanos, ciudades y espacios. Bogotá, Tercer Mundo Editores, ICAHN, Colcultura, 1994.

DANE, Monografía del municipio de Armenia, 1999.

Esguerra Leongómez, Jorge Enrique. Caminos y fundaciones, Eje Sonsón – Manizales , marzo de 2004.

Gamboa Hinestrosa, Pablo. El Primer tesoro de los Quimbayas , Revista Credencial Historia . Bogotá, Junio de 1992

Humboldt Alejandro, Sitios de las cordilleras y monumentos de los pueblos indígenas de América, IV. Paso de Quindío, en la cordillera de los andes . Madrid, Gaspar, 1878.

Parsons, James. La colonización antioqueña en el occidente colombiano , Carlos Valencia Editores, 1979.

Tomado de: Revista Credencial Historia. (Bogotá - Colombia). Edición 236, Agosto de 2009