Juan Pablo Martinez

Diseñadores de modas

Modas

 
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Juan Pablo Martinez

diseñador de modas

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Juan Pablo Martínez inició su carrera en 1990 en una escuela de moda en Bogotá. AI finalizar trabajó como asistente de vestuario en el Teatro Libre de Chapinero. Continuó su formación en Milano, donde estudió Patronaje y Confección y trabajó como asistente del diseñador Israelí Nir Lagziel. A Milano le siguió París en 1996.

Ingresó al Atelier Chardon-Savard donde estudió diseño y presentación de colecciones. Durante éste periodo fue escogido para realizar una practica en el estudio Prét-á-Porter de Christian Lacroix, durante dos temporadas.  

Martínez regresa en 1998 a Bogotá y abre su estudio. De ahí han salido seis colecciones, "Nómadas vs. Arte Contemporáneo", "Frida Kahlo y Policarpa Salavarrieta", "Sportswear Guatemalteco", "La Violencia ", "Bachué" y la última "Tsaasi-mis-salla". En febrero de 2000 abre su primer almacén en la Vía del Sol, la calle de moda más importante de Colombia. 

Juan Pablo Martínez siempre se ha interesado por rescatar valores de la cultura latinoamericana. Recoge elementos de diferentes fuentes y las desarrolla para crear un lenguaje propio.

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Es un diseñador preocupado por rescatar los valores latinoamericanos. Siempre se ha comprometido con la búsqueda y el rescate de nuestras raíces, por eso su nueva colección está inspirada en Bachúe. De la leyenda partió una investiga­ción que lo llevó a descubrir trabajos de bordado muy interesantes de los Indios Cunas. Por eso los materiales de la colec­ción que presenta son básicamente los que se emplean en la artesanía, como el telar de algodón. Los nuevos diseños de Juan Pa­blo Martínez muestra siluetas longilíneas, abrigos, sastres de inspiración masculina y, sobretodo, muchos bordados. Su estilo es vanguardista y elegante, pero sin perder el contacto permanente con la identidad la­tinoamericana.

Tomado de Bogota Fashion, suplemento de El Espectador, 20 de marzo dd 2001

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"TSAASI-MIS-SALLA"

Otoño-Invierno 2001 parte de una reflexión de temas tan diversos como los Indios de Norteamérica, Mark Rothko, el vestido masculino de 2001,el arte contemporáneo, el Otoño-Invierno 2001 parte de una reflexión de temas tan diversos como los indios de Norteamérica, Mark Rothko, el vestido masculino de 2001, el arte contemporáneo, el traje femenino de 1850, y el deconstructivismo.

Todos estos elementos, interconectados, declinados, decantados, desembocan en una colección sin ningún tipo de referencia de época, confirmando el interés de crear una propuesta de vanguardia étnica elegante.

Aparecen clásicos de Juan Pablo Martínez como la camisa blanca de algodón, el conjunto de corte masculino para la mujer y el Little Black Dress. La silueta es longilínea, las faldas son en A, los vestidos cortos y largos envuelven el cuerpo. Las telas son de PRIMATELA, algodón stretch, paño, cuero y sintéticos. La paleta de colores, controlada: blanco, azul y negro.

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Una colección hay que sufrirla

EI día en que Juan Pablo Martínez se enteró de que María Mercedes Carranza había muerto, lo invadió una enorme tristeza. Tan sólo había hablado con ella una vez, pero sabía que no era una simple casualidad que él hubiera escogido precisamente el poema Nocturno, el más conocido de José  Asunción Silva, como inspiración para la colección que presenta en Colombiamoda durante el desfile de FUCSIA. La directora de la Casa  Silva se emocionó y, sin más, le ayudó con la investigación. Nocturno es el punto de partida de esta colección. "Me cautivó  todo el amor que Silva le profesaba a su hermana. Nocturno es un poema muy relacionado con todos nosotros. Es muy bogotano.

Además, es surrealista: dos sombras que se juntan... Se trata de lograr el espíritu, la ambientación y la tonalidad del poema".

Precisamente su carta de colores la sacó de los matices que se ven en el cielo cuando hay luna llena. Por eso, se pasó largas horas viendo el paisaje lunar de la sabana de Bogotá. "La nubes, las montañas azules, ese tinte que se logra con el reflejo de la luna".

Pero lo de Juan Pablo va mucho más allá que el Nocturno de Silva. Su colección tiene que ver con su vida y con la búsqueda como creador. "Me di cuenta de que el minimalismo se me fue convirtiendo en más es más y ahora cada prenda es superdiseñada. Es la forma como concibo el diseño y la escuela parisina en la que estudié, en la que la ropa es más importante que la mujer. Por otra parte, yo siempre he estado más en contacto con mi lado masculino y por eso mi mujer se complace más a sí misma, es mucho más guerrera. No es un objeto de deseo, sino que se inclina por su propio placer. Es un contraste entre masculinidad y feminidad".

ENTRE LA MILICIA Y ORIENTE

Juan Pablo Martínez es bogotano, hijo de un militar y una filósofa. Estudió en el San Carlos y allí descubrió su gusto por la ropa. "Pasé mi infancia en batallones y brigadas, y siempre he luchado contra la uniformidad. Cuando estaba en el colegio veía cómo mis amigos se vestían igual y yo, en cambio, buscaba diferenciarme".

Y es contradictorio: su propuesta tiene varios elementos militares, sobre todo la estructura de los trajes de la milicia. O sea, en cierta medida, es un regreso a la uniformidad que ha combatido. Y como un diseñador es mucho más, la influencia de la música aparece en su colección. "La moda sigue dos tendencias: sexual y musical. La mía se inclina mucho más al rock. Yo oigo heavy metal todo el día y eso influye en mi trabajo. Esa energía quiero transmitirla en mis desfiles". Y acá también surge Oriente y sus formas: los pliegues y el origami aparecen tímidamente.

Y como las contradicciones siguen, Juan Pablo Martínez asegura que esta es la colección más femenina y más romántica que ha hecho. Sin embargo, dentro de su estilo, así que recurre a una frase de Tom Ford: «No es para los débiles de espíritu». "Es lo que yo soy y es algo inconsciente. Donde me confundo y me cuestiono es donde está lo interesante de mi propuesta. Todo ese conflicto me renueva. Creo que una colección hay que sufrirla", concluye.

Tomado de la Revista Fucsia No. 41, septiembre de 2003