Judy Hazbun

Barranquilla, Atlantico

Diseñadores de modas

Modas

 

Judy Hazbun

diseñadora de modas

 

JasJrsnb1.jpg (38903 bytes)
 

VER: Imágenes adicionales en ColArte  

Judy Hazbun en Cali Exposhow 2006


Durante casi 15 años, las creaciones de Judy Hazbún se han inspirado en las delineadas siluetas y los esculturales cuerpos que caracterizan a las costeñas. Pero fue apenas el año pasado que realizó su primer desfile grande, con varias de las top models colombianas, para una marca de detergentes que luego organizó un concurso para entregar los diseños exhibidos a los ganadores.

Este año, en el marco de Colombiatex, la diseñadora cautivó con un modelo en especial. "Es el amarillo que desfiló Catalina Aristizábal. Está confeccionado en seda fría con poliéster y se puede lavar en casa. Evoca los años 70, es muy sexy, muy limpio, muy femenino", explica ella.

De tal palo, tal astilla. Es la hija de Amalín de Hazbún, diseñadora considerada como la `aguja de oro de Barranquilla. "Ese es un árbol con una sombra demasiado grande. Como crecí en un mundo donde había mucha pasarela, me compliqué al empezar con lo mío. Pero ya arranqué y lo disfruto. Estoy haciendo cosas; aprendiendo, creando... Estoy feliz", dice mientras una gran sonrisa se dibuja en su rostro.

Como su reputación ha crecido, sus diseños ya se venden en Panamá y Venezuela, donde han obtenido gran aceptación. Sin embargo, no desconoce que Medellín es una de sus mejores plazas. Por eso se atrevió a salir del esquema pret-a porter y diversificó sus colecciones a las líneas noche, coctel, formal y novias.

La acogida de sus propuestas entre las mujeres fue muy positiva, por lo que ya está preparando un nuevo desfile para la feria `Bogotá está de moda, que se llevará a cabo en la capital de la República del 20 al 25 de marzo próximo.

Tomado de El Tiempo, 26 de enero de 2001

horizontal rule

Esta diseñadora barranquillera dió sus primeros pasos de di­seño en el Instituto American College for the Aplied arts de Atlanta.

Su propuesta consiste en resaltar la femi­neidad. Veremos en su nueva colección, escotes profundos, espaldas muy sensua­les y prendas que siendo muy femeninas Ilevan un toque varonil.

Mezcla con maestría materiales como la se­da, encajes, organzas, y propone atuendos que son de fácil combinación y que le per­mite a la mujer sentirse y vestirse de forma individual. En su tienda de Barranquilla, además de su línea Prét á Porter ofrece prendas diseñadas a la medida, línea de noche, de cóctel y de novias.

Tomado de Bogota-fashion, suplemento de El Espectador, 20 de marzo de 2001

horizontal rule

 

 

Judy Hazbun en su taller

por Juan Carlos Giraldo

Desde que comenzó en el diseño, profesión y pasión que heredó de Amalín -su madre- y que perfeccionó con estudios en Amencan College for the Aplíed Arts of Atlanta (Estados Unidos), Judy Hazbún soñó con lo que tiene hoy: en un solo lugar su taller, su almacén y su sección de trajes sobre medidas. Ahora ella y sus 20 colaboradores están en una casona de 1938 en el barrio Alto Prado, el más tradicional de la capital del Atlántico. Siempre estuvo habitado por grandes familias costeñas, pero hoy se ha convertido en uno de los sectores preferidos para abrir tiendas de diseñadores, no sólo de ropa si no de objetos, decoración, accesorios, muebles y marroquinería. También se encuentran allí cafés, bares y restaurantes de primera calidad.

Esta casa de estilo republicano, de tres plantas y pisos de cerámica pompeya, llegó a manos de Judy a finales del año pasado. Cuando entró y encontró aquella doble altura y esos espacios exuberantes distribuidos en 2.500 metros cuadrados sintió que ese era el lugar que había esperado por más de quince años. No dudó, hizo arreglos con la familia García que habitó la casa por más de cincuenta años y comenzó a volver realidad su sueño. La adecuación no le tomó mucho tiempo porque quería con servarla lo más fielmente posible, además de que por ser patrimonio arquitectónico de la ciudad no puede ser intervenida en su estructura original.

Abrió sus puertas y desde ese momento se convirtió casi en su casa de habitación.  Hazbún no quiere salir de allí. A tal punto que se inventó los "sábados de brunch" y cada ocho días reúne grupos de clientas que además de comerven pequeños desfiles a la sombra de gigantescos árboles de mango, limón, guanábana y pera de agua. "A quién no le gusta trabajar así", dice mientras sonrie esta diseñadora que ahora es vecina Silvia Tcherassí y Francesca Miranda, otras dos barranquilleras que le apostaron al sector como el futuro complejo de la moda y el buen gusto en Barranquilla.

Tomado de la Revista Cromos No.4483, 19 de nero de 2004

horizontal rule

 

 


Sueño cumplido

El murmullo de la máquina de coser y los cuentos de las matronas costeñas que trabajaban como costureras la arrullaron cuando apenas era una niña. La suave brisa barranquillera y los hilos y las agujas hicieron parte de su existencia desde que tiene memoria. Por eso su mente y su corazón siempre estuvieron puestos en el arte de vestir la silueta femenina.

De niña, Judy Hazbún revoloteaba por el taller de su mamá, la afamada diseñadora Arnalín de Hazbún, y aprendió a querer su oficio como propio: "Nací y crecí alrededor de la moda. Ni siquiera tuve que pensar qué quería ser en la vida. Lo sabía desde que nací", explica. Estudió diseño de modas en Atlanta, Estados Unidos, en la universidad American College for the Applied Arts, y luego en París. En 1982 regresó a Colombia y creó el taller de confecciones donde desarrolla su propia línea, logrando lo que hoy en día es una sólida empresa de modas.

En el 2000 decidió que quería moverse en otras aguas y participó en Colombiamoda, mostrando sus nuevas colecciones de cóctel, noche y novias. Desde entonces, ha sido invitada a los grandes eventos de la moda en Colombia y tiene varias líneas que llevan su nombre: una masiva, con un almacén de cadena, de la que ha recibido resultados maravillosos, una línea de celebración, para la noche, una de novias y una de prét-á-porter.

Ahora se prepara en cuerpo y alma para asumir uno de los retos más grandes de su carrera. Participará en la pasare la `Identidad Colombia, junto con Hernán Zajar, María Elena Villamil y Pepa Pombo.

Hace dos meses recibió una llamada de Lina de Uribe y Alicia Mejía, las encargadas del proyecto, que la tomó por sorpresa. Especialmente porque acababa de ganarse una beca en Milán para hacer un curso en el Instituto Europeo de Diseño. "Me llamaron dos semanas antes de irme a Milán. Me sentí feliz pero asustada, tuve que aplazar mi viaje una semana".

Se siente muy orgullosa. Y está feliz trabajando en la pasarela, porque, asegura, en este tipo de proyectos puede crear más tranquilamente. Está trabajando con las artesanas de San Agustín, las artesanías del Huila, los artesanos de Sandoná, en Nariño, de Usiácuri y con los tejidos Tundama de Duitama. Es toda una experiencia nueva.

"Uno como diseñador se inspira en la tela, ella te dice hacia dónde la debes llevar. Pero cuando trabajas con una iraca, no tienes ni idea de qué hacer con eso. El resultado es una sorpresa. Es como crear algo de la nada, tienes un tejido, una paja que se utiliza para hacer carteras y sombreros y de ahí debe salir un vestido", explica.

Además trabajó una falda en totumo, una madera que se procesa y se le dan vetas de diferentes tonos, uniendo los pedazos con pequeños cueritos. Abajo se le puso otra falda con volumen y cuando la modelo camina el efecto es espectacular.

Todos estos materiales van mezclados con las sedas, que trabaja a manera de hilos y cordones sobrepuestos en los tejidos, casi elaborando las telas a mano con fibras hechas por los artesanos.

El producto es artesanal, pero muy sofisticado. Los zapatos están hechos con cinta de organza de colores coordinados con cada vestido. Está trabajando una tonalidad cálida, con colores de corales, verdes y amarillos que se tiñeron para dar sensación de viveza. Para Judy el colorido es muy importante. Las faldas llevan muchos recogidos, tanto en el frente como en la espalda. No se parecen a las piezas que hace usualmente, que fluyen al caminar, sino que dan una silueta más voluminosa. Son resultados de la imaginación; del maravilloso trabajo manual de los artesanos y de esta talentosa diseñadora que puede ver realizado su sueño de internacionalizar su marca a través de la pasarela Identidad Colombia, a la que ahora dedica toda su energía.

Tomado de la Revista Carrusel No.1286, 20 de agosto de 2004

horizontal rule

Nota:  ColArte está interesado en complementar el WEB de esta diseñadora.  Comunicarse con colarte@cable.net.co