Francesca Miranda

El Salvador

Diseñadores de modas (Pasarela, alta costura)

Modas

 

Francesca Miranda  

www.francescamiranda.com/

diseñadora de modas

A

 


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Según esta barranquillera, en Colombia existe una gran oportunidad para el diseño nacional. "Creo que aquí hay muchísimo talento y· tenemos una muy buena oportunidad en la moda. En Barranquilla, donde vivo y trabajo, la gente entra a mi almacén como si estuviera buscando a un diseñador extranjero y cuando ve que es producto nacional, se sorprende pero hay una muy buena aceptación. Creo que el público sí está respondiendo al llamado".

Emilio Lébolo es un arquitecto joven que Francesca escogió como su modelo perfecto porque le queda bien todo lo que se pone. "Tiene un cuerpo espectacular, es rubio, ojos verdes y mide 1,84 m. Para los suéteres es perfecto porque es delgado, pero tiene un poco de músculos y en pantalones es talla 34, que es la ideal. Es un hombre con clase y muy bien educado, algo que es importante a la hora de escoger al hombre que me inspira para diseñar".

Tomado de la Revista Semana Moda, No.83, agosto de 1999

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Miranda Francesca

MirFrzao0.jpg (19863 bytes) Su nacionalidad es salvadoreña, pero desde hace 16 años, cuando se casó con el empresario Francisco Jassir, es la más orgullosa barranquillera. Estudió Mercadeo en Estados Unidos, se especializó en Fashion Merchandizing y hace seis años empezó a diseñar bajo el seudónímo de XANGO. Tres años después salió del anonimato, le dio su nombre a la primera línea de ropa masculina y finalmente, después de la ínsistencia de sus amigos y sus clientas, se animó a hacer lo único que le faltaba: creó City People, su propia marca de ropa para mujer. Francesca es disciplinada y por eso es una mujer exitosa. A esa capacídad de organizar su tiempo, a su familia y a sus tres hijos, sus más fervientes admiradores, les debe la importancia que hoy tiene en la moda colombiana. Su tienda está en la carrera  51 N° 79-82, en Barranquílla.

Tomado de la revista Cromos No.4317, octubre 30 de 2000

 

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FRANCESCA

by

MIRANDA

PASÓ DE DISEÑAR CARIBEÑOS ATUENDOS MASCULINOS A CREAR SEXYS VESTIDOS FEMENINOS.  FRANCESCA MIRANDA NUNCA ESTUDIÓ DISEÑO DE MODAS, SIN EMBARGO, ES CONSIDERADA LA REVELACIÓN DE LAS ÚLTIMAS FERIAS NACIONALES DE MODA.
 
POR PILAR LUNA

A pareció con algo de timidez en Colombiamoda hace seis años.  Presentaba sobre la pasarela hombres muy caribeños, con trajes de lino y colores pasteles algo peculiares. Luego se inspiró en India y sus modelos semejaban a personajes como Gandhi o Nehru. Más tarde, con un tinte más osado, rescató las tradicionales guayaberas pero en tonos insólitos como salmones, naranjas y amarillos.

Y cuando todo el mundo creía que se iba a quedar para vestir hombres, apareció este año con una mujer super sexy, llena de encajes, pantalones ceñidos y blusas transparentes. Sus primeros pinos en materia femenina los había dado un año antes cuando le incluyó a su tradicional presentación de colecciones masculinas, una que otra sensual modelo con vestimentas hechas por ella misma.

Francesca Miranda se atrevió. Hubo gente que la criticó. "Hay que centrarse en una sola cosa. No hay que abarcar tantos mercados", le decían algunos detractores cuando la veían empeñada en convertirse también en diseñadora para mujeres. Pero el poco tiempo que lleva en esto le ha dado la razón y en los desfiles en los que ha participado al lado de diseñadores tradicionales de prét-á-porter de mujer, ha sido, a juicio de los conocedores, la mejor, lejos. Tal vez porque todo lo que aprendió con los hombres lo ha aplicado en las mujeres. De pronto, porque todo lo que se ha propuesto en la vida lo ha logrado. O quizás porque tiene el talento suficiente para estar en el grupo de los grandes de la moda nacional, en cualquier género en el que se lance y a cualquiera que se le mida.

El motivo no se sabe con exactitud. Puede ser una mezcla de todo, lo que sí es seguro es que Francesca Miranda ya abrió su almacén de mujeres en Barranquilla y ella misma no cree la acogida que ha tenido.

MEZCLA DE CULTURA

Francesca Miranda es una mujer un poco enigmática, algo callada y muy amiga de sus amigos. Nació en El Salvador. Sin embargo, su sangre lleva una extraña mezcla de España -por sus abuelos maternos-, con Italia -por su abuelo paterno-, Estados Unidos -por su madre- y Centroamérica -por su padre-. Y eso sin contar con que se casó con un barranquillero y se vino a vivir a Colombia hace ya más de 17 años.

Todo eso, sumado a una enorme sensibilidad que siempre tuvo desde niña, le ha dado el talento y los motivos de inspiración necesarios para diseñar piezas únicas, impecablemente pensadas, sin haber pasado nunca por una facultad de Diseño de Modas.

"Soy la menor de las mujeres de una familia de cuatro hijas y un hijo. Mi mamá, Gloria Miranda, nació en Estados Unidos pero sus raíces ibéricas y su trabajo como bailarina clásica la llevaron a España, donde conoció a mi padre, Rui César Miranda Luponi, quien era salvadoreño, pero vivía allá por cuestiones de su trabajo como diplomático. Mi mamá siempre ha sido una mujer muy fuerte, que nos enseñó a trabajar y a ser muy perfeccionistas en todo. Ella, al tiempo que bailaba, tomaba clases de cocina y desde hace muchísimos años tiene una prestigiosa casa de banquetes en El Salvador, donde ha atendido recepciones de hasta dos mil personas. Ahora, con 70 años encima, acaba de abrir un restaurante. Es una mujer increíble. Mi padre, que acaba de morir, fue un hombre de unos principios intachables, muy culto e inteligente".

Francesca dice parecerse cada vez más a su mamá hasta el punto de que muchas veces se sorprende cuando se encuentra pensando y actuando como lo haría ella. "Cuando terminé el colegio me fui a estudiar Mercadeo a Tampa. Yo quería estudiar Diseño, pero me tocaba vivir en Nueva York y mi madre no quería que me fuera sola para allá. Por eso, después me especialicé en Mercadeo de Moda, como para acercarme más a ese mundo. Aunque yo pienso que uno nace con estas cosas. Uno nace con la sensibilidad necesaria para diseña.

Y estando en esas conoció al barranquillero Francisco Jassir, quien es hoy su esposo. "A mis papás no les gustaba mucho que fuera colombiano, sin embargo, él me dijo que apenas me graduara nos casábamos porque ya llevábamos varios años de novios. Decidí decirle que sí. No me arrepiento ni un minuto de haber tomado esa decisión y ahora es el yerno que más quiere mi mamá. Tenemos tres hijos -Daniela, de 14 años; Francisco Javier, de 7 y Sofía, de 5- y la verdad, siempre me han apoyado en todo lo que he hecho".

Fue gracias a su esposo que Francesca terminó metida en el cuento de la moda. Aparte de que siempre tuvo buen gusto hacia la ropa de hombre, hasta el punto de que le ayudaba a su papá -un hombre muy elegante- a escoger las camisas, la familia Jassir tenía una fábrica de pantalones masculinos. "Cuando el papá de Francisco se enfermó le dije que le ayudaba, sobre todo, en la parte de números porque yo he sido muy hábil siempre para la parte financiera. Y desde el primer día que puse un pie en ese lugar, ya nunca más volví a salir de ahí. Poco a poco, me fui metiendo en la parte de diseño y me empeñé en sacar una línea propia de ropa para hombre, diseñada por mí. Fue cuando nació "Xango by Francesca". 

El nombre lo tomó de un yate francés que atracó en Puerto Colombia. "Leímos Xango en el casco de la embarcación y nos pareció muy sonoro. Era perfecto para lo que estábamos buscando". Y fue así como se lanzó al agua con su marca. "El primer día que hice un desfile de Xango no sabía nada de cómo se montaba un espectáculo de esas características. Fueron momentos horribles porque yo no me imaginaba cómo iba a reaccionar la crítica, pero afortunadamente fue excelente".

A finales del año 98, Francesca Miranda abrió su primer almacén y en el 99, junto con su esposo, creo una cadena de almacenes bautizada City People, que funciona en toda la Costa Atlántica. "Allí fue donde empecé a hacer ropa casual de mujer y aunque es muy informal, me encantó la experiencia".

Y sin abandonar nunca a sus hombres y luego de experimentar un poco y conocer a fondo el mercado, hace cinco meses, Francesca Miranda inauguró en Barranquilla su primer almacén femenino con su nombre y está totalmente realizada con él. "Yo nunca he tomado un curso de diseño, pero en la fábrica he aprendido de todo: a cortar, coser, escoger las telas... Llevo el diseño en la sangre y la verdad sólo necesito tener la tela para empezar a construir un vestido".

Su estilo lo define como sofisticado, con clase y, en este momento, con siluetas un poco más sueltas que la de sus primeras colecciones, pero sin perder la sensualidad que caracteriza a su mujer.

"Nunca me fijo en lo que están haciendo los otros diseñadores y no es por prepotencia, sino porque siempre estoy en lo mío. Tengo una gran imaginación y siempre visualizo lo que voy a hacer para encargar las telas, sin embargo, espero a que me lleguen para empezar a crear porque es la tela la que dice todo. La caída, la textura, los tonos..."

Pero el diseño no es todo en su vida. Francesca se muere por la pasta, el pan con mantequilla, y los dulces. Asegura que su vida en Colombia le ha dado todo ese espíritu caribe necesario para inventar sus atuendos. "Admiro mucho a la gente de acá porque son muy talentosos y profesionales". Dentro de sus planes inmediatos está organizar un gran desfile en El Salvador y llevar "a toda la gente que me ha apoyado acá". Está convencida de que el mercado centroamericano tiene mucho futuro y los colombianos van a la vanguardia en el tema de la moda.

Entre su vida de madre, esposa, ama de casa y ejecutiva no olvida que le encanta viajar y por eso trata de estar en las ferias más importantes de moda y cada vez que puede se escapa a visitar a su familia que vive en El Salvador. Los fines de semana se los dedica a sus hijos, a cambiar la decoración de su casa -uno de sus grandes pasatiempos- y a seguir soñando con abrir un almacén en Estados Unidos y otro en Bogotá. Todo porque es una mujer muy exigente que, repite con una gran sonrisa, "cada vez me parezco más a mi madre".

Tomado de la Revista Fucsia No. 06, diciembre 2000

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Barranquilla. Es­tudió mercadeo y su es­pecialización la hizo en Fashion Merchandising, en los Estados Unidos. Incursionó en el diseño masculino, pero a fi­nales de 1998, se lanzó a crear diseños casuales, tanto para la línea masculina como para la femenina. Su estilo inicial, fue muy caribeño, con trajes de lino en colores paste­les. Posteriormente se inspiró en la cultura de la India. Más tarde con tintes algo atrevidos, rescató la tradicional guayabera, pero en tonos bastante especiales como el salmón, na­ranja y amarillo. En esta gran pasarela de Corferias presentará una colección donde los colores van desde el tierra hasta el negro, en texturas como lana, seda con lana y un poco de plástico y seda fría.

Tomado de Bogota-Fashion, suplemento de El Espectador, 20 de marzo de 2001

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El remate de Francesca Miranda

Cuando Francesca Miranda aceptó el reto de alternar pa sarela con Agatha Ruiz de la Prada, apenas conocía sobre ella. Y antes de adentrase en su mundo, ideó la colección que estaría acompañando a la española. Pensó en una explosión de color, se introdujo en el mundo de un artista pop, Romero Britto, y se encaminó por una onda un poco lúdica. Se encontró metida en un mundo que exploraba por primera vez, pero que no era ajeno a ella.

"La tendencia para el próximo año está llena de color y por eso decidí darle a la colección una paleta muy especial, llena de tonos brillantes y fuertes. Las figuras del brasileño Britto también cautivaron a la creadora nacida en El Salvador, pero con espíritu y corazón barranquilleros, y recurrió a esa dimensión artística para imprimirle a su propuesta un aire moderno y muy divertido. "Esta es la misma colección que me llevo después a Europa, y por eso quería que estuviera acorde con todo lo que va a pasar la próxima temporada en el mundo de la moda", dice.

Y en su proceso creativo fue descubriendo el trabajo de la española con quien alterna pasarela en el desfile de Orbitel y encontró que, aunque con estilos muy diferentes, estaban encaminadas por el mismo rumbo. "Lo bueno -comenta- es que el público verá dos propuestas muy diferentes, pero dentro de un colorido muy parecido y unos juegos muy especiales".

REMATE DE FAENA

La participación de Francesca Miranda en la Pasarela Orbitel es el remate de una faena que empezó hace unos años, y que la ha llevado a lidiar varios retos bravos. Esta costeña nació como diseñadora haciendo ropa de hombre y hace cerca de cinco años decidió incursionar en el mercado femenino, con una colección que arrancó muchos aplausos durante su presentación en el marco de Colombiamoda.

Luego, irrumpió con fuerza en el mercado femenino y no sólo abrió almacén en Bogotá, sino que se internacionalizó hasta llegar a Europa, donde participa en algunas ferias, vende en varios almacenes exclusivos y donde tiene algunos show-rooms. Su taller en Barranquilla cuenta con 45 operarias y sus colecciones se exportan a 12 países de Centroamérica, Europa, y algunos árabes.

Francesca se inclina por una mujer sofisticada y elegante, pero con ese toque latino que tanto gusta. La colección que presenta no es la excepción. Mezcla telas muy trabajadas y exclusivas con texturas artesanales, de una manera que sólo ella sabe hacer. Sus siluetas son muy femeninas y es especialista en el manejo del encaje.

Ahora, su reto es llevar la colección a Europa.

Tomado de la Revista Fucsia No. 52, septiembre de 2004

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Inició su carrera al lado de su esposo, un barranquillero dueño de una empresa de confecciones. Incursionó en el diseño de ropa masculina con una primera colección en 1995. En 1997 montó su primer almacén de ropa para hombre y en 2000 lanzó su primera colección femenina. "Mis creaciones son para una mujere le gante. Me gusta que se vea linda, sofisticada, muy femenina y sin saturaciones, asegura. Considera Colombiamoda como una experiencia grata y formadora que la ha llevado al punto en el que está. Actualmente exporta sus creaciones a Europa, los países árabes y desde hace dos años tiene más de 30 almacenes que llevan su marca en Estados Unidos.

Tomado de la Revista Semana, Edición 1369, 28 de julio de 2008

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El hilo que sigue con un rastro étnico

Francesca Miranda presentó su colección Continúa, que utiliza las grafías y dibujos de varias etnias indígenas de Colombia.

por Natalia Díaz Brochet, Editora EL TIEMPO

Mientras la diseñadora Francesca Miranda miraba las fotos y oía las historias que su amiga Cecilia Duque le contaba sobre su nuevo proyecto editorial, su imaginación se activó y ella comenzó a imaginarse una nueva colección.

Las líneas, puntos, triángulos, zig-zags y otras figuras de las grafías y dibujos con las que diferentes etnias indígenas del país decoran sus cuerpos, sus tejidos, sus canastos, sus cerámicas y sus utensilios sedujeron a las dos mujeres.

Así, mientras la exdirectora de Artesanías de Colombia organizaba las páginas de su libro Lenguaje creativo en las etnias indígenas de Colombia, promovido por el Grupo Sura, la diseñadora comenzó a crear telas y prendas para Continúa, su línea primavera- verano para el 2013.

Duque publicó en mayo, en Medellín, el libro que recopila en más de 500 fotografías y 15 textos, una rigurosa investigación antropológica, sociológica y cultural de la razón de ser de la creatividad de 15 grupos indígenas, de donde les nace la inspiración y de paso alerta sobre la posibilidad de que esto se pierda.

Miranda, por su parte, mostró esta semana en Cartagena metros y metros de telas convertidos en 44 vestidos, pantalones, camisas y faldas, más bolsos y zapatos inspirados en esos dibujos y líneas, la mayoría en blanco y negro, como una manera de conservar esa tradición ancestral. "No son interpretaciones, son reproducciones fieles de esas grafías lo que hicimos en las telas", comenta la diseñadora. Su aporte fue hacer visible esta riqueza cultural de etnias -como la okaina, inga, esperara siapidaara, uitoto, wuonan, embera eyabidá, kogi y wayuu- estampada en sedas y chifones, en diseños glamurosos.

Algunos de los artesanos que trabajaron con ella se sorprendieron al ver de otra manera sus diseños ahí puestos en una pasarela.

"Fue un proceso: ver lo que ellos hacen y extraer, respetándonos mutuamente. Si hacen bien una bella flor, lo que yo hice es pensar qué hago con ella tal cual", comenta la diseñadora.

Tomado del periódico El Tiempo, 29 de septiembre de 2012 

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Francesca Miranda y las tradiciones artesanales

La diseñadora acaba de recorrer el país participando en la presentación ante los medios de esta nueva edición de Colombiamoda 2013, mientras en su taller de Barranquilla su hija Danielay un compacto equipo de trabajo se concentran en culminar la producción de‘San Agustín, más allá, su más reciente colección con la que inaugurará las pasarelas de diseñadores y marcas nacionales el próximo martes 23 de julio en Medellín.

Francesca Miranda anticipa los pormenores de este trabajo con idéntica ilusión con la que inició su carrera en la moda nacional en 1995. Ocurrió durante su primer desfile también en Colombiamoda. Ha volado lejos desde entonces, cuenta con una compañía capaz de producir prendas a medida, una exitosa línea de novias, dos colecciones anuales, alianzas empresariales para producir fraagancias y ropa de hogar, hasta una escuela de formación para jóvenes diseñadores.

Nació en El Salvador, pero lleva casi tres décadas en Colombia después de casarse con Francisco Yasir, un barranquillero de origen alemán y palestino al que conoció estudiando en Miami. "Si no hubiera llegado a este país no sería lo que soy", resume alegre, con ese aire fresco que inunda su carácter ya caribeño.

Tomado del periódico El Espectador, 20 de julio de 2013 

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