Maria Luisa Ortiz

Medellin, Antioquia

Diseñadores de modas (Costura de lujo, alta costura, pasarela)

Modas

 

MARIA LUISA ORTIZ 

www.marialuisaortiz.com

Diseñadora de modas

imagenes adicionales en ColArte

   
Medellín, 1968.

Estudió Alta Costura en LEcole de la Chambre Syndicales de la Haute Couture Parisienne, París en donde trabajó para la Casa Christian Dior. A partir de 1996 participa en los desfiles de Inexmoda y Colombiatex como diseñadora invitada. "Las prendas inspiradas en formas geométricas al sesgo perfilan la silueta con puntadas" .

Escrito por Maria Teresa Guerrero.

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Crea vanidades

por Claudia Pedraza

Su nombre sobresale en la alta costura de este país. Sus diseños desfilan en fiestas de gala, cocteles y matrimonios. Y ni hablar del protagonismo que sus vestidos se roban en la alfombra roja de las grandes premiaciones. 

Manuela González, Andrea Serna, Ingrid Wobst, Lorna Paz, Liliana Salazar y Catherine Siachoque, entre muchas otras conocidas, escogen las prendas de la diseñadora paisa p ra lucirlas en ocasiones especiales. 

Por supuesto, los más importantes eventos de moda en Colombia han contado con sus creaciones, como Colombiamoda, Colombiatex y el Bogotá Fashion. Sus colecciones también han llegado a los escenarios internacionales. En marzo de este año, el público quedó impactado con el colorido de su pasarela Identidad Colombia, en Milán.

No en vano, María Luisa estudió en la Escuela de la Cámara Sindical de la Alta Costura en París y trabajó para la casa Dior bajo la dirección de Gianfranco Ferré. También hizo parte de la casa de modas del diseñador francés Chris tian Lacroix, y la del japonés Koji Tatsuno. 

Sin embargo, es en los eventos nacionales donde más le gusta expresar su estilo femenino, glamuroso y delicado. "Colombiamoda es la mejor vitrina de moda. Es muy importante hacer presencia allí, pues es un certamen de tra yectoria y peso. Además, es importantísimo participar, porque aquí están mis clientas. En ellas pienso siempre que diseño".

CAFÉ VENUS 

En medio de una conversación con su amiga María Casas, surgió el concepto de la colección Primavera-Verano 2005 que presentará en la pasarela de la revista Vanidades en Colombiamoda, el próximo 18 de agosto en Medellín.

Hablando sobre el surrealismo, encontró la verdadera identidad que deseaba darles a sus vestidos para esta ocasión: las mujeres de los años 30 en Europa. "En esa época, ellas pertenecían a importantes círculos intelectuales y artísticos de la sociedad. Era una mujer sensual y no sexual".

Con base en esa idea, María Luisa creó en su mente un lugar en el que estas señoras se reunieran. Lo llamó El Café Venus. Ese será el nombre de su colección, que estará compuesta por 32 trajes en colores verdes, cafés, curubas, corales y turquesas. "Esta línea va dirigida a las mujeres libres, independientes, femeninas, glamurosas y sofisticadas".
Telas delicadas como las sedas marcan las siluetas con vestidos largos y pantalones muy fluidos abajo de la cintura, con botas rectas y anchas. De igual manera, se imponen en esta colección las faldas fluidas al sesgo, ceñidas la cadera pero con mucho vuelo. 

Desde hace cinco meses, la diseñadora ha estado preparando los vestidos de Café Venus. Un grupo de trabajo de 15 personas, desde la madrugada hasta altas horas de la noche, manipula hilos, telas y agujas, para llevar la mujer colombiana actual a la nostalgia de los años 30.

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 407, 17 de agosto de 2004

 

 

Joven Diseñadora Paisa

por Raúl Perdomo Salinas

Dice: "Haber trabajado durante tres meses preparando las pasarelas para los desfiles de Christian Lacroix, ha sido la experiencia más grata de mi vida". María Luisa Mejía, paisa de 26 años, estudió en la Chambre Sindicale de la Haut Couture, de París, donde conoció personalmente a diseñadores de trayectoria e importancia, como Lacroix, Dior y Laurent.

"En la academia pudimos colaborar en un alto porcentaje en el diseño de accesorios para la mayoría de los grandes modistos franceses. En lo que a mí respecta, traté de captar hasta el más mínimo detalle del proceso de preparación de una pasarela.

Pero el único diseñador con el que entablé contacto cercano fue Lacroix; él es tan sencillo, que alguna vez logré ponerlo a bailar salsa. Con los demás, el trabajo básico era preparar todo lo que el diseñador necesitara; cosas tan sencillas como aretes, collares y pulseras, pero sin las cuales perderían sentido los diseños".

Haber estudiado alta costura en Francia, fue sólo un primer paso. Dice que aún le falta mucho y que todavía no quiere ser estrella. "Aprendiendo diseño en una de las escuelas más destacadas de alta costura francesa puedo hacer algún día Pret-a-Porté, con un lenguaje simple, dejando de lado la dignidad del vestuario francés".

Es más amante del estilo americano, por su simpleza, que del recargado de los franceses. Ha perdido su acento paisa, pero no su cultura latina, que trata de introducir en sus diseños. Esa es quizás una de las razones por las que fue galardonada con el premio Dentelle de Calais, que da la academia al mejor trabajo hecho durante la carrera. "He incluido mi cultura al diseño porque es mucho lo que se puede aprovechar de ella. Por ejemplo, una gran variedad de motivos precolombinos pueden ser utilizados en textiles o joyas; se trata de innovar y la mezcla del diseño con la parte cultural es una forma de expresar cambios".

Del diseño colombiano dice que "es muy restringido porque a pesar de haber muchos diseñadores con talento, la gente no se pone cosas innovadoras. Esto se debe a que en Colombia no hay estaciones climáticas, factor decisivo en el diseño. Siempre se usa lo mismo, y los diseñadores estamos obligados a cambiar las cosas, no estancarnos, seguir informándonos e investigando. Se tiene que complacer al cliente, pero ofreciéndole nuevas opciones, no limitarnos al típico modelo Chanel".

La franqueza, el buen humor y la informalidad son parte de su personalidad, y eso se refleja en su trabajo: "Me gusta hacer cosas simples con toques elegantes; mis diseños son sencillos, sin muchos cortes ni nada recargado".

Sobre su estilo dice: "Estoy desarrollando una colección en la que utilizo dos o más capas de telas sobrepuestas, de distintos colores, para lograr las tonalidades deseadas. Es como confeccionar un vestido sobre otro vestido".

Su sueño más próximo es abrir un almacén donde sólo se confeccione sobre medidas. "Lo mío es costo so porque está hecho a mano, con materiales finos; siempre trabajo con lo mejor, telas italianas y francesas mezcladas con otras hindús. Todo es exclusivo, nunca hago dos vestidos iguales". Para ella diseñar no es casualidad. Su madre, María Cecilia, abrió uno de los primeros almacenes de alta costura en la Zona Rosa. Al referirse a ella, su tono cambia y se le nota cierta nostalgia: "De mi madre aprendí el amor por esta profesión, que siempre quise estudiar. Por eso dejé mi carrera de economía en el sexto semestre. Estoy segura de que si mi madre viviera, estaría orgullosa de mí".

Raúl Perdomo Salinas
Tomado de la Revista Fama No.1, octubre de 1994

 

 

Convencida de que todavía no se puede hablar de una moda colombiana porque no hay esa identidad ni algo en qué apoyarse hist6ricamente, María Luisa Ortiz cree que el compañerismo que existe entre los diseñadores puede sacarlos adelante, y confía en que la gente que llega con nuevas ideas tenga una buena formación para competir por fuera.

A la hora de trabajar, cuenta que no se inspira en una musa de carne y hueso: "Escojo un tema, por ejemplo, los años 30, entonces leo, veo películas, oigo míisica y- me fijo en la arquitectura de la época, y con toda esa información, desarrollo mi interpretación de todo lo investigado, diseño

Y corto la tela al sesgo, como se cortaba en esa época. Hay una de mis clientas a quien me gusta diseñarle, Marea de Casas, una mujer francesa de la vida real, no es modelo sino una mujer actual, elegante, auténtica y original, que tiene su vida propia y que viaja buscando objetos para su anticuario. Me inspira su forma de ser, su mentalidad de avanzada y que se atreve. Siendo clásica es vanguardista.

"No es la persona en la cual me inspiro siempre, por ejemplo, ahora mi musa es la reina Amidala; de La Guerra de las Galaxias, pero me gusta trabajarle a Marea porque le queda bien mi ropa y deja libre mi creatividad".

Tomado de la Revista Semana Moda, No. 83, agosto de 1999

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"Colección hecha para mis clientas"

María Luisa Ortiz realiza un balance de su experiencia en la pasarela del Círculo de la Moda 2008

El estilo de esta diseñadora es difícil de clasificar. Sus diseños poseen una mezcla entre lo nostálgico, retro, clásico y romántico.

María Luisa Ortiz viene de una familia antioqueña donde la moda siempre estuvo a su alrededor, pues su madre también fue diseñadora.

Con esta pasión en la sangre, Ortiz tuvo la oportunidad de irse a estudiar alta costura a París, donde vivió 4 años y adquirió experiencia trabajando para Christian Dior y Christian Lacroix.

A su regreso a Colombia, la mesa del comedor de la casa de su padre se convirtió en sitio de planos, reglas, dibujos a ideas. Hasta que un día decidió abrir su propio taller y empezar lo que es hoy una marca reconocida en el país.

Este éxito lo demostró en el pasado Círculo de la Moda en Bogotá, donde su colección fue muy bien aceptada por el público. María Luisa confirma la importancia que tiene la organización de eventos de moda en el país, pues es un avance no tanto en el mundo del diseño sino en el mundo textil local: "El Círculo es una gran plataforma para los diseñadores que tenemos nuestro negocio en Bogotá, ya que es el momento indicado en que podemos invitar a nuestros clientes para mostrarles lo que estamos haciendo y recordarles que siempre pensamos en ellos".

En cuanto a su pasarela, ella se siente muy contenta con los resultados porque desde el día de la muestra hasta ahora ya ha vendido casi toda la colección. Su éxito también correspondió a la alianza con Sutex, ya que este tipo de telas suaves y modernas fue el adecuado para sus diseños.

Tomado del periódico El Espectador, 14 de junio de 2008