Santiago Parra

Pintores

Abstracto

ACTO VELADO

Del 01/09/2019 al 11/11/2019

Ver la exposición en la Cartelera ColArte

 

Santiago Parra

pintor

 
A ColArte

 

 


Gestos sobre el lienzo

Su motivación es el gesto, sus trazos no buscan más que desahogar un interior contenido, su arte no habla de búsquedas exteriores, más bien de traducir en dibujos una pulsión que no se expresa de otro modo.

Los cuadros de gran formato de Santiago Parra expuestos en la Galería Sextante invocan algo del saber tradicional oriental, ése que descubre que el arte no sólo va de pinturas y pinceles, sino que se juega en el momento mismo de la ejecución. "La acción detrás del lienzo está aún latente y vibrando en lo que vemos", sentencia el texto de la maestra en artes plásticas Sara Barbosa, que acompaña la exposición y que anticipa cómo los trazos que se van a ver hablan sobre todo de ellos mismos.

Parra diseñó sus propios pinceles, crines de caballos convertidas en un grosor necesario para entrapar una buena cantidad de pintura negra que le permitiera moverse, al compás de su respiración, sobre la tela.

Siempre pinta de pie. Se para en frente de sus telas y en ellos como si se tratara de la creación espontánea, —aquella que nutrió el arte del surrealismo y de la Generación Beat— sólo deja que algo de su subconsciente se revele y se exprese en un dibujo que sería imposible volver a pintar. "A raíz de mi primer cuadro, uno que resultó de un desfogue en una borrachera, me interesé por lo que yo llamo la pintura emocional, que es la que no tiene una base racional. A partir de eso empecé a experimentar con sentimientos y a ver qué podían plasmar sobre un lienzo, entonces lo primero que me salió fueron unas rayas muy poderosas — las llamé masculinas— que atravesaban todo el cuadro acompañadas de unos puntos, que yo llamaba femeninos", explica el artista.

Parra dice después haber hecho del accidente una parte activa de sus creaciones. "Un día cuando me disponía a hacer una de estas rayas que pintaba al principio se me derramó por accidente el balde con pintura en el lienzo y en vez de limpiar y volver a empezar me gustó lo que vi y seguí por impulso pintando el cuadro, desde ahí me gustó el accidente y decidí introducirlo como una práctica en mis cuadros. Experimentando, sin miedo al fracaso".

En la sala están expuestas 13 obras, todas en blanco y negro, así que la singularidad de cada una viene más bien dada por las texturas, las ondulaciones de las formas y los rastros de pintura a veces agotada que quedan sobre el lienzo desnudo. Pero en realidad cada cuadro es particular, porque es único el momento y los gestos con el que fue hecho, porque, como bien lo expresa el texto de la muestra, es como si "entráramos en linderos difusos entre la bidimensionalidad y el registro de un acto performático".

Con la muestra, bautizada Pintura, este joven artista realiza su primera individual en el país, aunque sus cuadros han estado expuestos y se han vendido en varias ferias de arte, como Pinta, en Nueva York, ArteBa, en Argentina, y ArtBo, en Bogotá.

Tomado del periódico El Espectador, 2 de diciembre de 2010

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La fuerza en la obra de Santiago Parra


Cuando Santiago Parra termina de pintar un cuadro lo observa detenidamente durante un largo tiempo, hasta sentir si la obra ‘acierta’ o no.

Pinta y dibuja todos los días, puesto que, si no lo hace, se siente frustrado. Así que, cuando no puede hacer cuadros en gran formato realiza esbozos en carboncillos y en otros soportes.

En sus cuadros, la textura de sus trazos da cuenta de esa potencia y vigor que les imprime. Y es que para realizarlos se requiere de tiempo de pararse frente al lienzo en blanco y de tener decisión, pues cada una de sus pinturas las hace en una sola gran pincelada.

Esa potencia a la que se refiere el artista se puede ver en la exposición ‘04.06.2014’, en la Galería Sextante (era. 14 n.°-75-29), en Bogotá, donde exhibe algunos de los cuadros que ha hecho este año.

Son pinturas hechas con acrílico negro, un color que considera que no compite con la tela cruda de sus lienzos. Cuenta Parra que, alguna vez hizo un trazo rojo con la misma técnica. La primera vez que lo vio dijo: “Esto es impresionante”. Luego se dio cuenta de que el color traía una carga de significado y al final terminaba peleando con la forma, “restándole fuerza al cuadro”.

Antes de desarrollar su estilo y cuando comenzó a pintar, el artista buscaba hacer una obra maestra. “Una vez que salí de esa tiranía me di cuenta de que lo que me importaba era hacer mi obra”, comenta.

Parra pinta de una forma muy particular, con densos acrílicos que moja en pinceles que él mismo fabrica, a partir de palos de escoba y de pelo de caballo.


En algunas de sus pinturas se pueden apreciar el inicio y el fin de esa pincelada, que es, en sus palabras, una necesidad de expresión.

“Lo que más me interesa es pintar”, recalca el bogotano,quien a sus 28 años ha sido reseñado por personajes como Edward Shaw y el fallecido artista Gustavo Zalamea.

Este ultimo afirmó que la pintura de Parra era “excesiva y paradojal”, y en ella, el lienzo es “un lugar de purificación y regeneración, un territorio fuerte y propicio para el gesto pictórico cargado de materia y lleno de energía, despojado de cualquier elemento distractor”.

En eso coincide Andreia Pogas, de la Galería Filomena Soares, -que lo representa en Portugal, donde expuso recientemente para quien cada cuadro “habla de sí mismo en cada gesto, capturado en un solo instante”.

Tomado del periódico El Tiempo, 9 de junio de 2014 

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