Gabriel Carvajal Perez

Fotografos (Artistica, Publicidad, retratos)

Varios, Visual, Figura Humana, Paisaje Urbano, Paisaje

Gabriel Carvajal Pérez 

 

fotógrafo

A ColArte
 
Enlace recomendado: http://www.bibliotecapiloto.gov.co/patrimonio_imagenes/gabriel_carvajal/galerias.htm
 

 

1916 - Medellín, Colombia - 2008

ESTUDIOS

1944 - Autodidacta

EXPOSICIONES INDIVIDUALES

l968 - RETROSPECTIVA, Museo Zea, Medellín, Colombia.

1975 - COLOMBIA TIPICA, Alemania.

1975 - INTEGRAL, Museo Zea, Medcllín, Colombia.

1975 - RETROSPECTIVA, Musea Zea, Medellín.

1988 - PROCESOS, Suramericana, Medellín, Colombia.

EXPOSICIONES COLECTIVAS

1988 - COLECTIVA, Museo de Arte Moderno, Medellín. Colombia.

l988 - EL MES DE LA FOTOGRAFÍA, Museo de Arte Moderno, Santafé de Bogotá, Colombia.

1989 - BLANCO Y NEGRO, Gartner y Torres, Santafé de Bogotá, Colombia.

Tomado del libro:  XXXIV Salón Nacional de Artistas, 1992
Colcultura, Corferias, Granahorrar

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  Carvajal nació en Medellín en el ano de 1916. Pertenece a una familia de artistas, especialmente escultores y fundidores. De allí puede ver concepto estético de su misión. Hizo sus estudios de bachillerato en la Universidad de Antioquia empecinado en la conquista de una solvencia económica se destinó, en los primeros días de su juventud a estudios y trabajos en el montaje sistemas telefónicos. De su versación en materia dan cuenta sus trabajos en el montaje las plantas telefónicas de MedeIlín, Manizales y Armenia. De tal es aptitudes no le quedaron dineros. Si los números de su teléfonos excelentemente nemotécnicos. Por ejemplo el de su de habitación es el 11118, fácilmente recordable y fácilmente confundible con el de alarma Cuerpo de Bomberos, Y el de su fotografía menos preciso, es una bendición por otra parte: 22777; parece que estas son las potas regalías ha logrado de sus experiencias telefónicas.

El alma del antioqueño le floreció en un día súbito. Durante la guerra se destinó a una empresa especial, la fabricación de cordelería en la que logró imponer su producción de cordones de zapato y alambres aislados para las empresas telefónicas del país.

De esta fecha, la de sus correrías en la colocación comercial de sus productos, data su integración a la fotografía como profesional. Para ayudarse en la nostalgia de los caminos con una pequeña máquina fotográfica se dedicó a tomar escenas del paisaje y acontecimientos típicos. Naturalmente que muchos miles de metros de película se gastaron en la manifestación de este hobby. Pero el fotógrafo magnífico que se inició en el contacto con la naturaleza y con el pueblo surgió de esta experiencia, que le ha dado una justa nombradla en el país y fuera de él.

Con el solo buen gusto era imposible demostrar su eficacia. Las fotografías frecuentemente presentaban defectos en su proceso de laboratorio. Y Carvajal se destinó a aprender por todos los conceptos la técnica correspondiente. Inició pues la etapa de la plenitud fotográfica. Es de anotar que como periodista de los diarios perdía más dinero del que se le pagaba por la excelente factura de los enfoques. Y, a cada día se iba retirando más discretamente del cotidiano ejercicio. Una vez con las breves economías a su disposición, abrió la Foto Romeco, especialmente destinada a fotografías infantiles y que se ha convertido en el centro del buen gusto, en estas materias y en sello inevitable del hogar antioqueño.

Carvajal fue uno de los pocos fotógrafos que salió de los linderos patrios en publicaciones extranjeras. En revistas españolas, estadounidenses y argentinas hemos visto sus fotografías. Con Leo Matiz, otro gran fotógrafo colombiano, ilustró a Medellín, capital industrial de Colombia, prodigiosa de técnica, destreza y estética. Es miembro activo de la Asociación de Fotógrafos de Bogotá y de la Photographic Society of America, y uno de los pocos fotógrafos colombianos que han logrado acceso a esta entidad.

El sentido poético del fotógrafo lo embarca a veces en excursiones que conspiran abiertamente contra sus intereses económicos. En asocio de Fern Duperly -pero Duperly tiene dinero- se lanzó a buscar fotografías de las bellezas naturales de Colombia por un lapso de tres meses, apenas terminado. Con estas fotografías se han verificado dos almanaques bellísimos, en kodak-crome, en el primer proceso de esta índole que se realiza en Colombia, para las firmas de Fabricato y Pantex y quedan en la colección de Carvajal, quien compró los derechos a Duperly, cerca de mil fotografías de todas las bellezas naturales de Colombia, recorrido departamento a departamento, lenta y seguramente como para memoria de la patria.

Abierta la Foto Romeco, Carvajal, que es un hombre de ideas, resolvió terminar con el modesto en veces, sombrío en otras y detonante en las más, estudios fotográficos de la ciudad. Y llamó a León Echavarría, apenas de regreso de los Estados Unidos al término de sus estudios sobre decoración para el montaje de su estudio. Y e excelente por todos los conceptos, por la visión nítida, por la limpieza grata, por la sonriente presencia de las cosas.

Carvajal, amigo de artistas de toda índole, de poetas, escultores, pintores, un poco incorporado a la tradición mental de Antioquia por su simpatía hacia las gentes de todas las layas que hacen de la cultura seccional, tiene en su álbum buena parte de la obra pictórica y escultórica de Antioquia. Y, lograda una perfección técnica admirable, sigue estudiando plenamente. Su tarea puede incorporarse a una de las mejore tareas de la raza. Con él, Antioquia y especial mente Medellín tienen a uno de los mejore colombianos, síntesis viva y excelente del anhelo de elevación de la raza y de la superación de su más altos esfuerzos.
 

|LA GENTE, Periódico de Medellín, diciembre 7 de 1949

Tomado de http://www.lablaa.org/blaavirtual/todaslasartes/gab/gab6.htm 

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GABRIEL CARVAJAL PÉREZ

( 1916 -2008 ) 

La década de 1940 fue el inicio de la etapa en la fotografía aficionada de Gabriel Carvajal. Todavía no aparecía el color en nuestro medio y las posibilidades de capacitarse sobre el tema era prácticamente nula. 

Gabriel Carvajal empezó a ejercer de fotógrafo cuando se le despertó la afición por el nuevo arte en el año de 1942. Con su cámara Vantam, adquirida por treinta pesos, se dedicó a fotografiar paisajes, escenas callejeras y todo lo que visualmente le atraía. Su primera fotografía como aficionado en el periodismo gráfico la realizó en 1945, en la plaza de Cisneros, en una manifestación por la descentralización de Antioquia, donde fotografió los carteles de los manifestantes con las frases lapidarias de la turba: “¡Arepa sí, chicha no!”. Las fotografías fueron publicadas en El Colombiano. El comienzo definitivo en el campo fotográfico lo definió en 1948, cuando abrió su primer estudio y se vinculó a los medios periodísticos nacionales El Colombiano, Cromos, Raza y Semana, con sus placas fotográficas y el crédito de “Fotos Carvajal”. 

La reportería gráfica le permitió atestiguar momentos históricos importantes como las carreras de caballos en los hipódromos de San Fernando, Los Libertadores y La Floresta, el incendio de la fábrica Pepalfa, el secuestro de un DC-3, en el que viajaba el mismo don Gabriel, y que fue desviado hacia Cuba, la dictadura de Rojas Pinilla, la imagen de Manolete sonriente, o un accidente aéreo en la Costa Atlántica, avión en el que también viajaba don Gabriel. 

En 1949 compró al alemán Rudolph Bedke la fotografía “Romeco”, negocio especializado en fotografías de niños, y al año siguiente abrió “Estudios Carvajal”, con fines diferentes al primero. 

Las primeras fotografías por encargo las hizo en la Primera Feria Nacional de Agricultura, en La Ceja (Antioquia). Las placas fotográficas las vendió a los propietarios de los animales y a la revista Nacional de Agricultura. Después pasó al campo social para fotografiar desfiles de modas y matrimonios. Le fue bien y en poco tiempo pasó de fotógrafo aficionado a  profesional. Entre sus cámaras recuerda la Speed Graphic 6x9 y la Rolleiflex 6x6. Las primeras fotografías de prensa en los comienzos de su carrera las hizo de cortesía. Cubrió eventos como el accidente de un avión de TAC contra el cerro del Padre Amaya (Medellín), asumiendo todos los costos. Era una época en que se llevaban las fotografías a la prensa y las publicaban a los ocho días. 

Con el maestro Leo Matiz, fotógrafo colombiano, ilustró el libro Medellín capital industrial de Colombia, publicado en 1947. Posteriormente, en 1949, con Fen Duperly se dedicó a recorrer el país, unos 15.000 kilómetros por tierra, para fotografiar las bellezas naturales. La excursión duró tres meses, en la que hicieron unas mil fotografías que luego fueron utilizadas en las publicaciones de calendarios para Fabricato y Pantex. 

Hacia 1950 se inició en la fotografía de modelos, cuando era una epopeya conseguir mujeres que posaran para una publicidad. El criterio era completamente distinto al de principios del siglo XXI. Si se necesitaba una mujer, había que buscarla en la clase alta; si era un hombre, apenas los deportistas consagrados se prestaban para esto, porque los demás la consideraban como una actividad denigrante. 

Su ingenio y tenacidad lo llevaron a ser, además de fotógrafo, el creativo y el maquillador de cada una de las fotografías publicitarias que debía realizar para las empresas que lo solicitaban. Prácticamente fue el primer fotógrafo colombiano que utilizó modelos colombianas para la propaganda nacional. Su primera modelo fue Luz Elena Gómez.   

Las primeras incursiones de Gabriel Carvajal en el campo de la ingeniería se dieron gracias a un ingeniero francés, quien le explicó sus expectativas como ingeniero y le enseñó  fotografías europeas que contribuyeron a la formación artística y técnica del fotógrafo en esta especialización, logrando crear el estilo de mostrar antes que imágenes artísticas, fotografías con los ángulos más informativos para los ingenieros y constructores, desde la localización de la obra al inicio, y que podían servir posteriormente para el replanteamiento de diseños en ingeniería o arquitectura. Su primer récord de obra fue el estadio Atanasio Girardot, en la ciudad de Medellín. 

A Carvajal le llegó, entonces, la época de hacer fotografía de arquitectura y de  ingeniería, laborando durante muchos años en este campo y registrando el desarrollo de las grandes obras de ingeniería de Antioquia, como las represas hidroeléctricas de Guadalupe III, Guatapé, San Carlos, Jaguas, Guadalupe IV, el Guavio y aeropuerto internacional José María Córdoba. El mural fotográfico de varios metros que existe en el décimo piso del edificio Vicente Uribe Rendón, en Medellín, terminado en 1995 con motivo de los 40 años de Integral, es el récord de obra de  Gabriel Carvajal como testigo del desarrollo de la ingeniería hidroeléctrica en Antioquia.  

Su desempeño como reportero gráfico y social le dio la oportunidad de conocer personajes importantes de la vida municipal, departamental e internacional, como podemos constatarlo en su archivo fotográfico. Entre los personajes retratados se encuentran el general Marshall, el torero Manolete, Pier Angeli, los políticos Alfonso López Pumarejo, Eduardo Santos, Alberto Lleras Camargo, Carlos Lleras Retrepo, Darío Echandía, Laureano Gómez, Mariano Ospina Pérez, Julio César Turbay, Jorge Eliécer Gaitán, Belisario Betancur y el general Gustavo Rojas Pinilla. Entre las reinas de belleza a la Miss Universo Luz Marina Zuluaga. Encontramos, además, a  los artistas y escritores Jaime Sanín Echeverri, Pedro Nel Gómez, Débora Arango, José María Bravo Márquez, Carlos Castro Saavedra, Olga Elena Mattei, Sofía Ospina de Navarro, Pelón Santamarta, Luis Uribe Bueno; a los empresarios y pedagogos Carlos J. Echavarría, Vicente Uribe Rendón, Diego Echavarría, Julio César García, Fernando Gómez Martínez, monseñor Félix Henao Botero, Rodrigo Uribe Echavarría, Ignacio Vélez Escobar; al ciclista Ramón Hoyos, al humorista Guillermo Zuluaga “Montecristo”, a los cantantes Obdulio y Julián. 

Internacionalmente, la exposición fotográfica más importante del maestro Carvajal, fue  presentada por el Instituto Cultural Colombo Alemán de Medellín en la República Federal de Alemania, en una muestra itinerante entre los años de 1972 y 1975. Constó de una selección de 30 fotografías patrocinadas por el Instituto Goethe en Munich.   

Al estudiar su archivo de 150.000 negativos, encontramos desde 1940, además de los personajes de la vida nacional, paisajes de Colombia, el desarrollo urbano de Medellín en diferentes épocas y, en gran volumen, lo que fue el proceso de construcción de las centrales hidroeléctricas de Antioquia. Pero en esta mirada no es tan importante el registro fotográfico, sino la forma como lo hizo: luz, ángulos de visión, lentes y cámaras apropiadas. Hay una estética de la imagen muy bien lograda en cada una de sus fotografías. 

Gabriel Carvajal muere en la ciudad de Medellín en el año 2008 en medio de la soledad y la ingratitud de todos aquellos que algún día fueron importantes y conocidos gracias a sus fotografías. Ni siquiera la prensa regional hizo una nota de despedida a quien muchas veces cedió gratuitamente las fotografías para sus ilustraciones. Para mí, como amigo que fui hasta su muerte, y a quien mucho le aprendí, fue todo un caballero, un señor y un maestro del arte de la fotografía en Antioquia y en Colombia.

Texto gentilmente suministrado por Jaime de Jesús Osorio Gómez, 2009