Maria Isabel Murillo, Misi

Bogota

Directores

Personaje


María Isabel Murillo

Misi

directora, productora

 
 

Vea otras imágenes de Maria Isabel Murillo en ColArte

   
 
Directora - Recuento:
  1. El peter Pan de MISI (2016)
  2. Oliver (2009)
  3. Las pasiones de Gaitán (2008)
  4. Son las doce, es Navidad (2007)
  5. Wow, el musical (2007)
  6. Annie, la huerfanita
  7. El brillo de Grease (2005)
  8. El mago de Oz (2002)
  9. Fuego, Navidad gitana
  10. Jesucristo Superestrella (2006)
  11. El guardián de la Navidad (2001)
  12. West Side Story (2000)
  13. Sueño de Navidad
  14. Una ventana al amor
  15. Victoria
  16. Camino a la imaginación
  17. La noche de navidad
  18. Alas para soñar
  19. Encuentro mágico
  20. Imaginate, TV
  21. Colorin Coloradio, radio
  22. Pequeños gigantes, TV
  23. El poder de los sueños

 
 
 
 

 
 


 


 


Misi, la mujer que consolidó el musical

por Wilmar Cabrera Pinzón, redactor de El Tiempo

En la casa de los Murillo Samper, donde creció María Isabel Murillo, `Misi, hasta el perro de la familia tenía oído musical.

"Ahí llegaba a cantar gente que tenía que ver con el espectáculo. Antes de sacar el disco, el argentino Piero estrenó La sinfonía inconclusa del mar. Una vez nos visitó Julio Iglesias y `Tin Tin lo mordió. Entre gustos de perros no hay disgustos", re cuerda con una fuerte carcajada la dírectora de la compañía teatral, que lleva su  nombre desde que la fundó en 1987.

`Misi es hija de Josefina y Hernando, un ingeniero civil que le robaba tiempo a su profesión para tocar el tiple. La pareja, para dormirla de bebé, la dejaban al "cuidado" de compositores clásicos como Rachmaninoff, Tchaikovsky y, en especial, con La canción de cuna de Brahms. Definitivamente lo suyo era todo cuanto tuviera que ver con música.

Eso explica que cuando estudiaba el preescolar en el Marymount y al no poder estar en el coro -porque solo las niñas de primaria tenían acceso-, una de las monjas la pasaba a escondidas a primero para que pudiera cantar. Pero no era mala estudiante: "Honestamente fui demasiado juiciosa para mi gusto de hoy día", dice `Misi mientras enfatiza que sus materias preferidas fueron idiomas a historia.

"Cuando terminé el colegio, en el San Patricio, todo el mundo me decía que estudiara música, pero no les hice caso, porque no quería que lo que era un gusto pasará a ser un trabajo. Así que hice un semestre de psicología en la Javeriana, pero luego la vida se encargó de devolverme a mi lugar", añade con su hablar rápido y seguro, en la sede de la compañía, en el barrio Pasadena de Bogotá. Allí se trastearon en 1991, luego de haber estado como gitanos por toda la ciudad.

Ese lugar, donde estudian 350 alumnos, lo consiguieron con el apoyo de la Flota Mercante Grancolombiana, que dio la mitad del dinero para comprarla. La otra parte, la consiguieron ellos a punta de montar espectáculos donde se pudieran presentar.

En una de las paredes de su oficina están colgadas tres portadas de revistas. Una de ellas es la 374 de Carrusel, de EL TIEMPO, en 1985, que se pregunta `¿Quiénes son los Timpanitos? Coro que creó y con el que escribió y produjo dos discos. Sin duda la prehistoria de lo que sería más adelante la Corporación Niños Cantores, que luego se transformó en lo que es la Compañía de Producción Artística Misi.

"Administrativamente hablando, el responsable de lo que hay hoy día es mi esposo Arturo Tovar. Yo soy la soñadora y él es mi polo a tierra", cuenta emocionada esta licenciada musical de la Universidad Pedagógica, que no tiene hijos pero que considera a Marcela y Andrea-hijas del matrimonio anterior de Arturo-, y a Felipe y Pablo Salazar, sus sobrinos, como propios.

Admiradora del inglés Andrew Lloyd Webber, un grande del teatro musical, `Misi dice que nunca se vio actuando o desempeñando otro oficio distinto a crear y traducir las obras que adquiere para montarlas en Colombia. "Me hubiera gustado escribir el musical Los miserables, sueño con poder adaptarlo en un futuro".

Ese gusto por los musicales se le quedó para siempre. Por motivos de salud en la familia, les tocaba viajar regularmente a E.U. y aprovechaban para mirar cuanto show estuviera en cartelera. "Vi la primera versión de Jesucristo Superstar en Nueva York. Eso me marcó muchísimo".

Esta acuariana cuenta que se siente realizada en su labor cuando ve en el escenario a actores que se han formado en su escuela como el mismo Sebastián Martínez o Felipe Salazar, que protagonizó Jesucristo Superestrella.

A punto de cumplir 20 años de actividades y a pesar de las adversidades propias del negocio, María Isabel reconoce que jamás le ha pasado por la cabeza tirar la toalla. "¡Nunca!, siempre he tenido en cuenta que hay que trabajar para que el show pueda y deba continuar".

Tomado del periódico El Tiempo, 19 de noviembre de 2006
 
 


Annie, la huerfanita con el toque de Misi

Misi tiene la fórmula para que todos sus montajes se conviertan en éxito. Ya pasó a mediados de año con la aplaudida Jesucristo Superestrella, que agotó la boletería, al igual que con Greace, Fuego, West Side Story, El guardián de la Navidad y El mago de Oz. Ahora quiere repetir el suceso con la tradicional obra Annie, la huerfanita. Esta producción, pensada especialmente para Navidad, cuenta con un elenco de 50 artistas de la Compañía de Producciones Artísticas (la empresa de Misi) y bajo la dirección del estadounidense Rob Barron, quien ha estado al frente de varios musicales en Colombia.

Por muchas razones, Misi escogió a Annie para presentarla en Colombia. Desde su estreno en Nueva York, en 1972, este montaje se convirtió en una sensación en Broadway, donde permaneció en cartelera por más de tres años, tuvo cerca de dos mil presentaciones, ganó varios premios de teatro como mejor musical (el Tony, por ejemplo), ha sido montada en 20 idiomas diferentes, y en 1982 fue Ilevada al cine con similar éxito, protagonizada por Albert Finney, Carol Burnett y Aileen Quinn.

Sin embargo, la primera versión de este musical fue, en realidad, una tira cómica que sedujo a los niños y jóvenes en los años 20.

Annie, la huerfanita, original de Thomas Meehan, hizo célebre en todo el mundo los cabellos rojos ensortijados de la protagonista, una niña de 10 años criada en un orfanato en el que despliega todas sus travesuras y picardía.

En esta versión colombiana, el papel de la traviesa pero corajuda Annie está a cargo de Silvia Bernal, y la acompañan en el elenco José Luis Paniágua (Oliver Warbucks), Yaneth Waldman (Miss Hannigan), Juliana Reyes (Lily), Patricia Bermúdez (Grace Farell), Santiago Bejarano (Franklin Delano Roosevelt), entre otros.

Entre las atracciones de esta obra está la presentación en vivo de una orquesta de 15 músicos dirigidos por Ricardo Uribe. La escenografía cambia 12 veces durante la presentación, y está inspirada en los montajes que se han realizado en NuevaYork y Londres.

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 472, 2 de diciembre de 2006


 
 


En Clave de Sol

Para Misi, 2007 es un año de celebración.
Hace 25 años comenzó su carrera con el coro infantil Timpanitos
y su escuela de formación artística cumple dos décadas.

En los musicales, si las palabras no alcanzan a expresar lo que vive el personaje, se canta. Y cuando la canción se va quedando corta, entonces se baila. Todo es una explosión de música, colorido y adrenalina. María Isabel Murillo, más conocida como `Misi, ha dedicado su vida a este mundo. Y en 2007 celebra los 25 años de la creación del coro infantil Timpanitos y los 20 de su escuela de formación artística que se ha convertido en la base de la primera compañía de teatro musical del país.

Misi desarrolló su cariño por la música desde cuando estaba en la cuna, cuando sus padres, Hernando Murillo y Josefita Samper, hacían sonar los grandes compositores clásicos para arrullarla. "Mi infancia estuvo absolutamente Ilena también de jazz, boleros, música cubana y Navidad", le contó Misi a SEMANA. Como desde pequeña ha sido una apasionada de esa época del año, creó un personaje muy original llamado Juan Navidad, lo que la impulsó en la escena del teatro colombiano. Con obras como Un sueño de Navidad y Camino a la Imaginación se convirtió en una de las mayores atracciones para las familias durante las fiestas decembrinas, sobre todo porque el elenco en su mayoría estaba compuesto por niños.

Todo comenzó, precisamente, por amor a los niños. Después de estudiar educación preescolar y pedagogía musical empezó a componer canciones para pequeños y creó el coro infantil Timpanitos. "Don tomate está muy triste l porque no pudo ir a comprar un gorrito que le hacía falta l para poderse casar" y "Don Conferencio Tintero l se ha vuelto usted un gruñón l enclenque y paliducho l por no salir al sol", cantaban de corazón los infantes criados en los años 80. "María Angélica Mallarino me llamó al conocer los primeros discos de Timpanitos y me dijo que le ayudara a hacer la música de `Pequeños Gigantes. Después nació `Imagínate". Ambos programas marcaron la infancia de muchos jóvenes colombianos. Juntas crearon entonces la revista musical Soñando Canciones en 1986 y Misi descubrió que su razón de ser en la vida era el teatro.

Es mucho el camino recorrido en dos décadas. El paso más importante fue crear la compañía de producción artística en 2000, que se estrenó con West SideStory. Desde entonces también ha montado El guardián de la Navidad, Annie, El Mago de Oz, Fuego, Grease y el año pasado, Jesucristo Superestrella, que según Misi la consolidó con los mayores. "Yo creo que finalmente se logró que la gente viera que esto ya es toda una compañía. La gente está convencida de que Misi es niños y ya hace un buen tiempo que no es sólo eso". Para celebrar por lo alto este año tan especial, el 20 de septiembre estrenarán Wow, El musical, un gran recorrido por las obras de Broadway; y en diciembre se reunirán todos los que han pasado por ese escenario en estos 20 años, en un espectáculo que se llamará Son las 12, es Navidad.

Varios de los jóvenes artistas de la compañía comenzaron su carrera cuando niños en la escuela y algunos están desde el principio. "Misi es como una segunda mamá para nosotros. Todos le debemos unas gracias inmensas por permitirnos crecer en lo que nos gusta", dijo a SEMANA Patricia Bermúdez, de 26 años, que viene participando en las obras desde los 11. María Isabel no tiene hijos, pero asegura que la compañía, más allá de ser una empresa, se ha convertido en una gran familia, "realmente habría sido maravilloso tener un hijo, pero creo que entonces esto no existiría y eso sería muy doloroso para mí".

El proyecto de vida de ella y de su esposo, Arturo Tovar, con quien lleva 20 años de matrimomo, ha sido la escuela de teatro musical y la compañía. Aunque el cartel lleve el nombre de ella, él es vital para el proyecto. Está al frente del departamento financiero, se encarga de la producción y de los libretos de las historias originales que crean entre ambos. Juntos han logrado construir también una relación que respeta los espacios y en donde, como contó Arturo, "hemos logrado ser claros en que una cosa es el trabajo, y otra, la relación. Claro que hay momentos difíciles, pero no quedan resentimientos". A Misi le brillan los ojos al hablar de él y repite una y otra vez que además de ser su compañero en todo el sentido de la palabra, es sobre todo su polo a tierra. Quien facilita que ella, una soñadora empedernida, aterrice los proyectos para que sean viables.

Otra pieza importante ha sido Rob Barron, director artístico y coreógrafo que ha trabajado junto a Misi desde hace 18 años. "Ella me llamó para hacer unas  obras con niños y a mí eso en verdad no me interesaba. Pero insistió tanto, que al fin fui a verlos y mi corazón cayó en ese instante", confesó Rob a esta revista. Aunque reside en Los Ángeles, viene todos los años a preparar las funciones y su gran experiencia en musicales en Estados Unidos ha sido fundamental en la educación de estos artistas colombianos.

Misi, la mujer a la que le encantan las frutas, las ensaladas y los postres, acepta que la experiencia de los años la ha cambiado bastante. Hasta hace un tiempo tenía fama de ser muy brava y aunque asegura que sigue siendo estricta, cree que "he desandado mucho camino en la medida en que al principio el miedo y la inseguridad lo hacen aparecer mucho más furiosa". En su tiempo libre, que no es mucho, le gusta meditar y hacer reiki. Asegura que uno de los aprendizajes más duros ha sido tener que decir que no a las personas que no tienen suficiente talento, y que lo hace por respeto, para evitar que se sientan mal encima de un escenario. Dentro de su filosofía de vida la mejor enseñanza que les deja a sus alumnos es " Todo el mundo sin excepción tiene una luz. Si la luz no brilla por la parte artística, hay que encontrar por dónde es. Porque finalmente el éxito en la vida no es nada distinto a la capacidad de ser feliz".

Tomado de la Revista Semana No.1319, 13 de agosto de 2007


 

 
 


El sueño que creció

por Luz Adriana Velasco

El gigantesco árbol de Navidad se desliza suavemente hacia abajo tras los telones del teatro de Colsubsidio. Mientras tanto, uno de los músicos afina el piano situado en el foso. Luminotécnicos, utileros, aseadoras y el productor de la compañía de Misi hacen su tarea. Limpian, mueven escaleras y ensayan las luces. El mo taje está listo.

En los camerinos, niños de todas las edades revolotean entre las cajas del vestuario, las máscaras, los zapatos y el salón de ensayos. Las costureras (algunas mamás convertidas en voluntarias de la función) dan los últimos toques a las luces de uno de los cientos de vestidos que van colgando en los percheros. Falta una hora para la primera función de Son las 12 es Navidad, el último de una larga serie de montajes de Misi en sus 20 años de producciones.

En medio del ajetreo llega ella, María Isabel Murillo, la responsable de esta historia que comenzó una tarde de onces, hace 20 años, cuando empezó a cantar con los hijos y ~ sobrinos de sus amigos. Desde entonces, el camino recorrido la ha llevado a crear un sueño diferente cada año, al punto que hoy, con varias producciones navideñas y musicales para niños y adultos, está por echar a andar su más reciente locura: un espacio para bebés y padres en donde puedan pasar horas enteras entre la música, la gimnasia, los cuentos o el ocio.

En esta, como tantas otras aventuras, está el sello de Misi, una pedagoga musical que decidió dedicarse a la composición de canciones infantiles desde que salió de la Universidad Pedagógica, en donde estudió por amor y vocación una carrera que había nacido en su casa, llena también de músicos.

"Yo nunca pensé en montar una compañía y hacer producciones en grande", dice ella. Y reitera que lo suyo es una suma de sueños chiquitos y grandes.

En efecto, su sueño chiquito comenzó con Timpanitos en 1984, el coro que formó con los seis niños que reunió para tomar onces y cantar. De ese sueño salió un primer disco y una de las canciones que la hicieron famosa entre su público pequeño: Don Tomate. Ante el éxito, decidieron grabar un segundo disco.

Ella y su grupo se fueron enamorando cada vez más de ese proyecto. Mariana Bernal, que comenzó en Timpanitos a los seis años (hoy es abogada) dice que lo que en un principio fue "una cosa familiar" fue creciendo. Después del primer disco vino otro y así se fueron sumando cada vez más niños que llegaban para ingresar al coro. Pero hasta allí el sueño seguía siendo chiquito. A Misi le faltaba vivenciar (como ella dice) algo más profundo y en grande. "La música enamora a los niños". Su coro no era formal ni clásico, allí vela un gran potencial y la necesidad de sacar algo de toda esa alegría que los niños tenían al cantar.

Un día, con sus audífonos puestos y escuchando un concierto sinfónico, se dio cuenta de lo que podía hacer con todo lo que tenía: composiciones propias, historias de Navidad para contar en libretos, niños con dones excepcionales para cantar, bailar y actuar.

Comenzó a componer temas diferentes, más allá de las tres notas tradicionales de las canciones infantiles. Luego, recordó los musicales que vio desde niña en Brodway, adonde iba con sus padres. Eso, más las vivencias navideñas en familia llenas de canciones y música, la hicieron soñar con su proyecto más grande: niños cantando, actuando y bailando temas para Navidad. El resultado, Soñando Canciones, la primera revista musical que estrenó en el Teatro Colón en 1985. Su sueño comenzaba a crecer.

"Ella es obstinada, siempre tiene un proyecto en la cabeza, es talentosa, generosa, apasionada y apunta lejos". Así la define una de sus más cercanas amigas, Clara Fandiño.

A partir de 1987 comenzaron los espectáculos anuales. La Noche de Navidad, Una Ventana al Amor, Alas para Soñar, Victoria, El Guardián de la Navidad y Fuego-Navidad Gitana. Pero su sueño no solo creció sino que se multiplicó. Desde entonces, su compañía se presenta cada año en el Teatro Colsubsidio, acompaña da por orquestas en vivo.

"Cuando comenzamos a crecer nosotros crecíamos con las historias", dice Mariana. Misi incluyo personajes adolescentes, luego adultos hasta conformar una compañía musical con elencos de 50 a 60 personas y obras para todas las edades.

En el 2002 una de sus obras, El Guardián de la Navidad, se presentó en el Teatro Jackie Gleason de Miami. También ha compuesto otros espectáculos como La Linda Cara de Colombia o Los Colores de la Paz, con los que la compañía ha representado a Colombia en ferias mundiales como Exposevilla 92 o ExpoHannover 2000.

Hoy, con su esposo Arturo Tovar, quien escribe los libretos y aterriza los proyectos porque él maneja la parte administrativa, Misi compone y dirige toda la parte musical.

Los niños chiquitos con quienes inició su coro Timpanitos ya son grandes, pero aún participan, cuando pueden, de algunos de sus espectáculos, porque de allí salieron cantantes, como Claudia García, Elías Cano, Catalina Safón Patricia Bermúdez, Santiago de Luchi y Santiago Hernández, y actores que se formaron en ésta escuela: Sebas tián Martínez a Italo Londero, dos de los niños que crecieron con el sueño.

Tomado del periódico El Tiempo, 7 de diciembre de 2008


 
 


Maestra del teatro musical

La aventura de montar Oliver!, el más reciente musical de la compañía de Misi, estuvo a punto de fracasar en 2007, cuando la cesión de los derechos para el montaje de la obra en español se dilataban. Decidida a presentar este clásico del teatro musical basado en la novela de Charles Dickens, María Isabel Murillo, mejor conocida tomo Misi, viajó a Londres. Llevaba en sus manos el libro conmemorativo de los 20 años que, por ese entonces, tenía su compañía.

Con esa publicación de gran formato, las hojas de vida de su equipo y los videos de sus montajes musicales, se la jugó toda. Los ingleses, dueños de los derechos, quedaron sorprendidos. Luego Misi les mostró varias pruebas de la traducción de las canciones. Su meta se cumplió: la compañía de Misi fue la primera en el mundo en llevar a escena este musical en español. La versión para el cine obtuvo el premio a la mejor película, en 1969.

Conseguir los derechos de un musical tan exigente como Otiver!, le confirmó a Misi que su decisión vital de formar nuevos talentos musicales era la correcta. Siempre creyó en una educación integral, que tuviera música, canto, actuación y danza.

Cuando terminó sus estudios de pedagogía musical se dio cuenta de que los niños debían aproximarse a la música de una manera distinta, no sólo escuchándola o aprendiendo a tocar un instrumento. Así nació la compañía que lleva su nombre y que tiene su sede en Bogotá.

Desde sus inicios, la escuela musical desarrolló espectáculos para Navidad, aunque estaban dirigidos a la familia. Por lo tanto, había un hueco que llenar y era desarrollar.shows que atrajeran a los adultos y adolescentes.

De esa manera, en el año 2000, con el cambio de milenio, Misi empezó a desarrollar un repertorio con montajes de la talla de West Side Story, Anita la huerfanita, Jesucristo Superestrella y Grease. El año pasado dio un nuevo paso adelante cuando realizó Gaitán, uno de los primeros musicales totalmente colombianos, lo que incluye guión y música. Para escogerlo eligió un capítulo poco conocido de la vida de Jorge Eliécer Gaitán.

Pero Misi no se detiene. Mientras Oliver! está en cartelera, ella ensaya su tradicional espectáculo navideño titulado Son las 12, es Navidad. Además, se prepara para lanzar su nuevo proyecto, llamado BabySpa, donde los padres y sus hijos pueden forjar mejores lazos afectivos a través de la música, el cariño y la relajación,

Tomado de la Revista Caras, 17 de octubre de 2009 


 
   

Misi

Desde hace 30 años, Mísí mezcla en cada uno de sus shows sus dos pasiones: los niños y la música. Estar en contacto con ellos le ha permitido mantener vivo su niño interno. Para Misi lo mejor de ser niño es "poder vivir el día a día sin poner expectativas, disfrutando de cada momento de la vida".

Para este mes, dedicado a los más pequeños, presentará en Santafé Mi Mundo "Pascual, el conejo de pascua", una historia divertida, llena de humor y de música, perfecta para esta temporada de Mundo Fiesta.

Esta obra recrea una tradición que Misi considera muy especial para los niños, porque les da a los adultos una motivación para celebrar, jugar y divertirse con ellos a través de la búsqueda de ios huevos de pascua.

Tomado del suplemento El Mundo de Misi, 2012 


2018 Misi prepara el Musical Ella es Colombia, inspirado en la esencia de los colombianos

http://www.eltiempo.com/cultura/musica-y-libros/misi-prepara-el-musical-ella-es-colombia-221876