Diego Cadavid

Medellin, Antioquia

Fotografos

Figura Humana

 


Diego Cadavid

diegocadavid.com   
actor, fotógrafo

 
 

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Medellín, Antioquia, 1975

Actor - filmografía
(2000s) (1990s)

  1. "Las profesionales a su servicio" (2006)
  2. "Esto huele mal" (2006)
  3. Soñar no cuesta nada (2006) .... Lloreda
    ... aka A Ton of Luck (USA)
  4. "El baile de la vida" (2005)
  5. Dios los junta y ellos se separan (2006)
  6. "La saga: negocio de familia" (2004)
  7. "Mesa para tres" (2004) TV Series .... Alejandro "Alejo" Toro
  8. Carro, El (2003)
  9. "Amor a la plancha" (2003) TV Series .... Jose Chipatecua
  10. Te busco (2002) .... José
  11. "Maria Madrugada" (2002) TV Series .... Juan Solo
  12. "Juan Joyita quiere ser Caballero" (2001) TV Series .... Roberto
  13. "Se armó la gorda" (2000) TV Series .... Felipe Galan
  14. "Yo soy Betty, la fea" (1999) TV Series .... Román
  15. "Conjunto cerrado" (1996) TV Series .... Sarahs Husband
  16. "Padres e hijos" (1992) TV Series .... Diego Montoya (1995-2000)
  17. "Yo amo a Paquita Gallego"
  18. "La tele"
     

 

 
 
Información cortesía The Internet Movie Database. Con permiso
 
 
 

He madurado ...

Después de probar los sin sabores de la fama, Diego Cadavid ya no quiere dejarse afectar más por la popularidad. A sus 24 años, com prende que los ídolos están de paso y que ser estrella es más complicado que estar en el anonimato. Hoy se siente orgulloso de sus progresos en la actuación, y si decae, siente que tiene la fortaleza suficiente para volver a levantarse. 

Hace dos años, el protagonismo lo llevó al psiquiatra cuando sus aspiraciones de ser la estrella en Se armó lagorda se desmoronaron por el bajo rating de la telenovela. Sin embargo, después de desaparecer por un tiempo de la mirada de sus admiradoras y de limpiar su mente y su espíritu, Diego regresó con más fuerza que nunca para demostrar que tiene talento y que su verdadera esencia es la humildad. "Darme totazos me ha hecho en tender que hay millones mejores que yo. Aunque el ego todavía me afecta mucho, tengo a mi familia, que es mi polo a tierra".

Para superar los problemas que acarrea la fama, Diego se apegó a la vida espiritual. El chamanismo (creencias y prácticas de los indígenas) le ha ofrecido nuevas alternativas para ver la vida con más sencillez. Hoy entiende que es sólo un ser humano en busca de la felicidad. Todos los días recuerda lo que alguna vez escuchó del famoso actor de Hollywood, Brad Pitt: "Para ser galán, hay que romper con el galán". 

El actor es consciente de que se mete demasiado en la piel de sus personajes y que eso muchas veces afecta sus emociones. Aunque no lo ve como un defecto, pues gracias a esa compenetración, logra que el público sienta realmente su papel. 

CON PIE DERECHO 

Con Juan Solo, su caracterización en María madrugada, ha demostrado su madurez profesional y personal. Su personaje es un joven de es casos recursos, drogadicto, pero con nobles sentimientos, que busca superarse en la vida. "Estoy muy agradecido con este personaje, pues ha permitido que me limpie del estereotipo de Padres e hijos y Se armó la gorda. "Construí a Juan Solo a partir de un animal (un perro callejero) y de unos zapatos (unas botas militares). Estuve en la calle de El Cartucho, en Bogotá, varias veces, estudiando e investigando sobre el consumo de basuco". En un principio, los libretistas de la telenovela no querían que fuera Diego quien interpretara este personaje; sin embargo, Telemundo insistió en su participación, y con su papel, se ganó la confianza y admiración de Dago García, que le propuso actuar en su nueva película Te busco. 

La música también le ha servído de respiro en medio de las dificultades. Es algo que está latente en él desde hace varios años, pero hasta ahora sus proyectos comienzan a tomar forma, tanto en la percusión como en el canto.
Su idea de ser galán también ha cambiado: ya no busca el protagonismo para sobresalir, sino para abrirse puertas. "También es una ventaja ser reconocido en los sitios públicos, porque te evita hacer filas largas en ciertos lugares": La desventaja de estar en la mira de todos es no poder expresar sus sentimientos libremente. "A veces tengo ganas de llorar, y no puedo, porque la gente me está viendo; o cuando salgo a rumbear, no puedo pararme en una silla a bailar".
Su proyección no va más allá de los próximos cinco minutos, pues ha decidido que no quiere chocarse con sus sueños. Le gustaría hacer cine y viajar al exterior para prepararse más: "Al público no hay que engañarlo, hay que tenerle respeto, y por eso hay que estudiar".

Tomado de la Revista TV y Novelas, No.333, julio 7 de 2002


 
 

La historia desconocida

La de Diego Cadavid es una historia de perseverancia. De creer que se puede conseguir lo que se desea. Y así la cuenta. A pesar de ser el actor de moda de la televisión colombiana y de enloquecer adolescentes en centros comerciales, no olvida cómo llegó de Medellín, siendo un niño, al lado de su madre y de su hermano, a construir, sin saberlo, la vida que ahora tiene.

Su primera casa en Bogotá fue una pieza en la calle 22 con carrera 3a. No le hizo falta la autoridad paternal porque el empuje paisa de su mamá fue suficiente para ponerlo en la ruta adecuada, y nunca permitió que el ambiente pesado de un barrio en el centro de la capital lo descarrilara.

Dormían los tres en una cama sin colchón y desde entonces aprendió que a la vida había que hacerle frente y comenzó a trabajar. Hizo el curso completo de mesero en varias discotecas en La Calera y en Bogotá.

Todas esas experiencias le han servido para hacer creíble sus papeles en la televisión. El último de ellos como Alejo Toro en la tele novela Mesa para tres, donde interpreta a un humilde aseador pero con dotes y conocimientos de chef.

Mas lo de Diego fueron siempre las artes. Con lo que ganaba en propinas -mil pesos diarios- pagó sus primeros cursos de música (interpreta la batería) y alcanzó a tomar algunos cursos de percusíón en la Javeriana y la Nacional. Sin alejarse de artes y humanidades estudió Comunicación Social, en La Sabana.

Fue en el Teatro Libre de Bogotá donde volvió a encontrarse con lo que le interesaba: trabajar en televisíón. Llegar no fue fácil. Durante meses su rutina fue dejar hojas de vida en las programadoras a la espera de que alguien lo descubriera, pero todos sus esfuerzos parecían ser en vano. En RTI Televisión dejó al menos seis, hasta que descubrió que el portero las botaba a la basura.

Un día decidió él mismo entregarla a la primera persona que tu viera cara de ser alguien importante. No se equivocó. Después de esperar más de seis horas vio salir a Humberto Rivera -actual jefe de castíng del Canal Caracol- quien lo llamó para hacer un breve papel en Conjunto cerrado.

Así comenzó. Luego estuvo durante dos años en Padres e híjos, como extra, hasta que por fin de tanto ver lo los libretistas decidieron darle parlamento a un personaje que después se convirtió en coprotagonista y estuvo al aire durante año y me dio. Estuvo en Paquíta Gallego, Yo soy Betty, la fea, y de ahí saltó como protagonista en Se armó la gorda. Estaba en el lugar que quería. Sin embargo la novela no funcionó.

"Superar ese ímpasse fue tenaz, pero gracias a Dios llegó María madrugada como un regalo del cielo, y tuve excelentes maestros trabajando conmigo, pero Dago no me quería y eso de alguna manera me daba más verraquera, y empecé a volverme de alguna manera el personaje, camellador y guerrero, para demostrar que sí podía".

Con el tiempo el propio Dago García reconoció su talento y lo llamó para un papel pequeño en la película Te busco, y un año después para su filme El Carro. Actualmen te hace de gay en Amor a la plancha y protagoniza Mesa para tres.

A sus 25 años, Diego sabe que todavía le falta mucho por recorrer y aprender, pero está dispuesto a seguir dando la batalla, con el mismo empeño con el que un día se dedicó a repartir hojas de vida, hasta conseguir que pasaran más allá del cesto de la basura.

Tomado de la Revista Cromos No.4495, abril 12 de 2004


 


El clic de un actor

Se retiró de fa televisión hace seis meses para dedicarse por completo a la fotografía. Después de finalizar las grabaciones de la telenovela Las profesionales, a su servicio, el actor nacido en Medellín se enfocó totalmente en el arte de capturar imágenes, emociones, sensaciones e instantes.

Estudió fotografía en la Alianza Colombo-Francesa, en Bogotá, fue asistente del fotógrafo Mauricio Vélez y en 2006 tomó cursos de retoque digital en Miami y de fotografía de moda en Nueva York. "La clave es tener feeling con la gente, trabajar las fotos a partir de sentimientos apunta.

En-2005 comenzó a hacer portadas para TV y Novelas y más adelante para publicaciones como Donjuán, Soho y Cromos. También ha hecho campañas publicitarias para marcas como Dasani, LOréal y Falabella. Hoy en día tiene su propia empresa de fotografía, El Silencio, y está respaldado por un equipo de trabajo encabezado por su hermano Jorge Juan, director de arte. "Cuando algo me interesa, soy intenso. En este momento de mi vida, la fotografía es lo que me apasiona".

Pero Diego no descarta volver a la actuación. Son muy recordados sus personajes en telenovelas como María Madrugada, Amor a la plancha y La saga. También ha actuado en películas como Soñar no cuesta nada y Esto huele mal. "Quiero vivir de la fotografía y hacer cine cuando se me dé la gana; concluye este fotógrafo que participa por segunda vez en la Edición Especial de Bellos.

Tomado de la Revista TV y Novelas No. 493, 22 de septiembre de 2007