Claudia Palacios Giraldo

Palmira, Valle

Presentadores

Personaje

 



Claudia Palacios

presentadora

   
 

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Mujer Colombia 2004
5 lugar en votación

A Claudia Palacios le gusta leer crónicas (Germán Castro Caicedo, por ejemplo) o algo relacionado con su trabajo. Se levanta a las cinco de la mañana y en el desayuno no puede faltar un lácteo, alguna fruta y queso (cualquier comida con queso siempre tendrá su encanto). En las mañanas hace alguna nota sobre salud, al mediodía presenta noticias, y las tardes se las dedica casi por completo a su hijo. Le hubiera gustado ser cantante -aunque prefiere no entrar en detalles-. A lo mejor en diez años ya habrá estudiado historia, tal vez en Barcelona, una ciudad arquitectónicamente llamativa, con una gastronomía de lujo. Y sí: el rosado es su color favorito y la verdad que ese bonito color le sienta, tanto como el fucsia.

Tomado de la Revista Fucsia No. 49, junio de 2004


 

La nueva Cara de CNN

Debutó en 1998 como presentadora de noticias en el Canal Caracol. En 2004 da un gran salto profesional: será la imagen de la cadena estadounidense CNN en español


 


Cara de la Noticia en E.U.

Llegó a CNN en Español en Atlanta, hace seis años y es la presentadora del espacio Mirador mundial. el noticiero de los fines de semana de la cadena.

Para ella, la fama de los colombianos en la televisión hispana estadounidense obedece a la neutralidad del acento, al buen manejo del idioma y a la buena vibra que tienen. "Además, las, mujeres colombianas cuidamos mucho nuestra apariencia", dice la caleña, que ganó el premio de salud Celsam (Centro de Estudios latinoamericanos para la Salud de la Mujer) en México, por su trabajo en temas de la salud femenina.  "CNN es una gran oportunidad de crecimiento, que indudablemente yo quiero seguir aprovechando", finaliza

Tomado del periódico El Tiempo, 5 de marzo de 2010


   

A pesar de estar en un edificio que tiene más de cuarenta años, el apartamento de Claudia Palacios luce como nuevo. Fue precisamente por eso que decidió instalarse en él: hay una sala enorme que durante el día está iluminada gracias a un alargado balcón que da a la calle, y el piso de madera conserva el brillo de la primera encerada. Si así es el piso, ni hablar de las paredes que están doblemente impecables. Tienen el blanco reluciente de los muros de un museo. “Antes de radicarme en Bogotá vine un fin de semana y, con una asesora, empezamos a ver apartamentos para alquilar. Cuando vi este dije: ¡aquí me quedo! Está remodelado como yo lo remodelaría”, dice.

Los enseres están debidamente ordenados. No parece una residencia amoblada en menos de veinte días. “Lo que llevé a Atlanta en el 2004 lo volví a traer en un contenedor de 20 pies y, así mismo, lo organicé rápidamente”. Los cuadros fue lo primero que acomodó. Si hay algo material que ella aprecie son las pinturas que ha adquirido paulatinamente, en gran parte de su residencia las hay de todos los tamaños. “Yo trabajo para tener arte. En mis paredes no hay muchos, pero el que tengo lo he trabajado. Me dejo asesorar por amigos a la hora de comprar. La mayoría son obras de artistas desconocidos”, asegura.

Aunque no tenía trabajo antes de venir, ella sabía que tarde o temprano encontraría otra oportunidad. Los que la vieron en Canal Caracol no se olvidan de su carisma ni de su profesionalismo. Cuando en los medios se coló el rumor que retornaría a Colombia, más de uno se la imaginó presentando noticias. Pero no, ahora ella está haciendo periodismo desde otro lugar. Su idea era trabajar en medios diferentes y, en el camino, la fichó Julio Sánchez Cristo para que hiciera parte de la mesa de trabajo de La W en las mañanas. “A Julio le dije que necesitaba dos meses y apenas me tomé uno de descanso. Todo sucedió tan a la carrera que han pasado casi tres meses y esta es la hora que ni siquiera tengo carro porque no he podido tramitar el pase”, sostiene.

Triunfar en el exterior no es tarea fácil, más cuando se trata de competitividad en medios de comunicación. Claudia Palacios se fue sin saber inglés a CNN, una de las cadenas de noticias más importantes. Y le fue tan bien que estuvo a nada de cumplir diez años presentando noticias para Latinoamérica. El tiempo que estuvo radicada en Atlanta le alcanzó para vivir junto a su hijo Pablo como una norteamericana más. Y tal vez eso fue lo que la impulsó a retornar a la ciudad donde estudió comunicación y se hizo periodista. “Yo quería nuevos retos, estaba aburrida de tener una vida perfecta para la jubilación. Me sentía con una rutina muy plana y yo necesito más emoción. Soy una cabra que siempre anda buscando qué hacer”, manifiesta.

Si altas dosis de voltaje estaba buscando, aquí las encontró. Desde finales de agosto, el espacio del apartamento que más utiliza es su estudio. Sus trabajos en radio, prensa escrita y los programas esporádicos que graba para CNN la absorben hasta los fines de semana. “No he tenido tiempo para disfrutar mi casa, no he podido ver una película, no he podido cocinar. Ahora estoy recordando cómo vivía hace ocho años, cuando estaba en Caracol”, confiesa.

Sin embargo, no todo en su vida es periodismo. Siempre saca un rato para uno de sus hobbies: leer. En el estudio tiene una biblioteca con sus libros favoritos, los que leyó antes y durante su experiencia en Estados Unidos. “En el contenedor traje los autores que más me gustan y que no dejo de seguir: Javier Moró, Isabel Allende, García Márquez, Vargas Llosa. Me gusta leer en las noches, cuando sé que ya no tengo que pararme de la cama. No me gusta interrumpir las lecturas”, afirma.

Cada vez que vino mientras vivió en el extranjero, sacó días para visitar a su familia en La Buitrera, un corregimiento ubicado a veinte minutos de Palmira. Para las vacaciones de fin de año piensa volver con su hijo a la finca donde creció y vive su madre. Como equipaje llevará una caja que también se trajo de Atlanta. “Es una caja llena de recuerdos que, no sé por qué, nunca abrí. Hace poco me gasté una tarde sacando cosas; en ella tengo el delantal del uniforme de colegio de Palmira, las credenciales de los amigos de amor y amistad, y cartas de cuando era scout”, dice. En esto último se pueden deducir las razones de su regreso definitivo. Y es que de ahora en adelante ya no va a tener que viajar muchas horas en avión para volver a los lugares que recorrió antes de ser una de las periodistas más destacadas de Colombia.

Tomado de la Revista Cromos No.4855, 7 de diciembre de 2012 


 Famosa con causa

Claudia Palacios - presentadora humanitariaPara Claudia Palacios, cualquier persona que esté en buenas condiciones de salud, en buenas condiciones económicas y que haya recibido educación, debe hacer algo que implique responsabilidad social. Ella, personalmente, lo hace, y dice que lo seguirá haciendo. Cuenta que siempre había querido contribuir a una causa social y hacer ejercicio de manera constante, eran dos propósitos que no había podido cumplir. Las maratones que apoyan temas sociales le permitieron lograrlo. Primero fue la media maratón de Atlanta y luego fue Sydney. Team training fue el grupo con el que corrió, apoyando en la recolección de fondos para las sociedades de linfoma y de leucemia en Estados Unidos. En Colombia estuvo en la media maratón de Bogotá con Operación Sonrisa, abogando por los niños con labio leporino y paladar hendido.

La educación de los jóvenes en Colombia también le preocupa, “me parece que eso es lo primordial y lo que desencadena los demás problemas del país, la violencia y las desigualdades”, afirma. Por eso se interesó por el futuro de la comunidad de la Buitrera, en Palmira y, para ayudarlos, recurrió al Minuto de Dios, una organización en la que siempre ha creído y la que ha apoyado en la medida de sus posibilidades.

Ellos dijeron que, por las necesidades de la zona, lo que se debía construir ahí era un Centro de Desarrollo Integral, como los que ya existen en otras regiones del país.

Tomado de la Revista Ellas, de El Espectador, No. 33, 15 de matzo de 2013