Isabel Henao

Medellin, Antioquia

Diseñadores de modas, Modelos (Alta costura, pasarela)

Modas

 

 Isabel Henao

Diseñadora de modas

 

Vea iconografía de Isabel Henao en ColArte

   

 


Futuros Maestros

Existe un puñado de diseñadores colombianos que son reconocidos.  Estos hombres y mujeres asisten a los más importantes eventos de moda y diseño en el país, poseen almacenes en algunas ciudades y a veces en el exterior; los lanzamientos de sus colecciones son reseñados en los principales medios de comunicación y con frecuencia son invitados a representar a Colombia en eventos internacionales.

El reducido número de miembros de este codiciado club hace pensar que es una tarea casi imposible llegar a él. Los llamados nuevos creadores pasan varias temporadas trabajando bajo esa denominación y aún así muchos no logran dar el salto.

"En el mundo un nuevo creador lo sigue siendo por los menos durante unos 10 años. Esto tal vez se debe a la alta rotación de jóvenes diseñadores que son muy exitosos en su debut y que dos años después ya ni siquiera existen. Yo creo que la etapa de madurez de un diseñador llega en ese período o en unas 20 colecciones", dice el diseñador Juan Pablo Martínez.

A él algunos lo siguen considerando un nuevo creador a pesar de que ya lleva cuatro años en el mundo de la moda y que ha trabajado en el estudio de Christian Lacroix.

Por su parte la diseñadora María Luisa Ortiz afirma que, ` fui de los chiquitos mucho tiempo y sólo en los últimos tres años han dejado de considerarme nueva creadora. Hay que esforzarse y trabajar muy duro para ser un diseñador reconocido",

En eso coincide Olga Piedrahita, quien lleva 20 años dedicada al oficio. "Desde mi punto de vista lo que hace a un diseñador es que colección tras colección tenga una propuesta madura y excelente", opina.

Eventos como Colombiamoda se han destacado precisamente por darles una oportunidad a jóvenes estudiantes de diseño. Cada año hay una o varias pasarelas dedicadas a mostrar las creaciones de quienes bien podrían llegar a ser los futuros maestros.

LA NUEVA PROMESA

Una de las diseñadoras más promisorias entre los nuevos creadores es Isabel Henao. Con sólo 21 años ya pasó por el prestigioso Instituto Marangoni de Milán, donde hizo una maestría en diseño de modas, mercadeo visual y gráficas computarizadas.

La carrera de Isabel tiene todos los ingredientes para ser exitosa. Y no es para menos, pues fue reconocida por sus profesores en los primeros cursos de la universidad. El año pasado tuvo cinco minutos de pasarela para sus propios diseños en el desfile de nuevos creado res de Colombiamoda y algunas entre vistas en los medios que destacaban su evidente talento como diseñadora.

A pesar de esto su paso por Marangoni fue distinto. Al llegar allí su único arsenal eran los cinco semestres de modas en la Colegiatura de Diseño en Medellín, de donde no se había graduado, y sus trabajos de estudiante que había enviado para cursar tercer semestre de la carrera de modas en Italia.

La sorpresa fue grande cuando al destapar el sobre con la respuesta se encontró con que la recibirían de una vez para la especialización. "Obviamente hay un error", pensó, y llamó para aclarar la equivocación. Entonces le respondieron: "A nosotros no nos interesa un cartón, nos interesa lo que vimos en tu portafolio ".

El objetivo principal del máster que adelantó Isabel en Marangoni fue conseguir que el estudiante investigara, profundizara y encontrara su perfil personal como diseñador. Durante los primeros cuatro meses Isabel se ocupó en tratar de cumplir con las altas exigencias del curso a la par que aprendía un nuevo idioma y se adaptaba a otra cultura y otro espacio.

Pero aunque al principio fue difícil pronto Isabel encontró la inspiración. "Yo me paseaba por las librerías de moda observando imágenes Recorría todo con otros ojos, mirando y captando detalles que antes me eran imperceptibles." Un día, mirando los aviones desde la ventana descubrió los rastros que dejan en el cielo. Empezó a tomarles fotos y de allí surgió una idea que quedó impresa en un trabajo que realizó con jeans. En otra ocasión la corola de una flor, envolvente y rica en pétalos, le sirvió para idear una blusa. "La historia de mis plisados y desteñidos vienen de ese ejercicio, de mis fotografías, de rescatar todo lo que se me había perdido en me dio de tanto trabajo".

Transcurridos los ocho meses su máster terminó y ahora está de regreso a Medellín, preparándose para acabar los vestidos que llevará a la pasarela de Colombiamoda, que ya no estará pisando como modelo sino como creativa.

En Italia quedaron varias puertas abiertas. Tiene una oferta de estudio en Missoni, una casa de modas muy reconocida, para hacer un apetecido curso sobre técnicas de acabado, y una entrevista con Francois Girbaud en septiembre.

Su experiencia en ese país le brindó otra formación adicional, que es de gran importancia para un diseñador cuando tiene en mente llegar a merca dos tan sofisticados. Los desfiles en esta Meca de moda son tan cuidadosamente organizados, que si bien son en sí mismos un suceso social por la economía que manejan, no olvidan que su objetivo primordial es hacerse a los grandes escenarios de distribución de Europa y del mundo. Por eso los primeros invitados son los compradores más destacados.

Otro recurso comercial que conoció y al que los diseñadores colombianos poco acuden es a los show rooms programados en las temporadas de colecciones, donde de verdad se vende. "A nosotros los colombianos nos falta observar más detenidamente qué es lo que sucede allí para no llegar a invertir gran des cantidades de dinero en proyectos, que a la postre no van a ser revertirlos por los negocios que se hagan, que además no tengan la repercusión de darnos la entrada a Europa; señala.

Con todos estos referentes a bordo y las oportunidades que se están abriendo, Isabel quiere seguir creciendo personal y profesionalmente para llegar a honrar de la mejor manera ese cuerpo humano que aprecia como el mejor lienzo para su inspiración. "Me siento feliz como diseñadora colombiana y como persona ", con cluye.

Tomado de la Revista Semana No.1110, agosto 11 de 2003

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Siendo niña diseñaba ropa para sus muñecas, cortaba todo lo  que se encontraba y a los 14 años ya era modelo en la pasarela de Colombiamoda, que considera más que una feria, una familia. "Todo esto trajo consigo un entorno creativo y el desarrollo de una sensibilidad muy especial, asegura. Sus creaciones se caracterizan por un romanticismo de vanguardia, donde se destacan las texturas volátiles y femeninas. Este año participará con una colección de contrastes, con muchos detalles y arte manual.

Tomado de la Revista Semana, Edición 1369, 28 de julio de 2008

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Moda en la reina Isabel

Por Pilar Castaño

Como diseñadora deja huella con sus texturas sensuales que elevan la moda a niveles románticos y poéticos. Como modelo se destaca por alta, flaca y exótica. Femenina en todo lo que expresa, sus prendas etéreas y su producción medida son veneradas en el exterior y son un referente nacional. Isabel Henao: madre, creadora y artista.

La primera descripción que podría hacerse de la joven diseñadora Isabel Henao, nacida en Medellín, es que siempre está construyendo, creando e innovando.

La segunda sería sobre su infinita sensibilidad, que la hace ver como un personaje de En busca del tiempo perdido, de Marcel Proust, envuelta en encajes y sedas, romántica y frágil, y tomando té al lado de una caja medio vacía de chocolates. La tercera sería a través de la fuerza infinita que les imprime a sus colecciones. Porque cada prenda trae consigo un mensaje cifrado de lugares, momentos, épocas, tendencias y lo más importante, los propios colores de Isabel: sus colores rotundos y sus mezclas. El negro y el violeta siempre están y son casi su sello personal. Y esa fuerza se halla representada además en el trabajo manual de sus prendas, que trasmite poesía, arquitectura, fantasía, arte y, desde luego, música. Porque sus texturas y volúmenes se mueven mientras sus transparencias le hablan a una mujer sensual y muy femenina.

Cuando flotan sus inmensas faldas con cortes imposibles sobre la pasarela, al bies, envuelven el cuerpo de las modelos, quienes a veces parecen sostenidas en el aire como esculturas en un museo.

Isabel Henao estudió donde nació, en Medellín. En 1999 hizo sus principios en literatura, mientras definía cuál sería el camino que quería recorrer. Luego se decidió por el diseño industrial, también en la Pontificia Bolivariana, y después por el diseño de modas en la Colegiatura. Entre el 2002 y el 2003 hizo una especialización en el Instituto Marangoni, en Milán (Italia), donde agregó un Magna cum laude a su entonces muy joven hoja de vida. De ahí pasó a especializarse en el tratamiento de telas, plisados y nuevos desarrollos, a través de cursos de técnicas especiales.

Isabel Henao, diseñadora, modelo - Foto: Monica BarrenecheSi de aplausos se trata, los ha recibido muchas y merecidas veces, así como menciones y premios por parte de la crítica, las revistas y el público. Pero tal vez uno de sus principales retos ha sido desfilar con su colección al lado de grandes nombres internacionales como Agatha Ruiz de la Prada y Carolina Herrera, en los que siempre ha hecho valer su infinita capacidad de darles un toque personal e inconfundible, y a la vez poético y etéreo, a los materiales que confecciona. Tiene un físico que quisiera cualquier modelo profesional: alta, flaca y exótica. De hecho, no sólo fue modelo, sino que aún hoy, junto con Simona, su hija de tres años, no tiene problema en modelar su propia ropa. Isabel lleva una elegancia frágil, muy femenina, con su piel muy blanca y el contraste de su pelo negro al estilo de Blancanieves.

Perfeccionista, es casi oriental en sus gustos y preferencias. Tanto la atraen esas culturas que llegó a esculpir varias colecciones como piezas de origami, y obligó a las personas a tocarlas para no creer que estaban hechas en papel mantequilla o en azúcar o caramelo. Porque todo lo que hace Isabel es depurado. Cada pieza, hecha y pintada a mano, cada bordado o aplicado, en sus manos, llega a ser exquisito y único. Usa plumas, velillos en colores fantásticos, juega con las texturas y las mezcla con una maestría especial. Trabaja en una gran mesa en su taller, donde siempre se encuentra innovando con una disciplina de monje.

Se le ha medido sin agüero a todos los materiales: cuero, lona, rafia, índigo, lana, alpaca, organza, lame, paño o satín. En los años de carrera que lleva desde que ganó el premio como diseñadora revelación, no ha parado de dibujar y de hacer bocetos, pero tampoco de investigar, viajar, hacer fotos o inspirarse en las colecciones internacionales o en el cine. Es sensible a todo y lo expresa a través de su trabajo. Sin embargo, su obsesión es una: la mujer. Y todo lo que la rodea: vestirla, transformarla, ensalzarla, hacer que exprese todas sus fantasías, convertirla en una princesa y ser, ella misma, el hada madrina. Pero más que nada es una Arquitecta de la moda. Desde su primera colección ya construía, desestructuraba, teñía, cortaba y cambiaba los patrones establecidos. Eso la hacía grande. Y lo demostró. Su trabajo más evidente lo presentó el día de la posesión del presidente Juan Manuel Santos, cuando diseñó el vestido de brocado blanco y mangas trompeta que lució la primera dama María Clemencia de Santos durante la ceremonia del 7 de agosto. Ese día dejó de nuevo en claro que ella ya no es una promesa. Sino un punto de referencia de la moda colombiana. Le ha ido bien aquí y en otros lugares, ya sea a través de sus presentaciones internacionales o de los pedidos que le hacen en países lejanos. Hoy mide sus desfiles, pues sabe que implican un trabajo y un desgaste grande para ella y el resto de las manos que constituyen su taller y que constituyen su segunda familia.

Pero cuando se presenta, sus colecciones son siempre coherentes, ya que cuentan una historia completa. Presenta abrigos, capas, sastres, vestidos largos de coctel, faldas, suéteres, blusas y ahora un cuero alucinante pintado a mano -como salpicado por duendecillos necios a medianoche-, además de zapatos retro, muy originales, y el toque definitivo que les da a las prendas, cinturones, carteras y collares. Es decir, a todo.

Isabelk Henao, diseñadora, modelo - Foto: Monica BarrenecheY ese todo también hace referencia al gran esfuerzo que ha realizado por mantenerse de pie, activa en medio de momentos difíciles, luego de un matrimonio seguido de un divorcio, inspirada sobre todo en una maravillosa hijita que baila y canta en francés y que es su alegría y su motor cada mañana, y también la inspiración de Cozita, su línea infantil para niñas que ha sido un éxito. Henao es una valiente con la convicción de su vocación incansable por superarse y reinventarse cada día. Así como ha vivido las crisis de la industria y los cierres de almacenes, también ha experimentado los triunfos, los premios, las dudas y las emociones, sin dejar un instante, sin embargo, de crear esa segunda piel a través de sus prendas, esa nueva historia para la mujer. Hablando de historias personales, el violeta es su color preferido -y eso queda en claro en sus colecciones-, pero en su vida ella prefiere vestirse casi siempre de negro, pero con una mirada muy femenina y una visión urbana que busca innovar en formas y cortes. De hecho, ella prefiere "catar" primero sus trabajos, salir al asfalto con ellos, probarlos, ver cómo se amalgaman sus diseños con la ciudad y luego sí, ia producción! No produce mucho. Lo estrictamente necesario para vivir de su trabajo, que eso ya es un lujo. Sus abrigos los hace uno por talla y sus vestidos de noche casi siempre por encargo, lo que los convierte en bastante únicos. Su lenguaje se vende muy bien afuera. Las extranjeras la veneran, porque son mujeres viajadas que saben lo que valdría un Isabel Henao en París, Milán o Nueva York.

Nunca ha perdido la emoción ni la adrenalina de cada nueva colección. Recibe muchas propuestas para presentarse en distintos lugares del mundo, pero ella se mide como mide sus telas: no hacer demasiado ni tampoco saturar su imagen de mujer del siglo XXI, enmarcada en una sensualidad clásica y atemporal.

Tomado de la revista Diners No.491, febrero de 2011