Circo para todos Teatro

Teatro (Circo)

Personaje

 


Circo para todos

escuela de circo, Cali
 

A ColArte

 

 


Director: Amanda Rueda, Luis Merino

Todas las mañanas¸ alrededor de 90 alumnos de la Escuela Profesional de Circo El Samán de Cali (Colombia)¸ descienden del bus y comienzan el exigente trabajo colectivo de montaje de un espectáculo. Ellos vienen de barrios populares de la ciudad y de instituciones para los niños sin familia como Bosconia Marcelino y Casa Nueva. Ahí¸ en el circo¸ encuentran un espacio alternativo a su universo marginal¸ marcado por diversas formas de violencia social y económica¸ y construyen día a día una nueva perspectiva para su futuro. Esta experiencia¸ sin embargo¸ es fuente de contradicciones y de luchas tanto al interior¸ en el trabajo de equipo¸ como al exterior de la escuela. Nuestro documental describe la cotidianidad de estos jóvenes dentro y fuera de la escuela: el entrenamiento físico¸ las discusiones apasionadas alrededor de los personajes o de las historias de la obra en curso¸ y el regreso a sus moradas¸ el entorno individual y social de algunos de ellos¸ con el fin de acercarnos a su experiencia colectiva de construcción de un proyecto de vida 

Tomado de http://www.proimagenescolombia.com/secciones/cine_colombiano/peliculas_colombianas/pelicula_plantilla.php?id_pelicula=476 , 2012 

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Circo para todos hará Macbeth

Cuando uno de los chicos de la escuela Circo para Todos cayó con total precisión en una silla roja en medio de un festival en Edimburgo, los artistas y productores de Salida Productions vivieron una epifanía.

Estaban buscando un grupo con el cual pudieran hacer en Londres el montaje de Macbeth , uno de los clásicos de William Shakespeare, y supieron que este grupo caleño, donde jóvenes en situación de riesgo se forman como artistas de circo, era perfecto.

Ahora, el montaje no solo será una realidad, sino que 14 estudiantes de Circo para Todos se presentarán en Londres en The Oldvic Tunnels, en septiembre, y también en el teatro La Máscara, de Cali.

" Macbeth habla sobre la ambición y el poder y cuando los vimos saltar, encontramos la relación con el momento en que Macbeth saltó al trono. Además, nos encantó la posibilidad de narrar un texto clásico con el lenguaje del circo", dijo la colombiana Andrea Peláez, coreógrafa y codirectora de Salida Productions.

Pero no se trata solo de hacer esta obra en el año dedicado al dramaturgo inglés, sino también de un intercambio artístico y social, pues a la producción que preparen los acróbatas de Circo para Todos se sumarán jóvenes en riesgo del este de Londres.

Tomado de http://bogota.vive.in/enescena/bogota/articulos_teatro/mayo2012/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR_VIVEIN-11749541.html 

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2013 Circo para Todos en el Adolfo Mejía de Cartagena

Un Circo que salva

La compañía caleña, además de asegurar la calidad de su espectáculo, es un proyecto social que busca darle oportunidades a todo aquel que quiera dedicarse a este arte.

por Adriana Marín Urrego

La sorpresa fue encontrarlos de nuevo, en el III Festival de Artes Escénicas del Caribe. Estaban todos reunidos frente al Teatro Adolfo Mejía, esperando a que el desfile inaugural del festival empezara. Los jóvenes de Circo para Todos, una compañía de Cali, se rodearon de gallinas, de lobos, de vestidos llamativos y maquillajes de carnaval. Llevaban su camiseta negra, sus compañeros y sus cuerpos. Ese era su aporte. Mientras otros movían las caderas y hacían coreografías, ellos hacían acrobacias: paradas de manos, volteretas, giros en el aire, pirámides.

Una semana antes, se les había visto sentados en círculo en el Hotel Pacífico de Palmira. Hablaban sobre la música y los cambios de escena, que yo tengo que hacer esto y luego tú haces lo otro. Allá estaban jugando de locales, en el IV Festival Internacional de Teatro Ritual de la ciudad vallecaucana. Se presentaron en la plaza de toros ante más de mil espectadores y fueron la sensación para los palmiranos. Se fueron pronto, sin embargo, y poco se supo de ellos.

Circo para Todos en Cartagena 2013En Cartagena ya no juegan de locales pero saben, perfectamente, manejar la situación. Han estado en festivales nacionales e internacionales, han estudiado por muchos años: son profesionales. Ver el espectáculo es toda una experiencia. Los que se ven chicos, en principio, crecen en el escenario y se elevan, se hacen sentir. Sus cuerpos plásticos se mueven con elegancia y permiten creer —entre broma y broma— que todo lo que hacen es fácil, que una contorsión se puede practicar en la seguridad del hogar y que resulta sencillo ser parte de una pirámide humana de tres niveles. Los maquillajes y los vestuarios complementan esa plasticidad y crean un mundo, el mundo del Caribe colombiano en la época de la conquista: la leyenda de El Dorado.

Los exploradores llegan a las selvas colombianas buscando el cofre con el oro y los indígenas buscan protegerlo. Este es el hilo conductor de toda la función, alrededor de él giran los diferentes números de circo, se introducen apartes en los que juegan con costumbres colombianas —como el tradicional paseo de olla y el sancocho de gallina valluno— y bailan, incluso, el Harlem shake. No hay, por ejemplo, escenas de clown que separen un número circense del siguiente, lo que puede dar la sensación, en muchos circos, de que lo uno no va ligado a lo otro. En este caso hay una estructura clara que permite que la función fluya en unidad, sin tropiezos. La historia nunca se pierde.

Crean una aventura en escena y, a través de ella, muestran lo que son y lo que han crecido. El público, en una primera mirada, entre expresiones de admiración y aplausos, no lo sabe. ‘Mi experiencia es toda una historia de vida, es un cambio dramático. Todo lo que tengo y todo lo que he hecho ha sido gracias a Circo para Todos", dice Francisco Arango, el director del espectáculo, que lleva casi toda su vida vinculado a éste. Porque este circo funciona como una escalera, de esas que uno se imagina que se extienden desde el infierno hasta el cielo. Hala siempre para arriba, salva. Hace honor a su nombre, es para todos, para los que ven y para los que participan en él: es un proyecto social, una escuela.

Cuenta Arango que la escuela trabaja con niños de sectores difíciles de la ciudad y con instituciones de protección al menor. Niños que, por las condiciones en las que nacieron tenían un futuro incierto, entran desde muy pequeños a ser entrenados. Son cuatro años de formación profesional de artes circenses para poder dedicarse a hacer circo profesionalmente. Arango es uno de esos niños, se graduó en 2004 y sigue trabajando con la fundación, ahora como director. El grupo que fue a Palmira y que vino ahora a Cartagena es la más reciente promoción graduada y todos ellos miran hacia el futuro: el circo los sacó adelante.

Tomado del periódico El Espectador, 6 de abril de 2013  

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