El Aguila Descalza Teatro

Teatro

Personaje

 


Teatro El Aguila Descalza

http://www.aguiladescalza.com.co/web/

teatro, en Medellín
 

A ColArte

 

 


Corporación Águila Descalza

Somos una entidad sin ánimo de lucro dedicada al fomento de las artes escénicas y a la producción audiovisual. Promovemos la creación de espectáculos artísticos del grupo teatral El Águila Descalza, integrado por Carlos Mario Aguirre y Cristina Toro y de otros artistas nacionales e internacionales. Nuestra sede en Medellín es un referente cultural, arquitectónico y turístico de la ciudad.

EL GRUPO EL ÁGUILA DESCALZA

Carlos Mario Aguirre crea El Águila Descalza en 1980. Funda su primera sede en 1984, una pequeña habitación en su apartamento del barrio Laureles en Medellín, con capacidad para 7 espectadores. Allí presenta funciones de lunes a domingo sin descanso, cambiando su espectáculo cada mes: Mima-mame-mima, El pupilo que quiso ser tutor, El sueño de las escalinatas, Medellín a solas contigo, La cantante calva, El canto del cisne, Tanto tango, El sueño del pibe.

En 1985 ingresa al grupo Cristina Toro. Con ella inaugura una nueva sede en el barrio Laureles con capacidad para 25 espectadores donde se presentan las obras del repertorio y se estrena la obra de títeres Filomena la vaca “filomenal. Con el estreno de Boleros en su ruta en 1985, se amplía la sede para dar cabida a 50 espectadores. En marzo de 1986 se estrena País paisa, cuyo éxito proyecta al grupo en el ámbito nacional e internacional.

Después de ese fenómeno teatral que bate todos los récords de asistencia y permanencia en la historia del teatro colombiano, el grupo ha producido obras como Trapitos al Sol, Pues Antioquia vos, Medio Medellín, Colcha de retazos, Pecao mortal, Cosas de la vida, Vida de perros, La patria boba, Matando el tiempo, Historia clínica, Su Mamá, la suya, San Gardel de Medellín, Ambiente familiar con cantaleta, Llevando del bulto, Va la madre, Mañana le pago, Coma callao y Chupe por bobo.

Durante estos 30 años de existencia del grupo se han realizado más de 30 montajes teatrales, 25 giras nacionales, 15 giras internacionales, se han producido 5 obras en formato de DVD: País paisa, Mañana le pago, Trapitos al sol, Va la madre y Coma callao. Su sede en la ciudad de Medellín es una bella mansión, patrimonio arquitectónico de la ciudad. Allí funciona el Museo Teatro Prado que cuenta con una sala con capacidad para 460 espectadores donde se ofrece programación permanente y un museo que exhibe su colección de obras de arte, óleos, dibujos y collages de Carlos Mario Aguirre y otros artistas nacionales e internacionale

Tomado de http://www.aguiladescalza.com.co/web/index.php?option=com_content&view=article&id=115&Itemid=112 , 2012 

horizontal rule


  Carlos Mario Aguirre y Cristina Toro

"Vivimos en la cárcel de la risa"

El Águila Descalza está en temporada en el Teatro William Shakespeare, en Bogotá, y espera multiplicar los 150 mil espectadores de su más reciente montaje ‘No vuelvo a beber’.

por Juan Carlos Piedrahíta B.

Para Carlos Mario Aguirre y Cristina Toro, de El Águila Descalza, la obra País paisa fue un enemigo. De las rejas de esa prisión artística trataron de liberarse empleando características similares a las de las de la exitosa propuesta, sin embargo, con el primer intento, llamado Pues Antioquia vos, lo único que hicieron fue darle fuerza al monstruo y hacer que el público implorara el regreso del montaje. El procedimiento para la emancipación fue arduo, por separado y en conjunto, hasta que encontraron la llave maestra. No fue, ni mucho menos, un ejercicio rápido, ni desprevenido. Fue la urgencia de despojarse de unos atuendos y mirarse por dentro.

El Aguila Descalza. Carlos Mario Aguirre y Cristina ToroAsí han surgido creaciones como Chupe por bobo, Coma callao. Mañana le pago y ahora No vuelvo a beber, con las que han enriquecido su actividad en más de 25 años de historia conjunta. A pesar de la sintonía que existe entre estos dos actores, cuyo oficio artístico no se limita a las funciones con El Águila Descalza, no tienen una plantilla establecida para engendrar las ideas que llevan a las tablas.

"Las obras son lo que ellas quieren ser y no lo que uno quiere que sean. Eso lo he comprobado muchas veces, incluso con el más reciente montaje. No vuelvo a beber, que lleva más de 135 funciones, pero siempre, después de un receso, hay que reactivarla. Si uno mira el libreto original, hay muchos pasajes que han desaparecido", dice Cristina Toro, quien el año pasado presentó su sexto libro dedicado a la poesía.

Cada obra tiene una escritura muy suigéneris. Por ejemplo, la actual nació en Bogotá. En una de sus giras durante 2012 con La patria boba, Carlos Mario Aguirre y Cristina Toro estaban alojados en un hotel boutique y un grupo de adolescentes casi no los dejó dormir. Al otro día en el desayuno supieron todo lo que habían hecho las jovencitas durante una velada llena de excesos y motivada por los ríos de licor. Buena parte de lo que se puede ver y escuchar en la obra corresponde a anécdotas de unas extrañas que, sin saberlo, se convirtieron en piezas de inspiración para El Águila Descalza.

La puesta en escena ya es una conjunción de elementos que se mueven entre los dos polos del péndulo. En un extremo están la facilidad de palabra, las exageraciones, las manifestaciones histriónicas de Aguirre, a quien alguien en Medellin bautizó como "La risa de Dios’; mientras que en el lado contrario está Cristina Toro, con su facilidad para neutralizar cualquier intento de desmadre de su cómplice.

"Al final del día, me requiso y veo que lo único que tengo es a Cristina. Nosotros vivimos en la cárcel de la risa. Nosotros tenemos que responder con propuestas cómicas. Si El Águila Descalza sale con algo distinto a la comedia, el público se va extrañar. Pero hay que arriesgarse y tratar de transgredir a los espectadores para conocerlos mejor’’, comenta Carlos Mario Aguirre, quien asegura que no es un actor sino un arriero.

La exageración y la mesura están en No vuelvo a beber, que ya suma más de 150.000 espectadores y va en camino de transformase en uno de esos enemigos a los que se quiere.

Tomado del periódico El Espectador, 15 de febrero de 2013 

horizontal rule