Casa Ensamble, Casa E Teatro

Teatro

Varios, Visual


Casa Ensamble 

www.casaensamble.com 

Cra. 24 No. 41-69 Bogotá

teatro
 

 
A ColArte

 

   
bulletFecha de creación de la empresa: 2000
bulletSector al que pertenece: industrias culturales
bulletPaíses de operación: Colombia
bulletNúmero de sedes en el mundo y en Colombia: dos
bulletNúmero de empleados: 20 vinculados y 100 que se benefician mes a mes del proyecto
bulletNúmero de clientes: indefinido
bulletNúmero de productos y/o servicios desarrollados hasta el día de hoy: 30 producciones propias, 2 campañas sociales y más de 1.000 artistas que han pasado por la escena de Casa Ensamble
bulletVentas anuales actuales: 2009: $ 1.300 millones 2010: $ 2.250 millones 2011: $1.550 millones
bulletProyección a cinco años: ventas de US$ 5 millones
 

 

Katrin Nyfeler, cofundadora de este espacio para el arte, dejó una brillante carrera en la consuitoria para dedicarse, junto con Alejandra Borrero, a un modelo innovador basado en la cultura. Esta apuesta hoy es una muestra de que con el arte sí es posible hacer emprendimientos de alto impacto.

Año 2008. Escenario; sala teatral Mayolo. Obra: Pharmakon, pieza del fallecido director y guionista Carlos Mayolo. Protagonista: Alejandra Borrero. Motivo: dar apertura oficial a la Corporación Casa Ensamble, un espacio dedicado a la producción, promoción y difusión de las artes escénicas, musicales y audiovisuales.

Esta iniciativa, obra de la antioqueña Katrin Nyfeler y la payanesa Alejandra Borrero, es hoy un referente nacional de cultura y arte, un emprendimiento digno de admirar, pues en Colombia la mayoría de proyectos de este tipo son subsidiados por el Gobierno.

Pero, ¿cómo surgió? En los inicios de su vida profesional Katrin nunca pensó dedicarse al arte. En Medellin, su paso por el mundo de las telecomunicaciones fue intenso y productivo y tras años de trabajo quiso darle un giro a su carrera para centrar su atención en el área de las humanidades.

Empezó a estudiar psicología y a trabajar en consultoría. También conoció a la actriz Alejandra Borrero, quien para entonces tenía una empresa llamada Corporación Ensamble Latino, a la que Katrin entró como socia, lo que le suponía un logro profesional y económico importante. "Le dimos forma en lo artístico y lo estratégico y empezó a coger vuelo", recuerda Katrin. Esto la motivó a decidirse por el emprendimiento y despedirse del mundo de la consultoría.

"Por supuesto, el tema no fue nada bien recibido en mi familia y creo que fue el segundo batacazo para ella (el primero fue estudiar psicología). Todos me decían que estaba loca por dejar un gran empleo para arriesgarme en un proyecto con un futuro incierto", cuenta.

Del 501 a los 1600 metros

Ya de lleno en Casa Ensamble, empezaron, junto con Alejandra, a ejercer la función de "toderas". "Éramos de mercadeo, abogadas, administradoras, productoras, y como no teníamos oficina, arrancamos en mi apartamento, o mejor, en la oficina 501", recuerda.

Desde allí lograron llevar a cabo tareas importantes y entendieron la potencia del arte. En alianza con fundaciones empezaron a trabajar en proyectos de tipo social que involucraban puestas en escena. Entonces, el negocio empezó a crecer, así como la necesidad de diversificarlo, al punto que ya la 501 se quedó corto.

Duraron meses buscando una nueva sede, pero ninguna arrancaba de sus bocas la tan anhelada frase: "Esa es". "Había una casa en el Park Way de Bogotá que me enloqueció tan pronto la vi. La única salvedad: no estaba a la venta", recuerda Katrin. Sin embargo, una noche pasaron por la zona y un aviso de "se vende" parecía haber puesto fin a la búsqueda.

Aunque la casa se adecuaba a sus necesidades, estaba fuera de su presupuesto. "Buscábamos un espacio de 400 m^ y esta tenía 1.600 m2, sin contar que era cuatro veces más cara". Aun así, se reunieron con los propietarios y les hicieron una propuesta: pagar la primera cuota en cinco meses. Ellos accedieron. El paso siguiente: solicitar al banco un crédito. La respuesta también resultó a su favor.

Al principio, 1.600 m2 parecían una exageración. Tanto que daban para que Katrin viviera allí, alquilaran una habitación a un amigo, otra a una productora de música y otra se destinara para las oficinas, por solo citar algunos de los casos. Hoy, la sede se les quedó pequeña. De hecho, uno de sus ejes de negocio -el académico- debe desarrollarse en una locación cerca de la casa, donde se empezó con talleres que duraban entre dos y tres meses y hoy los alumnos estudian durante tres años para obtener su grado.

A esta línea de acción se suman dos más: la de entretenimiento, que integra diferentes formas de expresión artística en un mismo espacio. "Queremos quitar el estigma de que las artes son solo para intelectuales o bohemios", dice. La tarea les ha quedado bien hecha, pues en sus cuatro años de operaciones han recibido cuatro millones de visitantes. La otra hace referencia al arte como plataforma de responsabilidad social y, en esta dirección, la campaña "Ni con el pétalo de una rosa", en contra del maltrato a la mujer, ha sido su mayor logro.

Tras bambalinas

El emprendimiento de Nyfeler y Borrero ha dejado grandes satisfacciones, pero también ha tenido que sortear algunos inconvenientes a la hora de seguir adelante con la función, pues, pudiendo crecer de manera más acelerada, aún van a paso lento. "Creo que a muchos emprendedores nos pasa y es estar en la dicotomía de no tener para pagar algunos empleados, pese a que uno los necesite para generar los recursos que quiere", confiesa. La financiación no ha sido una alternativa para solucionar la nómi-, na, pues la banca aún es reacia a este tipo de proyectos, según explica ella. "Tenemos acceso a créditos, pero no son ni blandos ni grandes capitales". Aun así, agradece a quienes se han comprometido con el proyecto y han decidido participar con sueldos muy inferiores a los que se merecen por su trayectoria y capacidades.

Las emprendedoras se preparan para las funciones del 2013 y, aún sin abrirse los telones, ya tienen claros sus retos: fortalecer el área comercial y consolidar la plataforma internacional. El resultado: lograr en cinco años ventas por cinco millones de dólares.

Tomado del folleto Dinámicos diez, INNpulsa, 2012  

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Uno de los centros de formación, exposición y exhibición más interesantes de Bogotá.

Casa ensamble es un espacio de y para el entretenimiento en todas sus formas. Dirigida por Alejandra Borrero, es una corporación sin ánimo de lucro dedicada a la producción promoción y difusión de las artes escénicas, musicales y audiovisuales.

Dentro de casa ensamble se congregan diferentes plataformas de entretenimiento. desde la formación hasta la producción teatral de cine y televisión, el desarrollo de bandas musicales y la producción de espectáculos.

Tomado de http://www.planb.com.co/bogota/teatro/sucursal/casa-ensamble/19712 , 2012

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Un espacio construido hace 50 años, con sala de cine, una particular chimenea, una pecera gigante y pequeñas piscinas en el tercer piso.

Dentro del lugar se mezclan diferentes materiales como cuero, vidrio, mármol, cristal, madera y cristanac.

Es una casa única. Restaurada, pero conservando todo el encanto del momento en que fue construida, cuando era conocida como la casa del millón de pesos y recibía a cientos de curiosos que querían descubrir su magia.

Casa Ensamble es un espacio de y para el entretenimiento en todas sus formas. Dirigida por Alejandra Borrero. Una corporación sin ánimo de lucro dedicada a la producción, promoción y difusión de las artes escénicas, musicales y audiovisuales.

En este espacio se congregan diferentes plataformas de entretenimiento. Desde la formación hasta la producción teatral de cine y televisión, el desarrollo de bandas musicales y la producción de espectáculos.

Un laboratorio creativo y punto de encuentro multicultural.

Tomado de http://bogota.vive.in/arte/bogota/galerias_arte/casaensamble/LUGAR-WEB-FICHA_LUGAR_VIVEIN-4341165.html , 2012

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El juego de imaginarse todo 

por Yhonatan Loaiza Grisales

Casa Ensamble tiene un ciclo de lecturas dramáticas los martes en la noche, alimentado por autores y voces que cambian cada semana.

“No olviden que esto es 90 por ciento auditivo y 10 por ciento visual”, advierte el director, Manolo Orjuela, al público que está por presenciar una nueva función del ciclo Radio Teatro Bar, en Casa Ensamble, de Bogotá. 

Y es que estas son presentaciones para saborear con los oídos y para explotar la imaginación. No están precisamente enmarcadas en el género del radio teatro sino que se acercan más al terreno de las lecturas dramáticas. 

Lectura de "Blanco, totalmente blanco" por Andres Soleibe, Martha Vasquez y Carlos GarciaCada semana los asistentes pueden entrar de manera gratuita a escuchar los textos de autores que cambian en cada versión, igual que los elencos. 

Por allí se han leído textos de Fabiana Medina, Santiago Moure e incluso algunos versos de José Saramago. Los elencos también son variados, con Alejandra Borrero, Joe Broderick, Constanza Duque y Maia Landaburu, entre muchos otros. 

“Algunas veces la gente viene porque puede ver a su actor favorito... Pero lo más increíble es la capacidad que tiene el público colombiano de escuchar”, apunta Orjuela, coordinador del ciclo. 

El 11 de junio, por ejemplo, el turno fue para la caleña Martha Márquez, que junto a Carlos García, director y actor español, y Andrés Soleibe (El Buitre en Escobar, el patrón del mal), leyó su texto Blanco, totalmente blanco, ganador, en el 2007, del Premio de Dramaturgia Jorge Isaacs. 

La escenografía es una mesa blanca y la única iluminación es una luz cenital amarilla que cae sobre los actores.

Las reglas de juego permiten a los asistentes llegar tarde o salir antes de la finalización, pero pocos se mueven de sus sillas en esta función. Atienden con curiosidad las líneas de Márquez sobre una pareja de amantes que ironiza sobre el amor con unos diálogos cargados de doble sentido. 

Una de las asistentes a Blanco, totalmente blanco fue Carolan Figueroa, estudiante de la maestría de Escrituras Creativas de la Universidad Nacional. Es la segunda vez que va y se declara atraída por este juego de ‘imaginarse todo’. “Una vez que entro en el código no necesito concentrarme tanto, lo mejor para mí es ver sin estar viendo”, asegura. 

No solo la audiencia ha disfrutado este formato, asegura Orjuela, sino que también se ha convertido en una vía para que los dramaturgos y escritores prueben sus nuevos textos. 

“En este momento no hay ningún criterio, cada semana tenemos una cosa totalmente distinta. No tengo ni que preocuparme por ir a buscar un texto, cada vez va llegando alguien y me dice: ‘venga, yo quiero leer tal cosa’ ”, dice el director. 

La idea de hacer este evento nació después de una lectura que los actores de Habitación 3.3.3 realizaron para el payanés Guillermo Borrero, autor de la novela en la que se inspiró esta obra, La muerte de la señorita Leonor.

Desde ese momento, Orjuela planteó la idea de crear un ciclo de entrada libre que se centrara en ese formato de lectura. 

“Se están generando cosas muy interesantes. Aquí estuvo Marc Caellas con Yo, Satán, una propuesta de un texto de Antonio Alamo, un dramaturgo español. Era una crítica muy fuerte al Vaticano, incluso algunas personas salieron un poco ofendidas”, recuerda Orjuela, quien añade que también piensa desarrollar el proyecto ¿Quién no tiene una carta de amor?, que invitará al público a leer sus misivas románticas

Tomado del periódico El Tiempo, 14 de junio de 2013 

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