Arturo Jaramillo Concha

Arquitectos

Construcción

Arturo Jaramillo Concha

arquitecto


 

Una de las obras arquitectónicas más visibles de la capital-el santuario del Señor Caído, en el cerro de Monserrate es uno de los legados más importantes de Arturo Jaramillo Concha.

Fue él quien diseñó el visitado templo, considerado icono de Bogotá por su belleza y porque se encuentra a unos 3.100 metros de altura.

Jaramillo también es conocido por su participación en la construcción de varios de los pabellones que engalanaron el parque del Centenario durante la celebración de los 100 años de la Independencia, en 1910. El proyecto tuvo una clara influencia del estilo que se usó en las exposiciones de París (Francia), en 1890, y en Milán (Italia), en 1906.

Este pensador, con la colaboración de Carlos Camargo, diseñó el pabellón de las Artes, cuyas fachadas son muy ornamentadas y los accesorios son marcados con pesadas columnas que rematan en esferas y banderas. Una gran cúpula con iluminación en el centro marcaba la entrada. Muy cercano a estos principios, Jaramillo y Camargo construyeron el pabellón Egipcio para la exhibición de tejidos y bordados de las mujeres expositoras y el de la Música, donde la Banda Municipal tocaba los domingos.

Jaramillo, junto con sus colegas Escipión Rodríguez y Carlos Camargo, impuso una arquitectura mezcla de diferentes estilos (ecléctica), en contraste con el purismo neoclásico de la generación del siglo XVIII, y que fue catalogada dentro de la llamada Generación del Centenario.

Es también obra de Jaramillo la terminación del edificio de la Gobernación de Cundinamarca de Gastón Lelarge y la conversión del claustro de San Francisco en oficinas departamentales. Es suya la iglesia de Las Cruces, en la calle la. con 7a, y la de las Nieves, en la carrera 7a. con 20. También adelantó algunas reformas en la iglesia de Lourdes, en Chapinero, obra original de Julián Lombana. La remodelación y restauración del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario y de la Capilla de la Bordadita, en el centro, también fueron aportes de Jaramillo.

Fue profesor de la Escuela de Bellas Artes cuando se fundó la facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional, en 1936, época en la que imperaba la orientación del beaux arts. Estuvo al lado del grupo de profesores del que hicieron parte importantes arquitectos como Bruno Violi y Leopoldo Rother.

Tomado del periódico El Tiempo, 4 de diciembre de 2010