Arias Serna Saravia Arquitectos

Arquitectos

Construcción

 

Arias, Serna y Saravia

arquitectos


La belleza de espacios amplísimos y compenetrados con la imponencia de los montes sabaneros sin renunciar nunca a tener la mejor calidad de vida y de consentir sus deseos cuando se le antoje, son descripciones que parecen quedarse cortas a las ideas de los proyectos, como La Pradera, creados por la firma Arias, Serna y Saravia.

Creada en 1980 por Alvaro José Arias, encargado del diseño; Luis Fernando Serna, encargado de la construcción y Eduardo Saravia, encargado de las cuentas es, además de una constructora, una firma especializada en la creación y desarrollo que se ha caracterizado por construir proyectos impecables e innovadores como el Club Campestre y la urbanización "Altos del Chicalá", el "Hotel Santa Clara" de Cartagena y el "Hotel Bóvedas de Santaclara" que, como ellos mismos aseguran, ni siquiera su firma podrían repetir.

La Pradera, su más reciente proyecto en Sopó, parece ser la materialización de este objetivo al fusionar el placer y deporte en el mismo lugar donde se vive: 200 hectáreas para construir alrededor de 360 viviendas que se conjugan dinámicamente con un club con 18 hoyos de golf, canchas de tenis, lago de esquí náutico -con infraestructura para realizar campeonatos nacionales e internacionales-, zonas ecuestres diseñadas con la asesoría de los más conocedores, zonas húmedas y un paisaje sabanero cuya belleza se compenetra con los tonos tierra, el adobe y la madera usados en el estilo colonial pero moderno de las viviendas.

El objetivo de este nuevo concepto es darle un valor agregado a la vivienda, fusionándola con la naturaleza y el club, o si se quiere, se trata de darle al socio un hogar dentro de éste con las mejores opciones para el deporte y la vida social. Para La firma Arias, Serna y Saravia lo más importante que debe tener un club es una diversidad de servicios que le permitan mucha movilidad y entretenimiento a los socios. Pero además consideran que no debe restringirse a los deportes, y por eso en sus proyectos tratan de que las zonas verdes, las ciclorrutas y los andenes sean elementos activos del diseño, para que así montar bicicleta, caminar o patinar esté también incluido en las posibilidades del club.

Varios tipos de vivienda hacen parte de este nuevo concepto de vida y deporte. Desde construcciones grandes de 290 a 215 m2, hasta modernas villas loft de 115 m2, con jardines y una zona verde comunal amplia, ideales como lugares de esparcimiento y contacto permanente con la naturaleza. Junto a ellas, la seguridad, belleza, diversión y deportes son el entorno de estas construcciones.

Esta firma ha logrado sopesar todas la crisis de la construcción gracias a la excelente calidad e innovación de sus propuestas, dos elementos básicos para estar siempre en la cima y ser, por más de dos décadas, una empresa que entrega vida más que un producto a sus clientes.

Tomado de la Revista CapitalClub No. 14, noviembre de 2004

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Arias Serna Saravia
Arquitectura de vida

Eduardo Saravia, ingeniero civil uniandino, y los arquitectos javerianos Alvaro José Arias y Luis Fernando Serna, los tres, bogotanos, con 30 años de ejercicio profesional, forman desde el 8 de agosto de 1980, la sólida sociedad de Arias Serna Saravia S.A. (AS&S).

En una oficina aledaña al desaparecido Centro Comercial El Lago, nacieron sus primeros proyectos, una agrupación de 6 casas en Sotileza, camino de Suba, y El Retiro 84, su primer edificio de apartamentos, elegante en sus bellos volúmenes de ladrillo a la vista y alargados ventanales; nuevos proyectos llegaron que hicieron necesario su traslado a una oficina más amplia, sobre el patio central de El Lago. Allí comenzaron a perfilarse las fortalezas y vocaciones del trío: en Arias, la sensibilidad estética y solidez conceptual ante los problemas de diseño; en Serna, su conocimiento, amor y talento para fundir naturaleza y arquitectura, y su conocimiento de los materiales y métodos constructivos; y en Saravia, la lucidez, disciplina y rigor lógico de la ingeniería y su predilección por la economía, las finanzas, la gestión y la promoción comercial.

Hasta 1984, diseñan varias residencias para familiares y amigos, y un edificio de apartamentos, Prados del Polo, vecino a los campos del Country Club, en el que ya despuntan rasgos de una arquitectura elegante y contemporánea, que, entre 1985 y 1992, asumirá mayor escala en su primer hito memorable, la Urbanización Altos de Bellavista, un conjunto de seis torres de apartamentos, inmersas en un frondoso bosque del noreste de Bogotá, aledaño a la quebrada de Los Rosales.

Hoy, Bellavista luce actual y vigente en su expresivo ladrillo, en sus planos de concreto abuzardado y en la bella pátina de sus muros de piedra ciclópea, con esa in temporal y duradera elegancia, propia de las obras que no siguen modas ni estilos pasajeros.

En Bellavista, AS&S ejercita un modelo de gestión integral que Ilegará a ser su sello de identidad resumido así: hacia el futuro, AS&S comprometerá todos sus conocimientos y capacidad de gestión en la planeación, promoción, gerencia, diseño y construcción de proyectos únicos, diferenciados y irrepetibles, de alta inversión y desarrollo por etapas, a mediano y largo plazo. En sus obras de arquitectura, urbanismo y paisajismo, buscará siempre superar las normas urbanísticas y ambientales vigentes, con bajos índices de ocupación y edificios en altura aumenten las áreas libres.

Los predios de cada proyecto, urbanos, suburbanos o campes tres, se escogerán por su alto potencia¡ de belleza natural y condiciones de vialidad, seguridad y futura valorización, en aras de elevar la calidad de vida y el disfrute de la belleza para los usuarios de sus obras.

Este proceder es comprendido y retribuido por los compradores de los proyectos de alto rango en los que AS&S se desempeña con prestancia, ya que estos inmuebles no se adquieren con propósitos especulativos temporales, si no como morada familiar para muchos años. Además, porque en ellos, a más de su labor como arquitectos y constructores, la firma y/o sus socios participan económicamente, lo cual inspira con fianza en los accionistas y compradores y los anima a participar en futuros desarrollos, que no tardan en llegar. Tal es el caso de sus dos urbanizaciones pioneras suburbanas, Sierras del Moral y Altos de Montearroyo, ambas recostadas en los cerros del noreste de Bogotá, con entrada sobre la Avenida carrera 7a. Sierras, iniciada en 1988 y, tres años después, Montearroyo, situada cerca de aquella.

De empinada topografía, configuración, arborización de sus predios, y con el planteamiento ya experimentado de mayor área ver de en donde están inmersos los edificios, Sierras y Montearroyo tienen su propia fisonomía arquitectónica, basada en el ladrillo y el concreto a la vista, y una completa dotación de sedes comunales, canchas deportivas y juegos infantiles.

Exitosamente concluidas, vendidas y habitadas, Sierras en el 2004 y Montearroyo en el 2005, ambas vivieron, entre 1997 y 2001, al igual que La Pradera de Potosí, la recesión de la economía que afectó la construcción. Estos proyectos fueron la fragua en la que se templó y puso a prueba la capacidad de gestión, prudencia, flexibilidad, adaptación al cambio, la salud financiera de AS&S y el escudo con el que protegió a sus inversionistas y compradores.

Todo, gracias al programa de mejoramiento de procesos organizacionales y el desarrollo del modelo de gestión integral, iniciado en 1994, bajo la dirección de Eduardo Saravia, sus socios y su valioso equipo humano. Fue así como AS&S sorteó este duro periodo y despejó su panorama ante el nuevo milenio.

En 1992, AS&S adquiere, con otros distinguidos inversionistas, la manzana completa del barrio de San Diego, dentro del casco amurallado de Cartagena de Indias, donde se asientan el valioso pero deteriorado claustro colonial del convento de las monjas Clarisas y, en igual calamitoso estado, el edificio republicano del hospital, proyecto del arquitecto Gaston Lelarge. Allí, el reto fue despejar de ruinas, curar, reforzar, restaurar, reconstruir, diseñar obra nueva y destinar los edificios así recuperados y embellecidos a lo que hoy es el bello, evocador y refinado Hotel Santa Clara; en esta sin igual obra se introdujeron todas las comodidades y avances tecnológicos de la mejor hotelería mundial, en favor de sus huéspedes nacionales y extranjeros.

AS&S alcanza en el último lustro del siglo XX y al inicio del segundo milenio, dos hitos memorables y, al final, un proyecto que le abrirá el campo internacional. La primera, el Condominio Residencia¡ y Club "La Pradera de Potosí", sin duda, el más extenso, completo y armónicamente concebido conjunto habitacional, deportivo y recreativo campestre hasta hoy desarrollado en Latinoamérica.

La Pradera ocupa un terreno de 194 hectáreas del valle de Sopó y constituye una espléndida sucesión de lagos y estanques, caminos, alamedas y jardines, engarzados uno tras otro en una red circulatoria que comunica las ínsulas de este verde archipiélago, en donde paisaje y arquitectura con viven en armónica conjunción. Arborización, vegetación nativa y el agua, como el más preciado de sus recursos, se manejaron con especial cuidado para formar un sistema que se alimenta, renueva y purifica. El deporte y la recreación complementan la función habitacional. El golf se juega en un espléndido campo de 18 hoyos.

Los deportes ecuestres tienen su propia sede, con picadero cubierto, establos y potreros de pastaje. El tenis disfruta de varias canchas profesionales, lo mismo que el esquí acuático, en un lago homologado para competencias profesionales de salto y slalom; y para la natación, una magnífica piscina cubierta, hoy en construcción. Completa este edén campestre la selecta comunidad de familias que hoy residen y las que irán Ilegando a La Pradera. Ellas darán vida a la arquitectura bella, contemporánea y duradera, en la AS&S ha puesto todas sus complacencias. Casas inspiradas en conceptos, tradiciones, materiales y lenguajes expresivos de la arquitectura vernácula colombiana, traídos a nuestro tiempo con toda su belleza, significado y valores estéticos.

Allí está presente el patio, como elemento compositivo y también el adobe, material de nuestra tierra, ahora tecnificado y mejorado. Adentro, nos sorprenden sus espacios, sus dobles alturas, sus amplios ventanales; y, para disfrute de toda la familia, la cocina, amable, a integrada a la zona social.

Dos obras muy elocuentes dan fe del espíritu futurista y avanza do que anima a AS&S al llegar a sus 25 años. La primera, el Complejo Acuático "Simón Bolívar", dentro del parque del mismo nombre; proyecto ganador del concurso público convocado en 2003 por la Alcaldía Mayor de Bogotá y la Sociedad Colombiana de Arquitectos, el cual contó con 28 firmas participantes de todo el país. Servido desde un basamento que contiene los avanzados equipos de calefacción, bombeo y purificación, el núcleo del edificio es un majestuoso recinto cubierto de 90 metros de longitud y 23 de altura que alberga una piscina olímpica, otra de entrenamiento y, la más imponente, la de clavados, con su plataforma de sal tos, una colosal escultura de concreto armado. Desde una cómo da gradería, el público disfruta, a través de un gigantesco ventanal de 80 metros, de la espléndida vista del sector noreste de la ciudad, con el telón de los cerros. En un tramo lateral, también cuenta con la piscina infantil.

El agua, como primordial elemento, mereció un especial manejo ecológico, aprovechada al máximo y exenta de desperdicio. Obra al servicio de toda la comunidad capitalina, enaltece, tanto a sus autores, como al Gobierno captalino.

Por último, muy pronto será tangible realidad el proyecto, actualmente en curso, del Trump Ocean Club. Internacional Hotel & Tower, emplazado en Punta Pacífica, un sector de promisorio desarrollo sobre el litoral urbano de Ciudad de Panamá, de cara al panorama de su abrigada bahía.

Se trata de edificio de múltiples funciones, habitacionales, turísticas, recreativas y comerciales, de 62 pisos, 844 unidades habitacionales de diverso género, 1.500 plazas de estacionamiento y 220.000 metros cuadrados de construcción. Ahora en la fase de anteproyecto, dejamos al amable lector con la visión de la bellísima perspectiva general del edificio, y con las impresiones que suscita su futurista concepción, así descritas en el libro "Arias Serna Saravia, Arquitectura de Vida", ya a la venta en las principales librerías.

TRAYECTORIA DE LA EXCELENCIA 

Premios y distinciones 

1997. Hotel Santa Clara, Cartagena de Indias.

Premio a la Excelencia Inmobiliaria, FIABCI, Capítulo de Colombia. Categoría Mejor Proyecto.

1998. Hotel Santa Clara, Cartagena de Indias

Prix DExcellence, Premio FIABCI Internacional, París. Categoría Turismo y Recreación.

1998. Hotel Santa Clara, Cartagena de Indias. Primer Puesto, Categoría Restauración.

Sociedad Colombiana de Arquitectos, Seccional Bolívar.

2006. Complejo Acuático Simón Bolívar. Nominado al Premio lápiz de Acero, categoría Diseño Arquitectónico.

Participación en concursos arquitectónicos.

1998. Concurso para el Sistema de Transporte Masivo Transmilenio de Bogotá, D.C., Segundo Puesto.

1999. Concurso para el Desarrollo Urbanístico del Proyecto de Vi vienda en el barrio El Recreo, Metrovivienda. Tercer Puesto.

2000: Concurso Edíficio Liévano. Alcaldía Mayor de Bogotá, D.C.

2003. Concurso para el Edificio Mario Laserna. Universidad de los Andes, Bogotá. Tercer Puesto.

2003. Concurso para el Complejo Acuático Simón Bolívar, Parque Simón Bolívar, Bogotá, D.C. Primer Puesto.

Tomado del periódico El Tiempo, 1 de junio de 2006